LIBROS-BULLYING-VP-2222.png

  • Editorial

    Editorial

  • 26-06-2017FRENTE AMPLIO OPOSITOR O SUBORDINACIÓN A AMLO

    FRENTE AMPLIO OPOSITOR O SUBORDINACIÓN A AMLO…Hace semanas, cuando Ricardo Anaya (PAN) y Alejandra barrales (PRD) mencionaron la posibilidad de convocar a un frente amplio opositor (FAO), más de un analista señaló que se trataba de una propuesta sin pies ni cabeza, una especie de ocurrencia. Sin embargo, dos hechos han vuelto más concreta la posibilidad del FAO.

    Por un lado, los resultados de Coahuila y el Estado de México muestran que ni el PAN ni el PRD tienen suficientes recursos políticos para ganar elecciones en solitario. Por otro lado, la posición de AMLO mandando al diablo al PRD por ser parte de la “mafia del poder” dificulta las cosas para que el Sol Azteca logré una “alianza de izquierdas”, suponiendo que alguien crea que MORENA es de izquierdas. Sobre esta última idea, hay suficientes razones para creer que López volverá a buscar una alianza con el PRD. El mismo presidente del MORENA aseguró que los “perdonará” (a los del PRD) por allá de septiembre. El problema no es este. La cosa es que AMLO no los invitaría a una alianza sino a una subordinación que podría terminar de borrar el perfil perredista. Se dirá que, con base en las elecciones en donde han ido con una alianza con el PAN, les ha pasado lo mismo y es cierto. La forma en que los perredistas han procesado esas alianzas les ha borrado todo rastro de izquierda. Pero esa es culpa del cómo, no del qué. Lo cierto es que con el PAN se haría una alianza democrática con posibilidades de posicionar a un independiente. Con MORENA se llevaría a cabo una (falsa) alianza de izquierdas sin posibilidades de evitar una subordinación a AMLO.

    En este contexto, este pasado fin de semana la necesidad parece haber empujado al PAN y al PRD a dar un paso hacia el FAO. La Comisión Permanente del PAN destacó su apertura para promover un acercamiento con diversos actores políticos, sociales y académicos a fin de construir dicho frente para las elecciones de 2018. Al parecer, los tres aspirantes con mayores posibilidades (Zavala, Anaya y Moreno Valle) estarían de acuerdo con esa apertura.

    En el caso del PRD una resolución similar parece estar llevando a una crisis partidaria. El CEN perredista aprobó por mayoría construir un frente amplio democrático con los partidos de oposición, incluyendo a Acción Nacional. Esta posición ha encontrado la renuencia de Izquierda Democrática Nacional (IDN), de René Bejarano, y de Patria Digna, de Carlos Sotelo. Estas formaciones tienen una tercera parte de los integrantes del Consejo Nacional, que es el órgano que finalmente aprobará o no tal posición. Bejarano, además, ha sembrado una perla: si el PRD va con el PAN en una alianza con un panista de candidato, su corriente apoyaría a AMLO.

    Por supuesto, tal cosa no es una novedad. Se sabe que Bejarano ha estado buscando el minuto propicio para hacer sus maletas y marcharse a MORENA. El problema es que muchos morenistas no lo aprecian, pero podría ser que caminara un sendero parecido al del senador Barbosa: escoger el momento en que su salida del PRD afectara más a este partido y beneficiara de la mejor manera a MORENA.

    De cualquier forma, para que la idea de una FAO funcione hay que tener o crear un enemigo que parezca formidable o suficientemente pernicioso para justificar esas uniones amplias de derechas e izquierdas. Tanto el PAN como el PRD (y MORENA de paso) han construido la idea de que ese mal se llama PRI, una organización que camina a tropezones.

    En fin, se ha dado el primer paso para establecer un FAO, el segundo, concretarlo, podría ser imposible. Lástima.

    FRENTE AMPLIO OPOSITOR O SUBORDINACIÓN A AMLO…Hace semanas, cuando Ricardo Anaya (PAN) y Alejandra barrales (PRD) mencionaron la posibilidad de convocar a un frente amplio opositor (FAO), más de un analista señaló que se trataba de una propuesta sin pies ni cabeza, una especie de ocurrencia. Sin embargo, dos hechos han vuelto más concreta la posibilidad del FAO.

    Por un lado, los resultados de Coahuila y el Estado de México muestran que ni el PAN ni el PRD tienen suficientes recursos políticos para ganar elecciones en solitario. Por otro lado, la posición de AMLO mandando al diablo al PRD por ser parte de la “mafia del poder” dificulta las cosas para que el Sol Azteca logré una “alianza de izquierdas”, suponiendo que alguien crea que MORENA es de izquierdas. Sobre esta última idea, hay suficientes razones para creer que López volverá a buscar una alianza con el PRD. El mismo presidente del MORENA aseguró que los “perdonará” (a los del PRD) por allá de septiembre. El problema no es este. La cosa es que AMLO no los invitaría a una alianza sino a una subordinación que podría terminar de borrar el perfil perredista. Se dirá que, con base en las elecciones en donde han ido con una alianza con el PAN, les ha pasado lo mismo y es cierto. La forma en que los perredistas han procesado esas alianzas les ha borrado todo rastro de izquierda. Pero esa es culpa del cómo, no del qué. Lo cierto es que con el PAN se haría una alianza democrática con posibilidades de posicionar a un independiente. Con MORENA se llevaría a cabo una (falsa) alianza de izquierdas sin posibilidades de evitar una subordinación a AMLO.

    En este contexto, este pasado fin de semana la necesidad parece haber empujado al PAN y al PRD a dar un paso hacia el FAO. La Comisión Permanente del PAN destacó su apertura para promover un acercamiento con diversos actores políticos, sociales y académicos a fin de construir dicho frente para las elecciones de 2018. Al parecer, los tres aspirantes con mayores posibilidades (Zavala, Anaya y Moreno Valle) estarían de acuerdo con esa apertura.

    En el caso del PRD una resolución similar parece estar llevando a una crisis partidaria. El CEN perredista aprobó por mayoría construir un frente amplio democrático con los partidos de oposición, incluyendo a Acción Nacional. Esta posición ha encontrado la renuencia de Izquierda Democrática Nacional (IDN), de René Bejarano, y de Patria Digna, de Carlos Sotelo. Estas formaciones tienen una tercera parte de los integrantes del Consejo Nacional, que es el órgano que finalmente aprobará o no tal posición. Bejarano, además, ha sembrado una perla: si el PRD va con el PAN en una alianza con un panista de candidato, su corriente apoyaría a AMLO.

    Por supuesto, tal cosa no es una novedad. Se sabe que Bejarano ha estado buscando el minuto propicio para hacer sus maletas y marcharse a MORENA. El problema es que muchos morenistas no lo aprecian, pero podría ser que caminara un sendero parecido al del senador Barbosa: escoger el momento en que su salida del PRD afectara más a este partido y beneficiara de la mejor manera a MORENA.

    De cualquier forma, para que la idea de una FAO funcione hay que tener o crear un enemigo que parezca formidable o suficientemente pernicioso para justificar esas uniones amplias de derechas e izquierdas. Tanto el PAN como el PRD (y MORENA de paso) han construido la idea de que ese mal se llama PRI, una organización que camina a tropezones.

    En fin, se ha dado el primer paso para establecer un FAO, el segundo, concretarlo, podría ser imposible. Lástima.

    -->
    Leer más
  • 23-06-2017ARRANCAN… LAS ENCUESTAS

    ARRANCAN… LAS ENCUESTAS…El diario El Economista presentó ayer lo que probablemente es la primera encuesta pública después de las elecciones del pasado 4 de junio sobre preferencias electorales con miras a la elección presidencial de 2018. La medición fue realizada por la casa encuestadora Miftofsky. La encuesta ha sido presentada por partes en el diario especializado. Sin embargo, en ninguna de ellas se ha incluido la nota metodológica con fechas de levantamiento, muestra y margen de error.

    Cabe señalar que en la elección del Estado de México, Consulta Mitofsky fue una de las encuestadoras que colocaron por delante a Delfina Gómez en la recta final de la contienda. Por lo demás, hay que decir que esta casa encuestadora ha sido una de las más erradas en un mundo en que este tipo de mediciones ha perdido mucho del lustre que tenía en el pasado.

    La encuesta publicada toma tres mediciones anteriores como puntos de comparación y realmente no hay muchas variaciones: como partido, el PAN se mantiene en primer lugar (18.6%) con una ligera tendencia a descender; el MORENA (17.7%) en segundo lugar o, más bien, en empate técnico, pero con una tendencia a subir; el PRI en un cercano tercer lugar (16.6%), también en lo que se podría considerar un triple empate técnico. Los demás partidos se mantienen alejados, pero sus votaciones serían determinantes en caso de alianzas. Hoy por hoy, los partidos punteros tienen la idea de que no pueden ganar por sí solos. 

    Si la competencia es por candidatos, Mitofsky asegura que en todas las combinaciones posibles Andrés Manuel López Obrador se mantiene de puntero y así ha sido desde el año pasado. Sea contra los panistas Margarita Zavala, Ricardo Anaya o Rafael Moreno Valle; o bien contra los priistas Miguel Ángel Osorio Chong, Aurelio Nuño o José Narro. En todas las combinaciones, por cierto, los panistas aparecen en el segundo puesto. Al interior de los partidos, Zavala y Osorio Chong se mantienen como las opciones más competitivas, pero ninguno de los dos parece tener la candidatura asegurada. En ambos casos, sus partidos sufrirán un desgaste en el proceso de seleccionar a su representante.  

    Respecto a las preferencias dentro de los partidos, aunque Margarita Zavala todavía encabeza las del PAN, perdió 15.7 puntos en el lapso medido (de junio a junio); Anaya y Moreno Valle crecieron 8 y 15.7 puntos, respectivamente. Como se observa, Zavala se mantiene muy arriba respecto de su más cercano contendiente, Ricardo Anaya. Atendiendo a lo que indica Mitofsky, el resultado de la elección pasada no parece haber tenido un impacto negativo en Anaya. Es más, indicaría que la exposición mediática obtenida por el líder nacional panista, le ha permitido posicionarse mejor. En el PRI, después de Osorio Chong, Eruviel Ávila se coloca en la segunda posición, pues aumentó 5.2 puntos. Manlio Fabio Beltrones se coloca en la tercera posición con 6.6%; la primera aparición del exrector José Narro con 3.3%; y la ausencia del canciller Luis Videgaray en la lista.

    Esta encuesta, de ser cierta, supondría que todos los errores y escándalos que golpearon a MORENA y a AMLO antes del 4 de junio no le hicieron mella. De igual manera, que la pérdida de Coahuila y el catastrófico cuarto lugar del PAN en el EDOMEX tampoco afectaron a este partido. Al PRI no le habría beneficiado ganar dos estados, entre ellos el del presidente Peña Nieto. Finalmente, al PRD tampoco le benefició su tercer lugar en el EDOMEX. Misteriosamente, un político que se ha mantenido lejos de los reflectores aparece en tercer lugar en el PRI (Beltrones).

    En fin, arrancó la competencia de las encuestas usadas como propaganda.

    ARRANCAN… LAS ENCUESTAS…El diario El Economista presentó ayer lo que probablemente es la primera encuesta pública después de las elecciones del pasado 4 de junio sobre preferencias electorales con miras a la elección presidencial de 2018. La medición fue realizada por la casa encuestadora Miftofsky. La encuesta ha sido presentada por partes en el diario especializado. Sin embargo, en ninguna de ellas se ha incluido la nota metodológica con fechas de levantamiento, muestra y margen de error.

