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  • EL INEXISTENTE PACTO DEL PERDÓN13-12-2018EL INEXISTENTE PACTO DEL PERDÓN

    Algunos analistas y políticos han acusado al ahora presidente López Obrador de haber establecido un pacto de inmunidad (e impunidad) con su inmediato antecesor, Enrique Peña Nieto (EPN). Hasta donde se sabe, el político tabasqueño nunca ha establecido un pacto así, ni pública ni secretamente. Claro que hay de pactos a pactos. En sí mismo, un pacto no necesariamente es inmoral, corrupto o denigrante, pero desde luego un acuerdo como el de que se le acusa sería lamentable.

    Sin embargo, un acuerdo así es difícil de creer básicamente porque Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se ve a sí mismo como un cruzado, un cátaro. El centro de su cruzada es mantener su honestidad, la de él. Si a su alrededor los Ebrard, Bejaranos, y demás se corrompen, él no lo sabe. No lo quiere saber. Si caen, no lo arrastrarán.

    Esto viene a cuento porque se ha dicho en este espacio que AMLO no volverá a buscar delitos en el pasado… a menos que lo necesite. Es decir, no habrá persecuciones contra las administraciones anteriores a menos que políticamente sea algo indispensable. Con este antecedente cabe preguntarse si ha llegado ese momento. Antes de proseguir hay que indicar otra de las características del actual mandatario: cada vez que lo contradicen o desafían, responde con medidas más enérgicas.

    Teniendo en cuenta esto, hay que decir que en los últimos días lo han desafiado. Cuando ajustó los salarios públicos al suyo aseguró que no habría inconformidades. ¿De dónde sacó tan peregrina idea?, ¿creyó que buenamente (o por miedo) no habría reparos? Lo más desconcertante es que existe la posibilidad que sí lo haya creído. En la forma en que trabaja su mente, él es la medida de la política. Su ejemplo debería prevalecer.

    Por supuesto, se puede estar en contra o no de los altos salarios de algunos de los funcionarios del Estado, pero es el derecho de estos pelear por ellos con las herramientas de ley. Más allá de cualquier discusión, juzgar inmoral o corrupto per se un alto salario es absurdo. Varios de estos altos funcionarios se ampararon, como era de esperarse. Por cierto, ninguno de ellos gana más de 600 mil pesos mensuales. Contra estas personas se ha desatado una cacería en redes sociales no sólo criticando sus salarios, sino dudando de su honorabilidad y de la necesidad de su trabajo. ¿En serio no necesitamos consejeros, magistrados, jueces y ministros? ¿No requerimos que sean en la medida de los posible independientes? Es cierto que un alto salario no garantiza independencia, pero al revés tampoco: un alto salario no quiere decir corrupción. Lo cierto es que los altos salarios garantizan hasta cierto punto independencia. Muchos de estos funcionarios, la gran mayoría, estudiaron más años que López Obrador, fueron mejores estudiantes y tienen especialidades que el presidente simplemente no entiende. ¿Por qué no debían ganar más?

    Sin lugar a dudas, esto representa un desafío al criterio de pureza de AMLO, a su proyecto personal. ¿Qué sucederá ahora? Previsiblemente dos cosas. La primera la dejó entrever el presidente López Obrador hace un par de días, en su conferencia matutina: en cuanto esté arreglada la ley en lo tocante a las consultas (es decir, a su gusto), hará una para preguntar si debe juzgarse a los políticos y presidentes de las pasadas administraciones federales. Desde luego, nadie debe oponerse a que se cumpla la ley al pie de la letra y que estos procesos los encabece una fiscalía autónoma, pero puesto como lo hace AMLO es la respuesta radical al desafío de los salarios. Percibe que este desafío es un complot y responde como sabe hacerlo. La segunda cosa corre a cargo del senador Ricardo Monreal, quien ha solicitado a la PGR una relación de las investigaciones contra jueces y magistrados. Es difícil saber si la Procuraduría puede dar a conocer investigaciones en curso sin violar el debido proceso; probablemente no, pero el hecho es que todo hace prever una campaña contra el Poder Judicial.

