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10-10-2018 SIN ESTADO DE DERECHO

El informe del World Justice Project (WJP) sobre el Estado de Derecho en México no debería sorprender a nadie, pero será ocasión para que analistas y políticos lo resalten y se lamenten. La oposición culpará al PRI y al gobierno agonizante de Peña Nieto como si tal situación fuera reciente. La nueva mayoría prometerá que las cosas cambiarán, sin entrar en muchos detalles de cómo lo harán.

Por desgracia, no se requiere de ningún informe para darse cuenta de que no hay Estado de Derecho. Esto se puede constatar a diario. Como en una telenovela rosa, la prensa sigue los grandes casos más sonados de corrupción e influyentismo que siempre terminan en final feliz, con los culpables libres y dispuestos a gozar de los milloncejos que sustrajeron de alguna parte.

La novedad del índice del WJP es que su información no sólo da cuenta de la situación a nivel nacional, sino que aterriza estado por estado.  Con una escala en donde 1 significa pleno Estado de derecho y 0 ninguno, el promedio de todo el país es de 0.39[1], lo que pone a México en el lugar 92 de 113[2], por debajo de Irán (80) y El Salvador (79). No sorprende que la entidad peor calificada sea Guerrero (0.29), pero sí sorprende un poco que Baja California Sur (0.35) y el Estado de México (0.36) sean los que lo acompañan en el sótano de la clasificación. Tampoco sorprende que Yucatán (0.45), Aguascalientes (0.44) y Zacatecas (0.44) sean los mejores calificados.

El Índice fue elaborado a partir de 25,600 encuestas en todo el país. Midió rubros como los límites al poder gubernamental, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, justicia civil y justicia penal. La compleja medición es una encuesta de percepción, no de datos objetivos, lo que significa que muchas de las opiniones pueden estar influidas por varios elementos, principalmente por la prensa escrita y electrónica que machaca insistentemente sobre algunas situaciones, sin muchas veces dar un panorama más completo. Por ejemplo, si una obra es terminada a tiempo y con márgenes aceptables de costo no es noticia, pero si una obra se retarda y aumenta su costo sin que se dé una explicación, eso sí es una noticia, más jugosa si el asunto tiene una cifra abultada. Este es el tipo de noticias que bombardea la atención pública. En el resultado de la encuesta también influye lo que el entrevistado entendió de cada pregunta y su nivel de información. Las preguntas a micrófono abierto al azar demuestran que no hay una gran información. En general, se repite lo que más suena en los medios.

Por supuesto, esto no significa que exista un Estado de Derecho. El Índice muestra que hay una situación real, que es percibida claramente por la población. No se sabe realmente de qué tamaño es el problema, pero se sabe que es muy grave. Es claro que quienes deberían garantizar el Estado de Derecho son las autoridades, los gobiernos, el sistema de justicia, etc. No han cumplido con su trabajo, pero a menos que creamos que se corrompen solos, hay que incluir en la ecuación la responsabilidad que tienen amplios sectores de la población y la iniciativa privada en el problema. También hay que dar un paso atrás y preguntarse con seriedad si esta grave situación revela un problema de funcionamiento o esta es la forma en que realmente funciona la maquinaria. Si es esto último sería terrible.



[1] https://www.eleconomista.com.mx/politica/Mexico-en-lo-general-y-en-sus-entidades-no-cuenta-con-estado-de-derecho-20181009-0059.html

[2] http://www.eluniversal.com.mx/nacion/seguridad/mexico-entre-los-peores-en-estado-de-derecho

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