    Cabe señalar que en la elección del Estado de México, Consulta Mitofsky fue una de las encuestadoras que colocaron por delante a Delfina Gómez en la recta final de la contienda. Por lo demás, hay que decir que esta casa encuestadora ha sido una de las más erradas en un mundo en que este tipo de mediciones ha perdido mucho del lustre que tenía en el pasado.

    La encuesta publicada toma tres mediciones anteriores como puntos de comparación y realmente no hay muchas variaciones: como partido, el PAN se mantiene en primer lugar (18.6%) con una ligera tendencia a descender; el MORENA (17.7%) en segundo lugar o, más bien, en empate técnico, pero con una tendencia a subir; el PRI en un cercano tercer lugar (16.6%), también en lo que se podría considerar un triple empate técnico. Los demás partidos se mantienen alejados, pero sus votaciones serían determinantes en caso de alianzas. Hoy por hoy, los partidos punteros tienen la idea de que no pueden ganar por sí solos. 

    Si la competencia es por candidatos, Mitofsky asegura que en todas las combinaciones posibles Andrés Manuel López Obrador se mantiene de puntero y así ha sido desde el año pasado. Sea contra los panistas Margarita Zavala, Ricardo Anaya o Rafael Moreno Valle; o bien contra los priistas Miguel Ángel Osorio Chong, Aurelio Nuño o José Narro. En todas las combinaciones, por cierto, los panistas aparecen en el segundo puesto. Al interior de los partidos, Zavala y Osorio Chong se mantienen como las opciones más competitivas, pero ninguno de los dos parece tener la candidatura asegurada. En ambos casos, sus partidos sufrirán un desgaste en el proceso de seleccionar a su representante.  

    Respecto a las preferencias dentro de los partidos, aunque Margarita Zavala todavía encabeza las del PAN, perdió 15.7 puntos en el lapso medido (de junio a junio); Anaya y Moreno Valle crecieron 8 y 15.7 puntos, respectivamente. Como se observa, Zavala se mantiene muy arriba respecto de su más cercano contendiente, Ricardo Anaya. Atendiendo a lo que indica Mitofsky, el resultado de la elección pasada no parece haber tenido un impacto negativo en Anaya. Es más, indicaría que la exposición mediática obtenida por el líder nacional panista, le ha permitido posicionarse mejor. En el PRI, después de Osorio Chong, Eruviel Ávila se coloca en la segunda posición, pues aumentó 5.2 puntos. Manlio Fabio Beltrones se coloca en la tercera posición con 6.6%; la primera aparición del exrector José Narro con 3.3%; y la ausencia del canciller Luis Videgaray en la lista.

    Esta encuesta, de ser cierta, supondría que todos los errores y escándalos que golpearon a MORENA y a AMLO antes del 4 de junio no le hicieron mella. De igual manera, que la pérdida de Coahuila y el catastrófico cuarto lugar del PAN en el EDOMEX tampoco afectaron a este partido. Al PRI no le habría beneficiado ganar dos estados, entre ellos el del presidente Peña Nieto. Finalmente, al PRD tampoco le benefició su tercer lugar en el EDOMEX. Misteriosamente, un político que se ha mantenido lejos de los reflectores aparece en tercer lugar en el PRI (Beltrones).

    En fin, arrancó la competencia de las encuestas usadas como propaganda.

    -->
    Leer más
  • 22-06-2017YO SOY ESPÍA

    YO SOY ESPÍA…Los espías ya no tienen el glamour de antes. Ya no son musculosos y blancos señores en frac, tomando sofisticados tragos mientras le sacan secretos a los rusos o  los chinos. Ahora, los espías son gordos detrás de una computadora o bien trajeados y sudorosos vendedores en una tienda especializada en espionaje, sea que esta tienda esté en una calle citadina o en el ciberespacio. Las evidencias indican que somos espiados casi a toda hora. Nos espían la compañía de cable, las empresas de tarjetas de crédito, los bancos, seguramente los prestadores de servicios de internet o de telefonía móvil, las empresas de redes sociales. Averiguan nuestras pautas de consumo, los programas que vemos, nuestro perfil político, etc. A los usuarios de los teléfonos inteligentes nos llegan llamadas de todo tipo ofreciendo seguros de vida, tarjetas de crédito, préstamos, viajes gratis y cosas así. Los mensajes igualmente variados y algunos oscuros. Los prestadores de algún servicio se sienten con la confianza de mandarnos mensajes no pedidos de toda índole. Incluso, la principal empresa de telefonía móvil, la del señor Slim, nos manda su desfasado y pésimo servicio de noticias. Darse de baja de unos de estos “servicios” no solicitados es una pesadilla.

    Se dirá que este espionaje no es lo mismo que el potencial espionaje que realizan los gobiernos. Sí y no. En ambos casos el fin es averiguar quiénes somos y qué podemos hacer o consumir. Ambos espionajes son detestables y no deberían ser permitidos, pero es difícil probarlo y es fácil usarlo. Diarios y periodistas se han nutrido de grabaciones y videos fruto del espionaje: los videos de Eva cadena, las grabaciones de los ejecutivos de OHL, el video superestelar de René Bejarano y una larga lista. No sólo los gobiernos espían, también lo hacen empresas competidoras o grupos políticos. Incluso, se sabe que algunas empresas espían a sus empleados. El problema es global y la práctica se ha extendido.

    Precisamente por eso hay que verificar señalamientos y acusaciones. Si el gobierno federal o un gobierno estatal o empresa privada espían ilegalmente por el método que sea, hay que denunciarlo y exigir que se castigue a los culpables, pero también hay que probarlo. Por cierto que, cuando un medio o un periodista se ven beneficiados del espionaje, no hay denuncia. Se considera legítimo. ¿No es este un doble rasero?, ¿no debían denunciarse y castigarse todos los espionajes ilegales? Los medios pueden aducir razones, pero los gobiernos y empresas también lo pueden hacer.

    A pesar de lo detestable que puede ser el espionaje de gobiernos a defensores de derechos humanos y periodistas, la actual acusación surgida de las páginas del New York Times parece una construcción. El propio autor del reportaje confesó que no sabe si los personajes fueron espiados por el gobierno federal, pero lo cree con base en que la empresa que vende el programa Pegasus, medio para pinchar los teléfonos celulares, le aseguró que sólo le vende a los gobiernos. ¿Se sabe eso de cierto? No. La empresa no confesaría que vendió los medios para espiar a personajes de dudosa reputación. Finalmente, la empresa tiene como objetivo vender. En otro nivel, ¿se sabe a ciencia cierta que se usó el citado Pegasus o pudo ser cualquier otro programa que use un método parecido para pinchar celulares? No se sabe. Lo mejor de todo es que el citado programa espía no deja huella, entonces, ¿cómo se sabe que un celular fue espiado? La respuesta es: porque recibió extraños mensajes. Como casi todos los usuarios.

    Lo importante de esta construcción es que ya se dio por bueno que fue el gobierno de Peña Nieto el culpable. El asunto es un regalo para sus críticos políticos, periodísticos y de todo tipo, que ya lo están usando para victimizarse o para distraer la atención de asuntos como las elecciones perdidas, los cambios en las direcciones de los partidos que ya debieron hacerse o de los diezmos que se cobraron.

    Por cierto que la torpeza del gobierno federal ha complicado todo el asunto, como de costumbre. En un primer momento, el vocero presidencial argumentó que no había pruebas de que fuera el culpable del espionaje y que los particulares que se creían afectados podían denunciar el hecho ante la PGR. Sólo faltó que, como buenos burócratas, dieran el horario de atención al público. El punto no era este, pero como es habitual, la respuesta fue equivocada y poquitera. Ahora todo el mundo está convencido de una construcción mediática que camina, pero no tiene pruebas concretas.

    YO SOY ESPÍA…Los espías ya no tienen el glamour de antes. Ya no son musculosos y blancos señores en frac, tomando sofisticados tragos mientras le sacan secretos a los rusos o  los chinos. Ahora, los espías son gordos detrás de una computadora o bien trajeados y sudorosos vendedores en una tienda especializada en espionaje, sea que esta tienda esté en una calle citadina o en el ciberespacio. Las evidencias indican que somos espiados casi a toda hora. Nos espían la compañía de cable, las empresas de tarjetas de crédito, los bancos, seguramente los prestadores de servicios de internet o de telefonía móvil, las empresas de redes sociales. Averiguan nuestras pautas de consumo, los programas que vemos, nuestro perfil político, etc. A los usuarios de los teléfonos inteligentes nos llegan llamadas de todo tipo ofreciendo seguros de vida, tarjetas de crédito, préstamos, viajes gratis y cosas así. Los mensajes igualmente variados y algunos oscuros. Los prestadores de algún servicio se sienten con la confianza de mandarnos mensajes no pedidos de toda índole. Incluso, la principal empresa de telefonía móvil, la del señor Slim, nos manda su desfasado y pésimo servicio de noticias. Darse de baja de unos de estos “servicios” no solicitados es una pesadilla.

    Se dirá que este espionaje no es lo mismo que el potencial espionaje que realizan los gobiernos. Sí y no. En ambos casos el fin es averiguar quiénes somos y qué podemos hacer o consumir. Ambos espionajes son detestables y no deberían ser permitidos, pero es difícil probarlo y es fácil usarlo. Diarios y periodistas se han nutrido de grabaciones y videos fruto del espionaje: los videos de Eva cadena, las grabaciones de los ejecutivos de OHL, el video superestelar de René Bejarano y una larga lista. No sólo los gobiernos espían, también lo hacen empresas competidoras o grupos políticos. Incluso, se sabe que algunas empresas espían a sus empleados. El problema es global y la práctica se ha extendido.

    Precisamente por eso hay que verificar señalamientos y acusaciones. Si el gobierno federal o un gobierno estatal o empresa privada espían ilegalmente por el método que sea, hay que denunciarlo y exigir que se castigue a los culpables, pero también hay que probarlo. Por cierto que, cuando un medio o un periodista se ven beneficiados del espionaje, no hay denuncia. Se considera legítimo. ¿No es este un doble rasero?, ¿no debían denunciarse y castigarse todos los espionajes ilegales? Los medios pueden aducir razones, pero los gobiernos y empresas también lo pueden hacer.

    A pesar de lo detestable que puede ser el espionaje de gobiernos a defensores de derechos humanos y periodistas, la actual acusación surgida de las páginas del New York Times parece una construcción. El propio autor del reportaje confesó que no sabe si los personajes fueron espiados por el gobierno federal, pero lo cree con base en que la empresa que vende el programa Pegasus, medio para pinchar los teléfonos celulares, le aseguró que sólo le vende a los gobiernos. ¿Se sabe eso de cierto? No. La empresa no confesaría que vendió los medios para espiar a personajes de dudosa reputación. Finalmente, la empresa tiene como objetivo vender. En otro nivel, ¿se sabe a ciencia cierta que se usó el citado Pegasus o pudo ser cualquier otro programa que use un método parecido para pinchar celulares? No se sabe. Lo mejor de todo es que el citado programa espía no deja huella, entonces, ¿cómo se sabe que un celular fue espiado? La respuesta es: porque recibió extraños mensajes. Como casi todos los usuarios.