    Sí, hay que emprender una campaña para limpiar ese Poder, sobre todo en los niveles más bajos, pero no así, como parte de una guerra para destruir la honorabilidad y credibilidad de todos los integrantes del Poder Judicial.

    Lo peor es que si callan, como dice el ministro Pardo Rebolledo, de todos modos, pasarán por encima de ellos; si protestan tienen todas las de perder. Ni sus sueldos ni la percepción sobre su trabajo les garantizan simpatías.

    Por las mejores causas, avanzará el autoritarismo.

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  • IZQUIERDA DEMOCRÁTICA SÍ; AUTORITARISMO NO11-12-2018IZQUIERDA DEMOCRÁTICA SÍ; AUTORITARISMO NO

    La oposición al MORENA y a los arrebatos y decisiones autoritarios del presidente López Obrador no vendrán de los partidos de oposición: PAN, PRI, Movimiento Ciudadano. Los resultados electorales los dejaron quebrados, desnudos, sin un discurso político o proyecto. No tienen grandes liderazgos y, si cabe la expresión, quedaron sin alma. La oposición a un proyecto económico y político que pretende dejar en manos de un solo hombre los Poderes de la República vendrá de algunos políticos (pocos), de grupos de ciudadanos ahora dispersos y, al parecer, de los órganos autónomos.

    Estos organismos autónomos parecen estar entendiendo, al fin, que el rediseño no institucional que pretende el proyecto de nuevo gobierno pasa por desaparecerlos, debilitarlos o subyugarlos. Los ataques y descalificaciones al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), al Instituto Nacional Electoral (INE) ponen de manifiesto sus intenciones.

    Los ataques del presidente López obrador no están basados en razonamientos, sino en mentiras y tergiversaciones. Por ejemplo, asegurar que en el Poder Judicial de la Federación hay salarios de 600 mil pesos no sólo es una mentira, sino que curiosamente torpedea una de las que se supone es una de sus fortalezas: pagar bien para que se garantice su independencia de criterio y su autonomía de otros poderes, fácticos o formales. Por otro lado, inventar, como lo hizo, que los magistrados electorales habían sufrido presiones para determinar el triunfo panista en Pueble fue negado por la misma presidenta del TEPJF.

    En el asunto de salarios y presiones ha terciado razonablemente el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, quien ha señalado que no se debe estigmatizar el servicio público y que las estructuras burocráticas se deben revisar sin violentar derechos y con un enfoque integral, informado y coherente. Propuso, ante el propio AMLO, la necesidad de ajustar las remuneraciones excesivas, pero también aquellas que resulten muy bajas. En todo caso, ajustarlas a los estándares internacionales. Vale la pena señalar que la CNDH impugnó la Ley de Remuneraciones lopezobradorista.

    Si fueran congruentes, los partidos de oposición deberían defender el diseño de una República con poderes equilibrados, en lugar de estar como simples espectadores de los afanes de grupos aislados de analistas, periodistas, intelectuales y ciudadanos, y ahora también de los órganos autónomos. También deberían prevenir a las organizaciones internacionales de derechos humanos y de otro tipo que están viendo cómo se avanza en un modelo autoritario.

    Esta tarea no debe emprenderse como una defensa de lo viejo inservible, sino de lo que estaba (y todavía está) construido y que ha logrado equilibrar los Poderes y limitar la acción de los grandes grupos económicos y los poderes fácticos. Esto no se puede hacer con un discurso de derechas, sino con uno que reconozca la importancia de avanzar en la igualdad al tiempo que se amplían las libertades, se consolidan las instituciones y se avanza en un diálogo moderado y respetuoso. Es decir, un proyecto de izquierda democrática.

