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04-08-2017 CON TRUMP Y MADURO… AMIGOS COMO ESTOS

CON TRUMP Y MADURO… AMIGOS COMO ESTOS…La prensa mexicana sigue siendo la favorita de Donald Trump. Mientras la mayoría de los diarios y medios serios del mundo toman con reservas la información del magnate e incluso se burlan de ella, buena parte de los medios de nuestro país la toman como cierta. Un buen ejemplo de esto ha sido la conversación publicada el día de ayer por el Washington Post. Dicha plática fue sostenida entre los presidentes de Estados Unidos y México el pasado 27 de enero.

Lo primero que hay que decir es que es altamente probable que las “fuentes” que el Post dice proteger sean de dentro de la Casa Blanca. Por el momento en que se difundió y el contenido de la conversación se puede notar el sello de Steve Bannon, el estratega de Trump. Pero, ¿cuál podría ser el motivo de que se publicara una conversación de hace más de seis meses? Tal vez algún medio o analista se pregunte esto mismo e indague sobre el tema, además de sólo interpretar lo que se quiso decir.

Especulemos: primero, hace unos días, por medio de su (por supuesto) cuenta de tuiter, El Donald aseguró que en una conversación telefónica el presidente Peña Nieto le había hecho “un cumplido” al decir que, gracias a la nueva administración norteamericana, estaban cruzando pocas personas provenientes de Centroamérica hacia territorio mexicano porque sabían “que no iban a pasar por nuestra frontera”. Durante horas, ante el silencio del gobierno mexicano, se especuló sobre todo en redes sobre si esa llamada se habría llevado a cabo. Muchísimos la aceptaron como verdad y de aquí se dedicaron a denostar a Peña Nieto. Seis horas después, la Secretaría de Relaciones Exteriores negó que una llamada con esas características hubiera tenido lugar y destacó que la última conversación, muy breve por cierto, había tenido lugar en el marco del G-20. Pero ni siquiera eso calmó las aguas; muchos rechazaron como mentira lo escrito por la Cancillería a pesar del largo historial de mentiras documentadas del Sr. Trump. Al día siguiente, la propia Casa Blanca admitió que no había habido tal llamada y que el “cumplido”  no se había dado. Sostuvo que el presidente Trump se había “confundido” y que la conversación aludía al encuentro en el G-20. Pero este desmentido fue una nueva mentira de la Casa Blanca. La propia Presidencia yanqui difundió el contenido del encuentro en el G-20 y no hay nada ni remotamente parecido a un cumplido de Peña a su par y menos por la supuesta disminución del flujo de ciudadanos centroamericanos que llegan a nuestro país, mismo que no ha bajado. Así que Trump en verdad se “confundió” (así se le llama ahora).

Los medios norteamericanos señalaron esta “confusión”. Sin embargo, con la difusión de la conversación de enero se trata de distraer la atención de una pifia del presidente norteamericano. Al menos en México, con esta amigable prensa, se logró.

Podría haber una segunda razón para dar a conocer la conversación mencionada. Siguiendo con la especulación, se debilita la posición mexicana a unos días de que se dé la primera ronda de conversaciones para la renegociación del TLC. De paso, se alimenta a los opositores de Peña Nieto, hasta aquellos que están (todavía) en el PRI.

Dentro de los críticos, quien aprovechó el tema para distraer a la amable concurrencia de sus líos locales fue Nicolás Maduro, el aprendiz de tirano. Trató de cobarde, subordinado y otros calificativos al presidente Peña Nieto en su relación con Trump. Poco tiempo después, Videgaray le contestó duramente a Maduro, le llamó cobarde por matar a la democracia en Venezuela.

Más allá de la pasión futbolística del momento, la respuesta de Videgaray era necesaria, pero en boca del presidente EPN, ¿por qué? En principio, para obligar a los admiradores de Maduro en México a sacar la cabeza; segundo, porque hay que recordar que el pleito del entonces presidente Fox con Chávez le granjeó al primero una subida en su popularidad. Peña Nieto está obligado a confrontarse con Maduro para presionar a los López, Polenvskys y demás a tomar posición.

Regresando a la conversación Trump-Peña, se están haciendo muchas interpretaciones (se vale) y diciendo mentiras o exageraciones. Si hubiera una vocería más hábil tal vez sería conveniente que saliera a platicar con la prensa, pero con lo que hay lo más probable es que el lío se hiciera más gordo. Sobre lo de Maduro, a veces hay que hacer el trabajo desde la Presidencia y no desde la Cancillería.

Lástima.

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