    Lo importante de esta construcción es que ya se dio por bueno que fue el gobierno de Peña Nieto el culpable. El asunto es un regalo para sus críticos políticos, periodísticos y de todo tipo, que ya lo están usando para victimizarse o para distraer la atención de asuntos como las elecciones perdidas, los cambios en las direcciones de los partidos que ya debieron hacerse o de los diezmos que se cobraron.

    Por cierto que la torpeza del gobierno federal ha complicado todo el asunto, como de costumbre. En un primer momento, el vocero presidencial argumentó que no había pruebas de que fuera el culpable del espionaje y que los particulares que se creían afectados podían denunciar el hecho ante la PGR. Sólo faltó que, como buenos burócratas, dieran el horario de atención al público. El punto no era este, pero como es habitual, la respuesta fue equivocada y poquitera. Ahora todo el mundo está convencido de una construcción mediática que camina, pero no tiene pruebas concretas.

    -->
    Leer más
  • 21-06-2017VIDEGARAY Y LOS PERRITOS SIMPÁTICOS DEL IMPERIO

    VIDEGARAY Y LOS PERRITOS SIMPÁTICOS DEL IMPERIO…El régimen de Nicolás Maduro está condenado. Lo saben los venezolanos y la mayor parte de quienes analizan la realidad de ese país. No está condenado por el ataque del Imperio y sus “perritos simpáticos”, sino por una serie de errores, corrupción, represión y agresiones a los opositores cometidos desde la época de Chávez. Sin los recursos del petróleo, el gobierno de Maduro se cae a pedazos. El problema central es cómo se irá Maduro. Podría ser en un baño de sangre o bien buscando un puente de plata que le permita una transición menos confrontada que la que se prevé hoy en día.

    Ese puente de plata se lo está tratando de ofrecer la Organización de Estados Americanos (OEA). Si el gobierno venezolano se agarrara a ese clavo ardiente podría intentar avanzar en un camino menos violento. La propuesta de la OEA le pide a Maduro la libertad de los presos políticos; reconsiderar la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente, con la cual el gobierno terminaría por apoderarse de los tres Poderes (actualmente controla dos); recapacitar acerca de la decisión de salirse de la OEA; cesar los actos de violencia y hostilidad que provengan de cualquiera de los involucrados en el conflicto; respetar los derechos humanos, el estado de derecho, la separación de poderes y los procesos constitucionales del país sudamericano; por último, la creación de un grupo de contacto que facilite el diálogo entre el régimen venezolano y las oposiciones. Esta última propuesta fue presentada por el representante estadounidense, el subsecretario John J. Sullivan.

    La propuesta fue votada favorablemente por 20 países de la OEA, entre ellos Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Estados Unidos, Canadá y, por supuesto, México. Como se sabe, le faltaron tres votos para obtener las dos terceras partes que requieren las reglas para ser adoptada como una declaración oficial. La prensa ha manejado como un nuevo fracaso este intento de la OEA y lo es, pero este fracaso es grave para Venezuela, pues no se trata de un concurso de oratoria en la que se confrontan Delcy Rodríguez y los representantes de otros países. Se trata de hallar una salida, la menos costosa posible, para la crisis venezolana.

    En todo este asunto, Luis Videgaray, el secretario de Relaciones Exteriores, ha tenido un papel protagónico. Tanto que la canciller Rodríguez lo ha atacado en más de una ocasión. A Videgaray y a los representantes de Perú y Canadá los llamó “simpáticos perritos del Imperio”. Se ha comentado en este espacio que el interés de México en el tema venezolano pasa por la descalificación de un régimen “populista” y la asociación que se pueda hacer entre Maduro y Chávez con Andrés Manuel López Obrador. Se ha demostrado que varios integrantes de MORENA son simpatizantes del gobierno venezolano y se sospecha que durante años el gobierno de aquel país aportó recursos al movimiento pejista, allá por los años 2006 a 20012. En la disputa que se lleva a cabo en la OEA, ni AMLO ni MORENA han opinado sobre el tema, pues no quieren verse asociados con Maduro. Por su parte, Videgaray seguirá empujando una resolución en el sentido arriba indicado. Un éxito de la OEA en este sentido, también sería un éxito personal para el secretario mexicano. No sólo se convertiría en una especie de protagonista continental, sino que también sería el símbolo de la lucha contra el populismo que lleva al fracaso a las naciones. ¿Esto le permitiría convertirse en el candidato del PRI? Es probable, al menos ha logrado sacar adelante lo del TLC y tal vez pueda llevar adelante la condena a un régimen que huele a muerto.

    VIDEGARAY Y LOS PERRITOS SIMPÁTICOS DEL IMPERIO…El régimen de Nicolás Maduro está condenado. Lo saben los venezolanos y la mayor parte de quienes analizan la realidad de ese país. No está condenado por el ataque del Imperio y sus “perritos simpáticos”, sino por una serie de errores, corrupción, represión y agresiones a los opositores cometidos desde la época de Chávez. Sin los recursos del petróleo, el gobierno de Maduro se cae a pedazos. El problema central es cómo se irá Maduro. Podría ser en un baño de sangre o bien buscando un puente de plata que le permita una transición menos confrontada que la que se prevé hoy en día.

    Ese puente de plata se lo está tratando de ofrecer la Organización de Estados Americanos (OEA). Si el gobierno venezolano se agarrara a ese clavo ardiente podría intentar avanzar en un camino menos violento. La propuesta de la OEA le pide a Maduro la libertad de los presos políticos; reconsiderar la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente, con la cual el gobierno terminaría por apoderarse de los tres Poderes (actualmente controla dos); recapacitar acerca de la decisión de salirse de la OEA; cesar los actos de violencia y hostilidad que provengan de cualquiera de los involucrados en el conflicto; respetar los derechos humanos, el estado de derecho, la separación de poderes y los procesos constitucionales del país sudamericano; por último, la creación de un grupo de contacto que facilite el diálogo entre el régimen venezolano y las oposiciones. Esta última propuesta fue presentada por el representante estadounidense, el subsecretario John J. Sullivan.

    La propuesta fue votada favorablemente por 20 países de la OEA, entre ellos Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Estados Unidos, Canadá y, por supuesto, México. Como se sabe, le faltaron tres votos para obtener las dos terceras partes que requieren las reglas para ser adoptada como una declaración oficial. La prensa ha manejado como un nuevo fracaso este intento de la OEA y lo es, pero este fracaso es grave para Venezuela, pues no se trata de un concurso de oratoria en la que se confrontan Delcy Rodríguez y los representantes de otros países. Se trata de hallar una salida, la menos costosa posible, para la crisis venezolana.

    En todo este asunto, Luis Videgaray, el secretario de Relaciones Exteriores, ha tenido un papel protagónico. Tanto que la canciller Rodríguez lo ha atacado en más de una ocasión. A Videgaray y a los representantes de Perú y Canadá los llamó “simpáticos perritos del Imperio”. Se ha comentado en este espacio que el interés de México en el tema venezolano pasa por la descalificación de un régimen “populista” y la asociación que se pueda hacer entre Maduro y Chávez con Andrés Manuel López Obrador. Se ha demostrado que varios integrantes de MORENA son simpatizantes del gobierno venezolano y se sospecha que durante años el gobierno de aquel país aportó recursos al movimiento pejista, allá por los años 2006 a 20012. En la disputa que se lleva a cabo en la OEA, ni AMLO ni MORENA han opinado sobre el tema, pues no quieren verse asociados con Maduro. Por su parte, Videgaray seguirá empujando una resolución en el sentido arriba indicado. Un éxito de la OEA en este sentido, también sería un éxito personal para el secretario mexicano. No sólo se convertiría en una especie de protagonista continental, sino que también sería el símbolo de la lucha contra el populismo que lleva al fracaso a las naciones. ¿Esto le permitiría convertirse en el candidato del PRI? Es probable, al menos ha logrado sacar adelante lo del TLC y tal vez pueda llevar adelante la condena a un régimen que huele a muerto.

    -->
    Leer más
  • 20-06-2017REBELIÓN EN EL PRI

    REBELIÓN EN EL PRI…Ante los insistentes rumores de que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto (EPN), prepara una sorpresa para la XXII Asamblea Nacional del PRI, a celebrarse en agosto, las huestes tricolores se han inquietado. A pesar de que el presidente del partido, Enrique Ochoa Reza (EOR), ha asegurado que “primero será el plan y luego el hombre” (SIC misógino), la sorpresa podría ser que “el hombre” trajera bajo el brazo el plan. Es decir, que de una vez se conociera el nombre de quien será su candidato.

    Ante esta posibilidad, un grupo de (no tan) conocidos priistas llevó a cabo una “reunión privada” a la que tuvo acceso la prensa (humor involuntario tricolor). En ese evento supersecreto, los 89 conjurados solicitaron que el próximo candidato priista a la Presidencia emane de una consulta a las bases, libre de la influencia de EPN, y que se anulen los candados para que el susodicho candidato pueda ser un panista (¿en quién estarán pensando?, ¿en Moreno Valle?) o alguien sin militancia.[1]

    Entre los 89 destacan algunos nombres: la diputada Ivonne Ortega (exgobernadora yucateca y exsecretaria general del PRI), José Ramón Martel, José Encarnación Alfaro, Ernesto Gándara, José Adolfo Murat. Todos estos priistas han sido atacados por un extraño virus democratizante, que los ha hecho cambiar sus antiguos hábitos priistas. Ahora exigen democracia en el PRI. Con suspicacia, se podría creer que no padecen ese extraño mal que también afectó a Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo hace 30 años, sino que buscan un reposicionamiento al interior de su partido (o de otro partido con un ADN parecido) porque todos ellos han sido desplazados  de las posiciones de privilegio que alguna vez tuvieron. Perciben (con razón) que el PRI perderá en 2018 y desean alejarse del centro de la explosión y el derrumbe.

    Para demostrar que 30 años no son nada y que la misma torpeza de 1987 prevalece en el PRI, el líder de la CNOP, Arturo Zamora, denigró a sus compañeros y llamó a los conjurados “políticos de café que quieren destruir al partido”. Parece que no se ha aprendido que estas demandas no se deben tratar así y no es porque se crea que Ortega y Martel pueden salir y formar un partido como lo hicieran Cárdenas y Muñoz Ledo en los años 80, sino porque el PRI no puede darse el lujo de enfrentar de esta forma sus problemas internos. Es un error político. Se dice que detrás del grupo inconforme podría estar Manlio Fabio Beltrones. Fieles a los complots y a las teorías de la conspiración, opositores y analistas atribuyen al sonorense el “levantamiento”. Podría ser algo más simple: el desgaste natural del PRI y el desplazamiento de estos políticos. Desde luego, Beltrones podría apoyar el movimiento, pero no ser el gran titiritero. 

    Por si acaso, la secretaria general del PRI, Claudia Ruiz Massieu, salió a los medios ayer a declarar que “habrá piso parejo para presidenciables”, lista en la que se encuentran el propio Beltrones y la diputada Ortega. ¿Fue un mensaje para ellos? Es posible, pero a menos que existan más garantías, el movimiento de los 89 no terminará ahí. Por lo demás, la petición de una consulta a la base es inaceptable. En ninguno de los partidos mexicanos una consulta ha sido exitosa, se convierten en una lucha a muerte de cooptaciones, intentos de mayoriteo y golpes, además de un caudal de recursos salidos de quién sabe dónde. En las condiciones en las que está el PRI intentar una consulta sería un suicidio.