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  • LA IZQUIERDA AUTORITARIA10-12-2018LA IZQUIERDA AUTORITARIA

    Con Bobbio, se podrían establecer cuatro ejes básicos de la izquierda democrática: igualdad en la diversidad, libertad, moderación e instituciones. Partiendo de este modelo, ¿qué clase de programa de izquierda sería la que pretende impulsar el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO)? Toda respuesta a esto es difícil de contestar, la realidad claramente es más compleja que los esquemas. Tratando de hacer un ejercicio especulativo, se podría decir que es un objetivo del nuevo gobierno mitigar un poco las grandes desigualdades existentes en el México de hoy. ¿Cómo lo está haciendo? Básicamente a través de la derrama de cientos de miles de millones de pesos por medio de los programas sociales, por un lado, y bajando el sueldo de los altos funcionarios del Estado, por otro.

    Pero si la búsqueda de igualdad parece ser un objetivo claro en los discursos del presidente Peje, no lo es el resto de los atributos que caracterizan a una izquierda democrática. No hay moderación, ni respeto por las instituciones y, por lo visto, tampoco se está ampliando la libertad. Dos ejemplos ponen de manifiesto todo esto. El primero de ellos fue la réplica a la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de dar entrada a la acción de inconstitucionalidad solicitada por la oposición en el Congreso, misma que suspende la baja de salarios. Las palabras de López Obrador tergiversaron el fondo de la cuestión, como es su costumbre, y lo convirtieron en un asunto de pesos y centavos. La Corte está cuestionando en el fondo si una ley o decreto puede tener efectos retroactivos en perjuicio de las personas. Las palabras de AMLO descalificando al máximo tribunal contiene una amenaza: “Se equivocaron porque no están entendiendo la nueva realidad”.  En esta “nueva realidad”, el presidente dicta y las instituciones obedecen.

    En redes sociales, varios grupos morenistas llamaron a una marcha contra “los altos sueldos de la SCJN”, es decir, contra la SCJN. Afortunadamente, se congregaron menos de 40 personas y, ante el ridículo, prefirieron suspender dicha protesta. No sería extraño que se convocara a otra, mejor organizada. Lo cierto es que el presidente y su partido no saben dialogar o discutir con respeto. ¿Deben ser altos algunos sueldos de funcionarios del Estado? Si se ve con simpleza la discusión la respuesta es no porque la gran mayoría de los salarios son muy bajos, pero si se toman en cuenta otros criterios como la necesaria independencia de esos funcionarios o su grado de especialización la cosa no resulta tan clara.

    El segundo caso se refiere a Puebla. Al respecto, la presidenta del MORENA, Yeidckol Polevnsky, dijo que la justicia electoral estaba a prueba. Para el buen entendedor quiso decir: si fallan contra MORENA, los magistrados electorales estarán reprobados. Como se sabe, el Tribunal Electoral falló a favor de la candidata panista, lo que dio pie al señalamiento del presidente de la República que se portó como jefe de su partido: señaló que la elección en Puebla no fue ni limpia ni libre. ¿A qué se refiere con esto? Si tiene alguna prueba de que los magistrados fueron coaccionados, comprados o amenazados está obligado a presentarla, si no, entonces sus palabras son una provocación y un llamado a marchar contra el TEPJF.

    Todo esto debería poner en alerta a los ciudadanos y ciudadanas de izquierda democrática. ¿Hay algo peor que una derecha centrista, democrática y corrupta? La respuesta es sí, hay varias cosas y una de ellas es una izquierda autoritaria y corrupta.

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  • ERA NECESARIO CANCELAR NAICM-TEXCOCO07-12-2018ERA NECESARIO CANCELAR NAICM-TEXCOCO

    De acuerdo a la información periodística, los tenedores de bonos de inversión del cancelado proyecto de nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México (NAICM) rechazan la oferta de recompra que hizo el gobierno de López Obrador. Según algunos, el rechazo se debe a la negativa de perder recursos en una inversión que debería ser rentable; según otros, los inversionistas quieren una garantía federal explícita de que van a liquidar la deuda. Se sabe que, si no se arregla este lío por medio del acuerdo, podría escalar hasta los tribunales, incluso los de otros países.