    El movimiento de los insurrectos tricolores pesa poco al interior del PRI, pero algunos de sus cuadros (o todos) podrían encontrar acomodo en otros partidos. ¿Qué tal le caería a MORENA contar con cuadros experimentados en Yucatán o Tamaulipas?



    [1] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/06/17/priistas-preparan-rebelion-interna-hacia-el-2018

    REBELIÓN EN EL PRI…Ante los insistentes rumores de que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto (EPN), prepara una sorpresa para la XXII Asamblea Nacional del PRI, a celebrarse en agosto, las huestes tricolores se han inquietado. A pesar de que el presidente del partido, Enrique Ochoa Reza (EOR), ha asegurado que “primero será el plan y luego el hombre” (SIC misógino), la sorpresa podría ser que “el hombre” trajera bajo el brazo el plan. Es decir, que de una vez se conociera el nombre de quien será su candidato.

    Ante esta posibilidad, un grupo de (no tan) conocidos priistas llevó a cabo una “reunión privada” a la que tuvo acceso la prensa (humor involuntario tricolor). En ese evento supersecreto, los 89 conjurados solicitaron que el próximo candidato priista a la Presidencia emane de una consulta a las bases, libre de la influencia de EPN, y que se anulen los candados para que el susodicho candidato pueda ser un panista (¿en quién estarán pensando?, ¿en Moreno Valle?) o alguien sin militancia.[1]

    Entre los 89 destacan algunos nombres: la diputada Ivonne Ortega (exgobernadora yucateca y exsecretaria general del PRI), José Ramón Martel, José Encarnación Alfaro, Ernesto Gándara, José Adolfo Murat. Todos estos priistas han sido atacados por un extraño virus democratizante, que los ha hecho cambiar sus antiguos hábitos priistas. Ahora exigen democracia en el PRI. Con suspicacia, se podría creer que no padecen ese extraño mal que también afectó a Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo hace 30 años, sino que buscan un reposicionamiento al interior de su partido (o de otro partido con un ADN parecido) porque todos ellos han sido desplazados  de las posiciones de privilegio que alguna vez tuvieron. Perciben (con razón) que el PRI perderá en 2018 y desean alejarse del centro de la explosión y el derrumbe.

    Para demostrar que 30 años no son nada y que la misma torpeza de 1987 prevalece en el PRI, el líder de la CNOP, Arturo Zamora, denigró a sus compañeros y llamó a los conjurados “políticos de café que quieren destruir al partido”. Parece que no se ha aprendido que estas demandas no se deben tratar así y no es porque se crea que Ortega y Martel pueden salir y formar un partido como lo hicieran Cárdenas y Muñoz Ledo en los años 80, sino porque el PRI no puede darse el lujo de enfrentar de esta forma sus problemas internos. Es un error político. Se dice que detrás del grupo inconforme podría estar Manlio Fabio Beltrones. Fieles a los complots y a las teorías de la conspiración, opositores y analistas atribuyen al sonorense el “levantamiento”. Podría ser algo más simple: el desgaste natural del PRI y el desplazamiento de estos políticos. Desde luego, Beltrones podría apoyar el movimiento, pero no ser el gran titiritero. 

    Por si acaso, la secretaria general del PRI, Claudia Ruiz Massieu, salió a los medios ayer a declarar que “habrá piso parejo para presidenciables”, lista en la que se encuentran el propio Beltrones y la diputada Ortega. ¿Fue un mensaje para ellos? Es posible, pero a menos que existan más garantías, el movimiento de los 89 no terminará ahí. Por lo demás, la petición de una consulta a la base es inaceptable. En ninguno de los partidos mexicanos una consulta ha sido exitosa, se convierten en una lucha a muerte de cooptaciones, intentos de mayoriteo y golpes, además de un caudal de recursos salidos de quién sabe dónde. En las condiciones en las que está el PRI intentar una consulta sería un suicidio.

    El movimiento de los insurrectos tricolores pesa poco al interior del PRI, pero algunos de sus cuadros (o todos) podrían encontrar acomodo en otros partidos. ¿Qué tal le caería a MORENA contar con cuadros experimentados en Yucatán o Tamaulipas?



    [1] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/06/17/priistas-preparan-rebelion-interna-hacia-el-2018

    -->
    Leer más
  • 19-06-2017LA ÚLTIMA BATALLA DEL SEÑOR FOX

    LA ÚLTIMA BATALLA DEL SEÑOR FOX…El expresidente Vicente Fox ha dicho a quien quiera escucharlo que él personalmente se encargará de que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no llegue a la Presidencia de la República. Asegura el exmandatario que tiene sus “mañas” para impedirlo. Según Fox, de ganar AMLO habría otra Venezuela en nuestro país. Esa es, según sus palabras, la razón primera de esta que podría ser su última batalla política. Cuando le preguntaron, cándidamente, si esas “mañas” era democráticas, respondió que sí (sorprendente).[1]

    Esta declaración, que causó el deleite de algunos medios,  ha sido vista como la reedición del viejo enfrentamiento que ambos políticos tuvieron en los años 2005-2006. Es algo así como la película en donde un viejo Sylvester Stallone se enfrenta contra un viejo Robert de Niro en una supuesta continuación de una pelea cuando ambos estaban en la plenitud de sus carreras boxísticas (Grudge Match, 2013). La diferencia es que la cinta era una comedia y la realidad una farsa, con personajes que prometen avergonzarse y de paso avergonzar (más) la política mexicana.

    Vicente Fox fue un extraordinario candidato. Pasó por encima de su partido y luego hizo una campaña en la que combinó ocurrencias con un sentido político diferente, menos serio que lo que se había visto. Sin embargo, todo lo conseguido como candidato se fue disipando durante su mandato. Para muchos, fue un presidente sin respeto a su propia investidura, sin una ruta clara para cambiar al país y sin control político de su partido. Para otros, fue un demócrata algo ingenuo, torpón en la Presidencia, pero bien intencionado. Curiosamente, una de las cosas que más se recuerda de él, fue su intento de anular legalmente la candidatura de AMLO. Ahora, la pregunta es si logrará su propósito en esta nueva confrontación de dos viejos rivales.

    Por supuesto, MORENA y el propio López Obrador no podían quedarse callados (y deberían haberlo hecho) ante el reto. Yeidckol Polevnsky, secretaria general morena, vio en las declaraciones de Fox el inicio de una “guerra sucia” contra el Líder (así, con mayúsculas).[2] Cabe preguntarse por qué una guerra sucia si Fox lo ha anunciado a los cuatro vientos. En una democracia debe ser válido que si alguien está de acuerdo con un potencial candidato anuncie que lo apoya, pero también al contrario. Mientras no haya tácticas ilegales no califica como guerra sucia. ¿Cree Yeidckol Polevnsky que alguien está detrás del expresidente? Es difícil creerlo. Fox tiene una antigua y clara antipatía contra AMLO y, al parecer es recíproca. López advirtió a Fox que nada se podrá hacer “contra la voluntad del pueblo”. Por cierto que, de paso, dijo que en septiembre dará una nueva oportunidad a los partidos que se hicieron los desentendidos, ¿Generoso o rogón?

    En las pasadas semanas se ha demostrado que AMLO no es invulnerable. Esto es lo que seguramente percibe el expresidente Fox. El hombre de Guanajuato puede aparecer como un payaso para algunos, pero su campaña del año 2000 deja ver que su elemento es precisamente el de la ocurrencia, el chispazo que podría atraer la atención sobre alguno de los muchos errores del tabasqueño. Hace mal AMLO y su corte en creer que Fox no les puede hacer daño. De hecho, ya han cometido su primer error: aceptar el reto de un hombre que no tiene poder.



    [1] http://www.milenio.com/politica/lopez_obrador-presidente-vicente_fox-manas-milenio_noticias_0_976102636.html

    [2] https://politico.mx/central-electoral/elecciones-2018/fox-y-su-estupidez-desatan-guerra-sucia-advierte-morena/

    LA ÚLTIMA BATALLA DEL SEÑOR FOX…El expresidente Vicente Fox ha dicho a quien quiera escucharlo que él personalmente se encargará de que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no llegue a la Presidencia de la República. Asegura el exmandatario que tiene sus “mañas” para impedirlo. Según Fox, de ganar AMLO habría otra Venezuela en nuestro país. Esa es, según sus palabras, la razón primera de esta que podría ser su última batalla política. Cuando le preguntaron, cándidamente, si esas “mañas” era democráticas, respondió que sí (sorprendente).[1]

    Esta declaración, que causó el deleite de algunos medios,  ha sido vista como la reedición del viejo enfrentamiento que ambos políticos tuvieron en los años 2005-2006. Es algo así como la película en donde un viejo Sylvester Stallone se enfrenta contra un viejo Robert de Niro en una supuesta continuación de una pelea cuando ambos estaban en la plenitud de sus carreras boxísticas (Grudge Match, 2013). La diferencia es que la cinta era una comedia y la realidad una farsa, con personajes que prometen avergonzarse y de paso avergonzar (más) la política mexicana.

    Vicente Fox fue un extraordinario candidato. Pasó por encima de su partido y luego hizo una campaña en la que combinó ocurrencias con un sentido político diferente, menos serio que lo que se había visto. Sin embargo, todo lo conseguido como candidato se fue disipando durante su mandato. Para muchos, fue un presidente sin respeto a su propia investidura, sin una ruta clara para cambiar al país y sin control político de su partido. Para otros, fue un demócrata algo ingenuo, torpón en la Presidencia, pero bien intencionado. Curiosamente, una de las cosas que más se recuerda de él, fue su intento de anular legalmente la candidatura de AMLO. Ahora, la pregunta es si logrará su propósito en esta nueva confrontación de dos viejos rivales.

    Por supuesto, MORENA y el propio López Obrador no podían quedarse callados (y deberían haberlo hecho) ante el reto. Yeidckol Polevnsky, secretaria general morena, vio en las declaraciones de Fox el inicio de una “guerra sucia” contra el Líder (así, con mayúsculas).[2] Cabe preguntarse por qué una guerra sucia si Fox lo ha anunciado a los cuatro vientos. En una democracia debe ser válido que si alguien está de acuerdo con un potencial candidato anuncie que lo apoya, pero también al contrario. Mientras no haya tácticas ilegales no califica como guerra sucia. ¿Cree Yeidckol Polevnsky que alguien está detrás del expresidente? Es difícil creerlo. Fox tiene una antigua y clara antipatía contra AMLO y, al parecer es recíproca. López advirtió a Fox que nada se podrá hacer “contra la voluntad del pueblo”. Por cierto que, de paso, dijo que en septiembre dará una nueva oportunidad a los partidos que se hicieron los desentendidos, ¿Generoso o rogón?

    En las pasadas semanas se ha demostrado que AMLO no es invulnerable. Esto es lo que seguramente percibe el expresidente Fox. El hombre de Guanajuato puede aparecer como un payaso para algunos, pero su campaña del año 2000 deja ver que su elemento es precisamente el de la ocurrencia, el chispazo que podría atraer la atención sobre alguno de los muchos errores del tabasqueño. Hace mal AMLO y su corte en creer que Fox no les puede hacer daño. De hecho, ya han cometido su primer error: aceptar el reto de un hombre que no tiene poder.



    [1] http://www.milenio.com/politica/lopez_obrador-presidente-vicente_fox-manas-milenio_noticias_0_976102636.html

    [2] https://politico.mx/central-electoral/elecciones-2018/fox-y-su-estupidez-desatan-guerra-sucia-advierte-morena/

    -->
    Leer más
  • 16-06-2017TILLERSON Y KELLY, ENTRE JUAN OROL Y TIN TAN

    TILLERSON Y KELLY, ENTRE JUAN OROL Y TIN TAN…Primero: Juan Orol o Rex Tillerson, gánsteres contra charros o narcos y terroristas…Son preocupantes las declaraciones del secretario de Estado Rex Tillerson, quien aseguró ante congresistas estadounidenses del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes que cárteles mexicanos tienen nexos con grupos terroristas, incluido el Estado Islámico.[1] El republicano Michael McCaul había preguntado a Tillerson si estaba de acuerdo con John Kelly, quien hace semanas dijo al Comité de Seguridad Interior que los cárteles tienen nexos con organizaciones terroristas. Para rematar, Tillerson afirmó: “Claramente, vemos la conexión de estas actividades con organizaciones terroristas, incluyendo el Estado Islámico”. Esta idea no es nueva, ya la había soltado Michael Flynn[2], el impresentable ex asesor de seguridad de Donald Trump, caído en desgracia por sus oscuras relaciones rusas. En aquel noviembre de 2016, Flynn aseguró que sus fuentes eran “amigos” de la Patrulla Fronteriza y que él había visto en la frontera letreros en árabe que explicaban cómo cruzar hacia Estados Unidos. Tamañas idioteces nunca fueron verificadas, por supuesto; dignas del surrealismo involuntario de Juan Orol, pero desgraciadamente sin Rosa Carmina.

    Ahora que son tan cercanas las autoridades norteamericanas con el secretario Luis Videgaray, éste debía pedirle al secretario de Estado que le brinde las pruebas de esa supuesta “colaboración” entre cárteles y terroristas. Tal unión se antoja difícil de creer porque narcos y terroristas persiguen objetivos diferentes. Los primeros quieren una sociedad norteamericana floreciente, que pueda comprar drogas o cualquier otra cosa que vendan. Los segundos desean ver a la sociedad “infiel” reducida a cenizas. Los cárteles son dirigidos por delincuentes que quieren hacer negocios; saben que ayudar al terrorismo los pondría en la mira de todas las fuerzas de seguridad occidentales. Incluso a los grupos criminales que controlan el tráfico de personas hacia Estados Unidos no les conviene ponerse en el centro de un vasto ataque policíaco.

    Segundo: Tin Tan o John Kelly sintiéndose el rey del barrio.

    Una segunda declaración, cortesía de Kelly, asegura que México “tiene una gran policía”[3]. Seguramente 120 millones de mexicanos estaremos en desacuerdo con la afirmación, pero el “reconocimiento” del secretario de Seguridad Interior llevaba cola, ya que sugirió que: “las fuerzas de seguridad de México tienen la capacidad suficiente para entrenar a la Policía de Centroamérica en el combate contra la corrupción, la violencia, el tráfico de drogas y el crimen organizado.” ¿Esta es una propuesta del gobierno norteamericano para México? También en este caso, la Secretaría de Relaciones Exteriores debía aclarar si esta idea de Kelly fue propuesta en alguna reunión y cuál fue la respuesta mexicana.

    Tanto la opinión de Tillerson como la propuesta de Kelly son preocupantes. La primera, no sólo coloca a los cárteles en la mira de todas las agencias norteamericanas, sino al país entero. De ser cierto que terroristas colaboran con la delincuencia organizada, el país se vuelve blanco incluso de ataques terroristas. Grave que las autoridades mexicanas no informen sobre el tema. La segunda, supone que Estados Unidos desea que México siga siendo la barrera de contención para los centroamericanos que aspiran a llegar a nuestro vecino del norte, pero también algo más: endilgarnos el problema de inseguridad de los tres países más afectados (Guatemala, Honduras y El salvador).

    Todo esto ha salido a relucir en la especie de minicumbre llamada Conferencia sobre Prosperidad y Seguridad en América Central, que se realiza en Florida. Ningún partido parece atento a estos temas, ocupados como andan en definir candidaturas y pelearse el botín para 2018. Lamentable. De cualquier manera, habrá que preguntar a las autoridades mexicanas que fueron a Miami: cuáles son, en concreto, los compromisos que se asumieron en nombre de México.

    Aunque las palabras de los secretarios norteamericanos parezcan salidas de una película de Juan Orol o de Tin tan, las palabras pesan.



    [1] http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/carteles-mexicanos-conectados-con-isis-acusa-rex-tillerson.html

    [2] https://www.sdpnoticias.com/internacional/2016/11/22/narcos-mexicanos-tienen-pactos-con-islamistas-dijo-asesor-de-trump

    [3] http://www.milenio.com/politica/mexico-estados_unidos-centroamerica-policias-seguridad-anrcotrafico-john_kelly_0_975502545.html

    TILLERSON Y KELLY, ENTRE JUAN OROL Y TIN TAN…Primero: Juan Orol o Rex Tillerson, gánsteres contra charros o narcos y terroristas…Son preocupantes las declaraciones del secretario de Estado Rex Tillerson, quien aseguró ante congresistas estadounidenses del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes que cárteles mexicanos tienen nexos con grupos terroristas, incluido el Estado Islámico.[1] El republicano Michael McCaul había preguntado a Tillerson si estaba de acuerdo con John Kelly, quien hace semanas dijo al Comité de Seguridad Interior que los cárteles tienen nexos con organizaciones terroristas. Para rematar, Tillerson afirmó: “Claramente, vemos la conexión de estas actividades con organizaciones terroristas, incluyendo el Estado Islámico”. Esta idea no es nueva, ya la había soltado Michael Flynn[2], el impresentable ex asesor de seguridad de Donald Trump, caído en desgracia por sus oscuras relaciones rusas. En aquel noviembre de 2016, Flynn aseguró que sus fuentes eran “amigos” de la Patrulla Fronteriza y que él había visto en la frontera letreros en árabe que explicaban cómo cruzar hacia Estados Unidos. Tamañas idioteces nunca fueron verificadas, por supuesto; dignas del surrealismo involuntario de Juan Orol, pero desgraciadamente sin Rosa Carmina.

    Ahora que son tan cercanas las autoridades norteamericanas con el secretario Luis Videgaray, éste debía pedirle al secretario de Estado que le brinde las pruebas de esa supuesta “colaboración” entre cárteles y terroristas. Tal unión se antoja difícil de creer porque narcos y terroristas persiguen objetivos diferentes. Los primeros quieren una sociedad norteamericana floreciente, que pueda comprar drogas o cualquier otra cosa que vendan. Los segundos desean ver a la sociedad “infiel” reducida a cenizas. Los cárteles son dirigidos por delincuentes que quieren hacer negocios; saben que ayudar al terrorismo los pondría en la mira de todas las fuerzas de seguridad occidentales. Incluso a los grupos criminales que controlan el tráfico de personas hacia Estados Unidos no les conviene ponerse en el centro de un vasto ataque policíaco.

    Segundo: Tin Tan o John Kelly sintiéndose el rey del barrio.

    Una segunda declaración, cortesía de Kelly, asegura que México “tiene una gran policía”[3]. Seguramente 120 millones de mexicanos estaremos en desacuerdo con la afirmación, pero el “reconocimiento” del secretario de Seguridad Interior llevaba cola, ya que sugirió que: “las fuerzas de seguridad de México tienen la capacidad suficiente para entrenar a la Policía de Centroamérica en el combate contra la corrupción, la violencia, el tráfico de drogas y el crimen organizado.” ¿Esta es una propuesta del gobierno norteamericano para México? También en este caso, la Secretaría de Relaciones Exteriores debía aclarar si esta idea de Kelly fue propuesta en alguna reunión y cuál fue la respuesta mexicana.

    Tanto la opinión de Tillerson como la propuesta de Kelly son preocupantes. La primera, no sólo coloca a los cárteles en la mira de todas las agencias norteamericanas, sino al país entero. De ser cierto que terroristas colaboran con la delincuencia organizada, el país se vuelve blanco incluso de ataques terroristas. Grave que las autoridades mexicanas no informen sobre el tema. La segunda, supone que Estados Unidos desea que México siga siendo la barrera de contención para los centroamericanos que aspiran a llegar a nuestro vecino del norte, pero también algo más: endilgarnos el problema de inseguridad de los tres países más afectados (Guatemala, Honduras y El salvador).

    Todo esto ha salido a relucir en la especie de minicumbre llamada Conferencia sobre Prosperidad y Seguridad en América Central, que se realiza en Florida. Ningún partido parece atento a estos temas, ocupados como andan en definir candidaturas y pelearse el botín para 2018. Lamentable. De cualquier manera, habrá que preguntar a las autoridades mexicanas que fueron a Miami: cuáles son, en concreto, los compromisos que se asumieron en nombre de México.

    Aunque las palabras de los secretarios norteamericanos parezcan salidas de una película de Juan Orol o de Tin tan, las palabras pesan.



    [1] http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/carteles-mexicanos-conectados-con-isis-acusa-rex-tillerson.html

    [2] https://www.sdpnoticias.com/internacional/2016/11/22/narcos-mexicanos-tienen-pactos-con-islamistas-dijo-asesor-de-trump

    [3] http://www.milenio.com/politica/mexico-estados_unidos-centroamerica-policias-seguridad-anrcotrafico-john_kelly_0_975502545.html

    -->
    Leer más
  • 15-06-2017RICARDO ANAYA: SACAR UN CONEJO DEL SOMBRERO

    RICARDO ANAYA: SACAR UN CONEJO DEL SOMBRERO…Decía Denny Crane, el de “Boston Legal”, que cuando todo estaba perdido había que: “pull a rabbit out of hat”. Y eso es lo que precisamente hizo Ricardo Anaya, el presidente nacional panista, con su propuesta de instituir la segunda vuelta electoral para 2018. La propuesta debe haber acalambrado a los priistas y morenistas, pero también es cierto que ese conejito hizo que por el momento se olvidara ese asunto de que Anaya perdió (por ahora) las elecciones de Coahuila y estrepitosamente las del Estado de México. De paso, la propuesta también debe haber desconcertado a Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle, quienes de seguro ya saboreaban la derrota del otrora “joven maravilla”.

    Los medios le dieron una gran atención al tema, en parte porque desde hace días (¿o semanas?) varios columnistas han abogado por la instauración de esa famosa segunda vuelta electoral para lograr mayor “legitimidad” en los resultados y tener presidentes de más del 50% de los votos. En realidad, la segunda vuelta electoral lleva años como una propuesta de académicos, analistas y políticos, pero hasta ahora no ha tenido la suficiente fuerza para ser aprobada. Cada vez que hay elecciones en donde una de las partes gana con menos del 40% de los votos y con diferencias apretadas, desempolvan el tema y repiten sus argumentos. Las elecciones en el EDOMEX y Coahuila sirvieron para sus fines.

    Como era de esperarse, los priistas rechazaron enérgicamente la propuesta de la segunda vuelta electoral. MORENA, en boca de un airado Miguel Barbosa, también rechazó el tema, al que comparó como un nuevo intento de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El presidente del Senado, Pablo Escudero (PVEM), descalificó la propuesta y, en un arranque de franqueza, aseguró que lleva dedicatoria para AMLO. Por su parte, el INE la consideró inviable porque se ha vencido el plazo establecido en la Constitución para aprobarla y encarecería el costo del sistema electoral.

    La verdad es que es una propuesta envenenada. El PRI y MORENA tienen razones para temer que una segunda vuelta les sería adversa en caso de quedar en primero o segundo lugar sin alcanzar el 50% de los votos. El PAN sabe que en muchas encuestas se le considera la mejor segunda opción, por lo tanto, sea que se midan ante MORENA (cosa muy probable) o ante el PRI (poco probable), resultaría ganador.

    A pesar de que políticos y juristas han señalado que ya no daría tiempo para hacer un cambio constitucional, han salido a los medios varios analistas a decir que aún es posible tal cambio. En realidad, la mayoría de quienes sostienen esta última afirmación no desean que gane ni MORENA ni PRI. Al menos, debían tener un poco de honestidad y confesar que más allá de los encantos (o defectos) de la segunda vuelta electoral desean que gane el PAN o, en su defecto, algún independiente.

    La propuesta conejil de Ricardo Anaya no pasará, al menos para 2018. Los panistas lo saben, pero durante un rato presionarán a tricolores y morenos con el asunto. Lo mismo harán los medios y algunos destacados integrantes del círculo rojo. Al final, no importará si no se aprueba este asunto, Anaya habrá hecho desaparecer sus puntos malos por lo de Coahuila y EDOMEX.

    Abracadabra.

    RICARDO ANAYA: SACAR UN CONEJO DEL SOMBRERO…Decía Denny Crane, el de “Boston Legal”, que cuando todo estaba perdido había que: “pull a rabbit out of hat”. Y eso es lo que precisamente hizo Ricardo Anaya, el presidente nacional panista, con su propuesta de instituir la segunda vuelta electoral para 2018. La propuesta debe haber acalambrado a los priistas y morenistas, pero también es cierto que ese conejito hizo que por el momento se olvidara ese asunto de que Anaya perdió (por ahora) las elecciones de Coahuila y estrepitosamente las del Estado de México. De paso, la propuesta también debe haber desconcertado a Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle, quienes de seguro ya saboreaban la derrota del otrora “joven maravilla”.

    Los medios le dieron una gran atención al tema, en parte porque desde hace días (¿o semanas?) varios columnistas han abogado por la instauración de esa famosa segunda vuelta electoral para lograr mayor “legitimidad” en los resultados y tener presidentes de más del 50% de los votos. En realidad, la segunda vuelta electoral lleva años como una propuesta de académicos, analistas y políticos, pero hasta ahora no ha tenido la suficiente fuerza para ser aprobada. Cada vez que hay elecciones en donde una de las partes gana con menos del 40% de los votos y con diferencias apretadas, desempolvan el tema y repiten sus argumentos. Las elecciones en el EDOMEX y Coahuila sirvieron para sus fines.

    Como era de esperarse, los priistas rechazaron enérgicamente la propuesta de la segunda vuelta electoral. MORENA, en boca de un airado Miguel Barbosa, también rechazó el tema, al que comparó como un nuevo intento de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El presidente del Senado, Pablo Escudero (PVEM), descalificó la propuesta y, en un arranque de franqueza, aseguró que lleva dedicatoria para AMLO. Por su parte, el INE la consideró inviable porque se ha vencido el plazo establecido en la Constitución para aprobarla y encarecería el costo del sistema electoral.

    La verdad es que es una propuesta envenenada. El PRI y MORENA tienen razones para temer que una segunda vuelta les sería adversa en caso de quedar en primero o segundo lugar sin alcanzar el 50% de los votos. El PAN sabe que en muchas encuestas se le considera la mejor segunda opción, por lo tanto, sea que se midan ante MORENA (cosa muy probable) o ante el PRI (poco probable), resultaría ganador.

    A pesar de que políticos y juristas han señalado que ya no daría tiempo para hacer un cambio constitucional, han salido a los medios varios analistas a decir que aún es posible tal cambio. En realidad, la mayoría de quienes sostienen esta última afirmación no desean que gane ni MORENA ni PRI. Al menos, debían tener un poco de honestidad y confesar que más allá de los encantos (o defectos) de la segunda vuelta electoral desean que gane el PAN o, en su defecto, algún independiente.

    La propuesta conejil de Ricardo Anaya no pasará, al menos para 2018. Los panistas lo saben, pero durante un rato presionarán a tricolores y morenos con el asunto. Lo mismo harán los medios y algunos destacados integrantes del círculo rojo. Al final, no importará si no se aprueba este asunto, Anaya habrá hecho desaparecer sus puntos malos por lo de Coahuila y EDOMEX.

    Abracadabra.

    -->
    Leer más
  • 14-06-2017¿ERROR O ACIERTO LA DECISIÓN DE AMLO PARA EL 2018?

    ¿ERROR O ACIERTO LA DECISIÓN DE AMLO PARA EL 2018?...El pasado domingo 11 de junio, el más puro Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mandó al diablo a las alianzas para el 2018 con cualquier otro partido, porque todos son “corruptos” y parte de la “mafia en el poder” (marca registrada). La excepción fue el Partido del Trabajo, una organización que no ha tenido empacho en aliarse en el pasado con partidos de la famosa “mafia en el poder” (marca registrada). Al siguiente día, varios políticos, analistas y periodistas vieron en la decisión del prócer un error. Pero, ¿es en realidad un error? Hay tres escenarios posibles:

    a) La decisión es fruto de un berrinche. Enojado porque el PRD no obligó a “bajarse” a sus candidatos en favor de los de MORENA, ha decidido cerrar la puerta y soldarla. Esta decisión se ubicaría, según algunos, en el estilo autosaboteador que el tabasqueño practica desde 2006. Avanza, aventaja y luego mete la pata y pierde. Lo que sí es seguro es que muchos de sus partidarios no están de acuerdo con esta decisión. Políticos de MORENA más pragmáticos, como Ricardo Monreal, podrían pensar que no hacer alianza con el PRD y el MC para el año que viene califica como una metida de pata.

    b) La puerta se cerró, pero nomás tantito. Muchos creen que la negativa de AMLO para establecer una alianza es una forma dura de negociar. Una manera de obligar al PRD y al MC a tocar varias veces la puerta para que AMLO pueda imponerles condiciones. Quintacolumnistas al interior del PRD, que han esperado para dar el salto a MORENA, aguardan que más adelante López flexibilice su postura. No es imposible que esto ocurra. Durante el proceso electoral del Estado de México, López se mostró rogón con Juan Zepeda: cinco veces le pidió que declinara. Casi una telenovela.

    c) La negativa lleva una estrategia atrás. En primer lugar, hay que entender que la experiencia del Estado de México no se puede extrapolar a nivel nacional, como están haciendo algunos. Delfina perdió por negarse a una alianza respetuosa con el PRD, ergo AMLO perderá la Presidencia por cerrarle la puerta al PRD. Esta idea, seriamente, no camina. En 2018 jugará directamente AMLO, no otro actor político. A la votación que MORENA logró ahora en los cuatro estados en juego se sumará la votación de la Ciudad de México, Oaxaca y otros lugares. El PRD difícilmente repetiría una buena candidatura y a nivel nacional representan todavía menos que en el Estado de México. Incluso ante una eventual alianza PAN-PRD (algo que se ve muy difícil de instrumentar), es decir una eventual campaña de tercios (PRI y aliados, PAN-PRD y MORENA), no necesariamente le iría mal a AMLO. Se requeriría una candidatura y una campaña muy buena para afectar al líder moreno.

    Adicionalmente, esta estrategia llevaría como objetivo “vaciar” al PRD y en menor medida al PRI y al PAN de elementos que serían incorporados a MORENA. La cooptación le ha funcionado bien a López. ¿Para qué comprar caro al PRD si se puede tomar rebajados a sus cuadros?

    AMLO tiene grandes ventajas para ganar la elección presidencial del año entrante, haga o no alianzas con el PRD. Por un lado, el desprestigio agobia al PRI y, por otro, el PAN está a la orilla de un barranco profundo. Un candidato independiente no se ve cómo pudiera disputar la supremacía del tabasqueño. Jaime Rodríguez ha demostrado que es más de lo mismo y Ríos Piter, el Macron mexicano, tendría que ponerse a trabajar de inmediato.

    Lo cierto es que nada está escrito. Ganará quien cometa menos errores. Los opositores y odiadores del PRI no se deben preocupar; la única manera de que el tricolor gane la elección es que el PAN y MORENA sigan equivocándose… como lo están haciendo.

    ¿ERROR O ACIERTO LA DECISIÓN DE AMLO PARA EL 2018?...El pasado domingo 11 de junio, el más puro Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mandó al diablo a las alianzas para el 2018 con cualquier otro partido, porque todos son “corruptos” y parte de la “mafia en el poder” (marca registrada). La excepción fue el Partido del Trabajo, una organización que no ha tenido empacho en aliarse en el pasado con partidos de la famosa “mafia en el poder” (marca registrada). Al siguiente día, varios políticos, analistas y periodistas vieron en la decisión del prócer un error. Pero, ¿es en realidad un error? Hay tres escenarios posibles:

    a) La decisión es fruto de un berrinche. Enojado porque el PRD no obligó a “bajarse” a sus candidatos en favor de los de MORENA, ha decidido cerrar la puerta y soldarla. Esta decisión se ubicaría, según algunos, en el estilo autosaboteador que el tabasqueño practica desde 2006. Avanza, aventaja y luego mete la pata y pierde. Lo que sí es seguro es que muchos de sus partidarios no están de acuerdo con esta decisión. Políticos de MORENA más pragmáticos, como Ricardo Monreal, podrían pensar que no hacer alianza con el PRD y el MC para el año que viene califica como una metida de pata.

    b) La puerta se cerró, pero nomás tantito. Muchos creen que la negativa de AMLO para establecer una alianza es una forma dura de negociar. Una manera de obligar al PRD y al MC a tocar varias veces la puerta para que AMLO pueda imponerles condiciones. Quintacolumnistas al interior del PRD, que han esperado para dar el salto a MORENA, aguardan que más adelante López flexibilice su postura. No es imposible que esto ocurra. Durante el proceso electoral del Estado de México, López se mostró rogón con Juan Zepeda: cinco veces le pidió que declinara. Casi una telenovela.

    c) La negativa lleva una estrategia atrás. En primer lugar, hay que entender que la experiencia del Estado de México no se puede extrapolar a nivel nacional, como están haciendo algunos. Delfina perdió por negarse a una alianza respetuosa con el PRD, ergo AMLO perderá la Presidencia por cerrarle la puerta al PRD. Esta idea, seriamente, no camina. En 2018 jugará directamente AMLO, no otro actor político. A la votación que MORENA logró ahora en los cuatro estados en juego se sumará la votación de la Ciudad de México, Oaxaca y otros lugares. El PRD difícilmente repetiría una buena candidatura y a nivel nacional representan todavía menos que en el Estado de México. Incluso ante una eventual alianza PAN-PRD (algo que se ve muy difícil de instrumentar), es decir una eventual campaña de tercios (PRI y aliados, PAN-PRD y MORENA), no necesariamente le iría mal a AMLO. Se requeriría una candidatura y una campaña muy buena para afectar al líder moreno.

    Adicionalmente, esta estrategia llevaría como objetivo “vaciar” al PRD y en menor medida al PRI y al PAN de elementos que serían incorporados a MORENA. La cooptación le ha funcionado bien a López. ¿Para qué comprar caro al PRD si se puede tomar rebajados a sus cuadros?

    AMLO tiene grandes ventajas para ganar la elección presidencial del año entrante, haga o no alianzas con el PRD. Por un lado, el desprestigio agobia al PRI y, por otro, el PAN está a la orilla de un barranco profundo. Un candidato independiente no se ve cómo pudiera disputar la supremacía del tabasqueño. Jaime Rodríguez ha demostrado que es más de lo mismo y Ríos Piter, el Macron mexicano, tendría que ponerse a trabajar de inmediato.

    Lo cierto es que nada está escrito. Ganará quien cometa menos errores. Los opositores y odiadores del PRI no se deben preocupar; la única manera de que el tricolor gane la elección es que el PAN y MORENA sigan equivocándose… como lo están haciendo.

    -->
    Leer más
  • 13-06-2017DE VISITAS A VISITAS, DE TRUMP A MERKEL

    DE VISITAS A VISITAS, DE TRUMP A MERKEL…Va una afirmación provocadora: a medida que pasa el tiempo se confirma la idea de que fue un acierto del gobierno de Peña Nieto la invitación a los entonces candidatos norteamericanos, Hillary Clinton y Donald Trump. También se puede decir que fue un error de la Clinton no aceptar la invitación; perdió un foro que le podría haber servido, sobre todo en temas como el libre comercio, migración, inclusión y otros, que podrían haber influido en votantes en estados como Texas o Florida, donde perdió.  Otra provocación mayor: de hecho, toda la estrategia implementada por el presidente Peña Nieto con respecto al gobierno de Trump ha sido acertada. No hay muro en el horizonte, tampoco deportaciones cada vez mayores y el TLC parece caminar por un relativamente buen camino. Por cierto, aquellos que acusaban a Peña de traición a la patria o de haber sido un estúpido, ya no regresan al tema. Ni un “me equivoqué”.

    Por otro lado, hay que tener en cuenta que Angela Merkel, la canciller alemana, se ha convertido, sin buscarlo, en la líder del mundo occidental, cualquier cosa que sea eso. Científica de profesión, está en su puesto desde 2005 y es la líder occidental más influyente. Tradicionalmente, desde la posguerra, el presidente de los Estados Unidos asumía ese papel. Incluso políticos tan torpes como Gerald Ford o tan fuera de lugar como Jimmy Carter lo fueron. En los hechos, Donald Trump ha dejado de serlo no sólo por sus ocurrencias y errores, sino porque ha lesionado gravemente varios de los pilares consustanciales al papel de líder: descree del libre comercio, no impulsa a la OTAN, tiene relaciones sospechosas con Rusia, se opone a los tratados para frenar el calentamiento global, entre los principales temas.

    Estos son los antecedentes en lo que hay que enmarcar la visita de hace unos días de la canciller Merkel a México y sus entrevistas y declaraciones conjuntas con el presidente Peña Nieto. Había un filón político ahí que los partidos, todavía embebidos en los procesos electorales, dejaron pasar. Incluso el PRI no apreció el significado del encuentro. Si acaso, las oposiciones oyeron lo que quisieron cuando Merkel habló del respeto a los derechos humanos y el clima de violencia. Lo interpretaron automáticamente como un reclamo de la comunidad internacional al gobierno federal.

    El grueso del mensaje entre ambos mandatarios estuvo dirigido a Donald Trump. Ratificaron que están interesados en el libre comercio, un trato diferente al problema de los migrantes y la defensa del medio ambiente. Vino Merkel a decirlo en la tierra de uno de los principales socios políticos y comerciales de la Unión Americana. Pero también dijo otra cosa entre líneas: México no está solo y no se cierran puertas si el gobierno norteamericano endurece su política.

    Por supuesto, no fue un acto de generosidad el de Merkel; conviene a sus intereses políticos y económicos abrirse hacia México y América Latina. ¿Para qué alcanza esa relación México-Alemania? Para este gobierno, casi sin tiempo, para sentar bases de un entendimiento mayor, pero para otro sexenio con una visión global, puede dar para mucho. Alemania es la puerta de entrada hacia mercados, tecnologías y comercio.

    DE VISITAS A VISITAS, DE TRUMP A MERKEL…Va una afirmación provocadora: a medida que pasa el tiempo se confirma la idea de que fue un acierto del gobierno de Peña Nieto la invitación a los entonces candidatos norteamericanos, Hillary Clinton y Donald Trump. También se puede decir que fue un error de la Clinton no aceptar la invitación; perdió un foro que le podría haber servido, sobre todo en temas como el libre comercio, migración, inclusión y otros, que podrían haber influido en votantes en estados como Texas o Florida, donde perdió.  Otra provocación mayor: de hecho, toda la estrategia implementada por el presidente Peña Nieto con respecto al gobierno de Trump ha sido acertada. No hay muro en el horizonte, tampoco deportaciones cada vez mayores y el TLC parece caminar por un relativamente buen camino. Por cierto, aquellos que acusaban a Peña de traición a la patria o de haber sido un estúpido, ya no regresan al tema. Ni un “me equivoqué”.

    Por otro lado, hay que tener en cuenta que Angela Merkel, la canciller alemana, se ha convertido, sin buscarlo, en la líder del mundo occidental, cualquier cosa que sea eso. Científica de profesión, está en su puesto desde 2005 y es la líder occidental más influyente. Tradicionalmente, desde la posguerra, el presidente de los Estados Unidos asumía ese papel. Incluso políticos tan torpes como Gerald Ford o tan fuera de lugar como Jimmy Carter lo fueron. En los hechos, Donald Trump ha dejado de serlo no sólo por sus ocurrencias y errores, sino porque ha lesionado gravemente varios de los pilares consustanciales al papel de líder: descree del libre comercio, no impulsa a la OTAN, tiene relaciones sospechosas con Rusia, se opone a los tratados para frenar el calentamiento global, entre los principales temas.

    Estos son los antecedentes en lo que hay que enmarcar la visita de hace unos días de la canciller Merkel a México y sus entrevistas y declaraciones conjuntas con el presidente Peña Nieto. Había un filón político ahí que los partidos, todavía embebidos en los procesos electorales, dejaron pasar. Incluso el PRI no apreció el significado del encuentro. Si acaso, las oposiciones oyeron lo que quisieron cuando Merkel habló del respeto a los derechos humanos y el clima de violencia. Lo interpretaron automáticamente como un reclamo de la comunidad internacional al gobierno federal.

    El grueso del mensaje entre ambos mandatarios estuvo dirigido a Donald Trump. Ratificaron que están interesados en el libre comercio, un trato diferente al problema de los migrantes y la defensa del medio ambiente. Vino Merkel a decirlo en la tierra de uno de los principales socios políticos y comerciales de la Unión Americana. Pero también dijo otra cosa entre líneas: México no está solo y no se cierran puertas si el gobierno norteamericano endurece su política.

    Por supuesto, no fue un acto de generosidad el de Merkel; conviene a sus intereses políticos y económicos abrirse hacia México y América Latina. ¿Para qué alcanza esa relación México-Alemania? Para este gobierno, casi sin tiempo, para sentar bases de un entendimiento mayor, pero para otro sexenio con una visión global, puede dar para mucho. Alemania es la puerta de entrada hacia mercados, tecnologías y comercio.

    -->
    Leer más
  • 12-06-2017LA DESIGUALDAD, OTRA VEZ; EL INFORME DE LA CEPAL

    LA DESIGUALDAD, OTRA VEZ; EL INFORME DE LA CEPAL…La desigualdad social y económica que se vive en México se ha traducido a todos los órdenes. En el orden político se manifiesta en dos vías. Por un lado, amplias capas de la población están supeditadas a los “regalos” que les dan los partidos políticos en épocas de campaña. Regalos que pueden ser: tinacos, despensas, tarjetas, televisores y, en muchas ocasiones, empleos temporales. Por otro lado, esas mismas capas de la población han sido “desarmadas” en sus derechos políticos. Los medios y la clase política no las escuchan. Son grupos que sufren el acoso brutal del crimen organizado en múltiples formas: cobros ilegales, leva, trata, secuestro. Esa indefensión también les dificulta acceder a servicios de calidad y les complica el reclamo al Estado y a las clases económicamente poderosas. Lo peor: muchas de estas personas “normalizan” esta ausencia de derechos. La desigualdad también se manifiesta en el ámbito educativo. La educación pública se ha venido deteriorando durante décadas. Quien está condenado a una educación de baja calidad, difícilmente tendrá acceso a un buen empleo.

    Todo esto se ha señalado en varias ocasiones en este espacio. Ahora, un informe reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) lo sentencia con datos duros: “México es uno de los países más desiguales de América Latina en lo que se refiere a la concentración en la propiedad de los activos físicos y financieros con que cuentan las unidades de producción, cuya inequidad alcanzó niveles récord en la década pasada”[1]. En términos numéricos esto se traduce en el hecho de que el 67% de los activos físicos y financieros están en manos del 10% de las familias en el país.

    El documento denominado “Panorama social de América Latina 2016”, contiene muchos datos interesantes y brutales: “entre 2003 y 2014, la economía creció a ritmo promedio anual de 2.6 por ciento, mientras que la riqueza lo hizo en promedio real anual (es decir eliminando el efecto inflacionario) de 7.9 por ciento en el mismo periodo, lo que significa que la riqueza en México se duplicó en dicha década.” Cuando los partidos y los analistas de oposición hablan de lo poco que crece la economía, habría que preguntarles: ¿a qué economía se refieren? Porque en efecto, la economía del 90% de la población ha sufrido en la última década un deterioro significativo, pero a la economía de los que detentan la riqueza les ha ido bastante bien. Digamos que el 90% de los mexicanos y mexicanas vive en un país del Tercer Mundo, mientras que el otro 10% vive en el Primer Mundo.

    Si la desigualdad en México es el principal problema, un problema que está condenando a los viejos y jóvenes a la pauperización y el subempleo, ¿por qué no se habla de ella con la intensidad que se menciona, por ejemplo, la corrupción? Esto obedece a varias razones. La más importante es que de la corrupción se puede culpar a la clase política. Por esto muchas organizaciones “civiles”, que reciben recursos de empresas, se han enfocado en este tema. Los partidos políticos,  a su vez, tratan de trasladar el problema de la corrupción a otros: los opositores al PRI y este se defiende asegurando que es un problema de todos los partidos.

    Pero el de la desigualdad es intocable, porque en este tema la clase política se enfrenta a los intereses económicos más poderosos. Ni siquiera MORENA y su líder Andrés Manuel López Obrador (AMLO) habla de la necesidad de implementar políticas públicas que distribuyan la riqueza. Su proyecto es fundamentalmente estatista y nacionalista, con un aparato asistencialista-político que coopte a las clases bajas y a las medias bajas. PRI y PAN mucho menos lo mencionan, han ayudado a que este esquema implantado en los 80 y 90 continúe. El PRD tiene la oportunidad de empezar a hablar de esto con miras al 2018. Distribuir la riqueza, ese debía ser el verdadero pacto por México.

    (Para ver el estudio de la CEPAL:

    http://www.cepal.org/es/publicaciones/41598-panorama-social-america-latina-2016-documento-informativo)



    [1] http://www.jornada.unam.mx/2017/06/11/economia/017n1eco

    LA DESIGUALDAD, OTRA VEZ; EL INFORME DE LA CEPAL…La desigualdad social y económica que se vive en México se ha traducido a todos los órdenes. En el orden político se manifiesta en dos vías. Por un lado, amplias capas de la población están supeditadas a los “regalos” que les dan los partidos políticos en épocas de campaña. Regalos que pueden ser: tinacos, despensas, tarjetas, televisores y, en muchas ocasiones, empleos temporales. Por otro lado, esas mismas capas de la población han sido “desarmadas” en sus derechos políticos. Los medios y la clase política no las escuchan. Son grupos que sufren el acoso brutal del crimen organizado en múltiples formas: cobros ilegales, leva, trata, secuestro. Esa indefensión también les dificulta acceder a servicios de calidad y les complica el reclamo al Estado y a las clases económicamente poderosas. Lo peor: muchas de estas personas “normalizan” esta ausencia de derechos. La desigualdad también se manifiesta en el ámbito educativo. La educación pública se ha venido deteriorando durante décadas. Quien está condenado a una educación de baja calidad, difícilmente tendrá acceso a un buen empleo.

    Todo esto se ha señalado en varias ocasiones en este espacio. Ahora, un informe reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) lo sentencia con datos duros: “México es uno de los países más desiguales de América Latina en lo que se refiere a la concentración en la propiedad de los activos físicos y financieros con que cuentan las unidades de producción, cuya inequidad alcanzó niveles récord en la década pasada”[1]. En términos numéricos esto se traduce en el hecho de que el 67% de los activos físicos y financieros están en manos del 10% de las familias en el país.

    El documento denominado “Panorama social de América Latina 2016”, contiene muchos datos interesantes y brutales: “entre 2003 y 2014, la economía creció a ritmo promedio anual de 2.6 por ciento, mientras que la riqueza lo hizo en promedio real anual (es decir eliminando el efecto inflacionario) de 7.9 por ciento en el mismo periodo, lo que significa que la riqueza en México se duplicó en dicha década.” Cuando los partidos y los analistas de oposición hablan de lo poco que crece la economía, habría que preguntarles: ¿a qué economía se refieren? Porque en efecto, la economía del 90% de la población ha sufrido en la última década un deterioro significativo, pero a la economía de los que detentan la riqueza les ha ido bastante bien. Digamos que el 90% de los mexicanos y mexicanas vive en un país del Tercer Mundo, mientras que el otro 10% vive en el Primer Mundo.

    Si la desigualdad en México es el principal problema, un problema que está condenando a los viejos y jóvenes a la pauperización y el subempleo, ¿por qué no se habla de ella con la intensidad que se menciona, por ejemplo, la corrupción? Esto obedece a varias razones. La más importante es que de la corrupción se puede culpar a la clase política. Por esto muchas organizaciones “civiles”, que reciben recursos de empresas, se han enfocado en este tema. Los partidos políticos,  a su vez, tratan de trasladar el problema de la corrupción a otros: los opositores al PRI y este se defiende asegurando que es un problema de todos los partidos.

    Pero el de la desigualdad es intocable, porque en este tema la clase política se enfrenta a los intereses económicos más poderosos. Ni siquiera MORENA y su líder Andrés Manuel López Obrador (AMLO) habla de la necesidad de implementar políticas públicas que distribuyan la riqueza. Su proyecto es fundamentalmente estatista y nacionalista, con un aparato asistencialista-político que coopte a las clases bajas y a las medias bajas. PRI y PAN mucho menos lo mencionan, han ayudado a que este esquema implantado en los 80 y 90 continúe. El PRD tiene la oportunidad de empezar a hablar de esto con miras al 2018. Distribuir la riqueza, ese debía ser el verdadero pacto por México.

    (Para ver el estudio de la CEPAL:

    http://www.cepal.org/es/publicaciones/41598-panorama-social-america-latina-2016-documento-informativo)



    [1] http://www.jornada.unam.mx/2017/06/11/economia/017n1eco

    -->
    Leer más
  • 09-06-2017FIEBRE POR LAS ALIANZAS

    FIEBRE POR LAS ALIANZAS…Como si el PRI fuera Pinochet, un gobierno como lo fue el de Franco o el Partido Comunista de la Unión Soviética, varios personajes han convocado a un amplio frente político y ciudadano (cualquier cosa que entiendan por eso) para consolidar la democracia o lograr los avances necesarios (otra vez: cualquier cosa que entiendan por eso). En los 12 años de gobierno panistas, en los que pudieron desmontar al sistema (que cada quien entienda lo que quiera),  se les pasó por alto ese detallito. En los 20 años de gobiernos de izquierda en la capital de la República no se ha llegado al paraíso opositor prometido. Todo eso no cuenta, 12 y 20 años no han sido suficientes (la oposición es un poco lenta) y, en cambio, el PRI ha sido rápido para que en cinco años haya logrado sus perversos objetivos. ¡Canallas veloces que siguen ganando elecciones!

    Por todo esto, a las oposiciones les ha dado la fiebre de las alianzas; una fiebre que promete acuerpar a todas las oposiciones, organizarlas, sacar al PRI del gobierno federal (y de todos lados) y conducir al país por la senda del desarrollo, las repúblicas amorosas y la democracia verdadera (léase: sin PRI). O al menos es lo que parecen anunciar en estos días algunos representantes opositores.

    El desfile aliancista comienza con Alejandra Barrales, presidenta del PRD, quien de antemano ya aseguró que su partido buscará una alianza para el 2018, sea con MORENA o con el PAN[1]. Según la dirigente, la estrategia (es un decir) primero será buscar la unidad de la izquierda con MORENA (¿¿??); de no llegar a un acuerdo, buscarán un frente amplio ciudadano con el PAN (¿qué tiene de “amplio” y de “ciudadano” una alianza entre dos partidos?).  Como en una tragedia griega, los dioses enloquecen a quienes quieren destruir. Con MORENA no habría alianza, llámese como se llame, habría subordinación.  Con el PAN sólo sería posible si el PRD apoya a un candidato azul. ¿Por qué el anhelo perredista por desdibujarse?

    El que se puso creativo con los frentes y alianzas fue Rafael Moreno Valle, exgobernador de Puebla y multipresentador de su libro de fotos “La Fuerza del Cambio”. Según el panista, ante la falta de una segunda vuelta: “es necesario un frente opositor que logre el cambio que México necesita.”[2] Original como es, descubrió que: “México es nuestra casa y debe ser nuestra causa compartida” (¿dónde está Por mi madre, bohemios cuando se necesita?). En este sentido, aseguró que como mandatario de Puebla buscó una agenda de coincidencias, lo que le permitió: “aplicar las mejores políticas públicas, como el metrobús, la transparencia, el impulso a la educación, créditos a la palabra de la mujer y la atracción de nuevas empresas.” Puras cosas originales.

    Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, no se pudo quedar atrás (pero debió hacerlo). Anunció que probablemente pedirá licencia entre octubre y noviembre de este año para buscar la candidatura presidencial de su partido.[3] Pidió no descartar a ninguna fuerza, ni siquiera al PRI, pero sí a MORENA (entonces ya se sabe contra quién va el asunto).

    Se reitera lo que se dijo hace un par de días: PAN y PRD son proyectos sin los tamaños suficientes para ganar por sí solos una elección. Sus propuestas de alianza no son las de dos fuerzas con un proyecto común, sino la unión de dos debilidades en busca de no volverse intrascendentes. Al PRI no parece quedarle opción más que marchar con sus satélites, sin proyecto y atado a la órbita del presidente Peña Nieto. AMLO, el único con fuerza para jugarla solo, pero con un enemigo mortal en casa: López Obrador.



    [1] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/06/8/con-morena-o-pan-frenaremos-al-pri-revira-barrales-nuno

    [2] http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/06/08/1168617

    [3] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/06/8/promueve-silvano-aureoles-una-alianza-amplia-hacia-el-2018

    FIEBRE POR LAS ALIANZAS…Como si el PRI fuera Pinochet, un gobierno como lo fue el de Franco o el Partido Comunista de la Unión Soviética, varios personajes han convocado a un amplio frente político y ciudadano (cualquier cosa que entiendan por eso) para consolidar la democracia o lograr los avances necesarios (otra vez: cualquier cosa que entiendan por eso). En los 12 años de gobierno panistas, en los que pudieron desmontar al sistema (que cada quien entienda lo que quiera),  se les pasó por alto ese detallito. En los 20 años de gobiernos de izquierda en la capital de la República no se ha llegado al paraíso opositor prometido. Todo eso no cuenta, 12 y 20 años no han sido suficientes (la oposición es un poco lenta) y, en cambio, el PRI ha sido rápido para que en cinco años haya logrado sus perversos objetivos. ¡Canallas veloces que siguen ganando elecciones!

    Por todo esto, a las oposiciones les ha dado la fiebre de las alianzas; una fiebre que promete acuerpar a todas las oposiciones, organizarlas, sacar al PRI del gobierno federal (y de todos lados) y conducir al país por la senda del desarrollo, las repúblicas amorosas y la democracia verdadera (léase: sin PRI). O al menos es lo que parecen anunciar en estos días algunos representantes opositores.

    El desfile aliancista comienza con Alejandra Barrales, presidenta del PRD, quien de antemano ya aseguró que su partido buscará una alianza para el 2018, sea con MORENA o con el PAN[1]. Según la dirigente, la estrategia (es un decir) primero será buscar la unidad de la izquierda con MORENA (¿¿??); de no llegar a un acuerdo, buscarán un frente amplio ciudadano con el PAN (¿qué tiene de “amplio” y de “ciudadano” una alianza entre dos partidos?).  Como en una tragedia griega, los dioses enloquecen a quienes quieren destruir. Con MORENA no habría alianza, llámese como se llame, habría subordinación.  Con el PAN sólo sería posible si el PRD apoya a un candidato azul. ¿Por qué el anhelo perredista por desdibujarse?

    El que se puso creativo con los frentes y alianzas fue Rafael Moreno Valle, exgobernador de Puebla y multipresentador de su libro de fotos “La Fuerza del Cambio”. Según el panista, ante la falta de una segunda vuelta: “es necesario un frente opositor que logre el cambio que México necesita.”[2] Original como es, descubrió que: “México es nuestra casa y debe ser nuestra causa compartida” (¿dónde está Por mi madre, bohemios cuando se necesita?). En este sentido, aseguró que como mandatario de Puebla buscó una agenda de coincidencias, lo que le permitió: “aplicar las mejores políticas públicas, como el metrobús, la transparencia, el impulso a la educación, créditos a la palabra de la mujer y la atracción de nuevas empresas.” Puras cosas originales.

    Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, no se pudo quedar atrás (pero debió hacerlo). Anunció que probablemente pedirá licencia entre octubre y noviembre de este año para buscar la candidatura presidencial de su partido.[3] Pidió no descartar a ninguna fuerza, ni siquiera al PRI, pero sí a MORENA (entonces ya se sabe contra quién va el asunto).

    Se reitera lo que se dijo hace un par de días: PAN y PRD son proyectos sin los tamaños suficientes para ganar por sí solos una elección. Sus propuestas de alianza no son las de dos fuerzas con un proyecto común, sino la unión de dos debilidades en busca de no volverse intrascendentes. Al PRI no parece quedarle opción más que marchar con sus satélites, sin proyecto y atado a la órbita del presidente Peña Nieto. AMLO, el único con fuerza para jugarla solo, pero con un enemigo mortal en casa: López Obrador.



    [1] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/06/8/con-morena-o-pan-frenaremos-al-pri-revira-barrales-nuno

    [2] http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/06/08/1168617

    [3] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/06/8/promueve-silvano-aureoles-una-alianza-amplia-hacia-el-2018

    -->
    Leer más
  • 08-06-2017PRI: EL PRESIDENTE DECIDIRÁ