    Esto ha servido para que analistas regresen al señalamiento del tremendo error económico que significó la cancelación del NAIM-Texcoco. De nueva cuenta han sacado a relucir los datos que demuestran que, al final, la opción Santa Lucía será más cara que terminar lo que ya lleva un avance. También, varios han señalado que resultará más insegura y se podría correr el riesgo de que esto impacte la decisión de algunas aerolíneas de volar a la Ciudad de México.

    Más allá de la veracidad de estas versiones, el análisis está partiendo de bases equivocadas. Se está analizando la decisión de López Obrador, encubierta por la inválida consulta ciudadana, con los mismos criterios que se juzgaría la decisión de un Peña Nieto o un Calderón. Hay que entender que fue una decisión política tendente a establecer quien es el macho alfa en esta manada. Como bien lo dijeron algunos, fue un manotazo en la mesa.

    Desde hace varios años, amplios sectores de la iniciativa privada se han convertido en un grupo de presión en contra de la clase política. De esta forma, han logrado aumentar sus espacios políticos y sus ganancias económicas. No hay en estas líneas un juicio moral acerca de la conducta de estos señores del dinero. Simplemente, hicieron lo que convenía a sus intereses. Curiosamente, algunas de las reformas de Peña Nieto molestaron a sectores de este gran capital, sobre todo la de telecomunicaciones y la fiscal. Ya se ha indicado en este espacio que buena parte del descrédito del gobierno anterior se debió a la guerra que le declararon varias organizaciones, muchas de las cuales ahora están prudentemente (eufemismo) calladas.

    Había que dejar claro que las reglas del juego habían cambiado y, al parecer, se logró el cometido. ¿Qué tuvo un alto costo económico? En el corto plazo es posible, pero en lo que resta de los seis años (o de los 12 o 18), el poder económico lo pensará dos veces antes de jugar a las vencidas con el presidente actual. En el mundo, existen algunos mandatarios y partidos que le están recordando a quienes detentan las riquezas económicas que el poder político puede ser superior.

    Se puede estar a favor (chairos) o en contra (antichairos) de la cancelación del NAIM-Texcoco, pero como acto político, ayudó a establecer las reglas del juego y de qué lado está el verdadero poder. Los tenedores de bonos debían leer con cuidado lo sucedido. Maquiavelo está aquí, señores. O, como dirían los rocanroleros: Elvis está en el edificio y es el rey.

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  • AMLO Y LOS JÓVENES (Y OTROS)05-12-2018AMLO Y LOS JÓVENES (Y OTROS)

    Sin lugar a duda, el principal problema de México es la desigualdad social y económica. De esto derivan problemas como el racismo, la impunidad, la administración de la pobreza, etc. Es claro que el actual modelo de desarrollo mundial ha repercutido severamente sobre ciertos sectores poblacionales. Los jóvenes y la tercera edad han sido de los más castigados. La cantidad de menores de 30 años que están desempleados y no estudian se ha incrementado en los últimos años. De igual manera, los integrantes de la tercera edad que enfrentan una situación de pobreza o de penuria social y económica también se ha disparado.

    Esta la base de la que hay que partir para entender el alcance de las propuestas del presidente López Obrador en materia de educación, jóvenes y tercera edad, contenidas en sus 100 compromisos hechos en la reunión del Zócalo el pasado 1ª de diciembre.

    Se habla de un vasto esfuerzo gubernamental a favor de la educación y los jóvenes. En primer lugar, AMLO prometió becas para los alumnos de primaria y secundaria que provengan de hogares de escasos recursos (compromiso 4). Si se tiene en cuenta que se habla de un poco más de 20 millones de niños en esos niveles, hay que suponer que dichas becas pueden alcanzar al menos al 20%, es decir, unos cuatro millones de estudiantes. Suponiendo una beca mínima de 600 pesos, se tiene una cantidad de dos mil 400 millones de pesos mensuales, lo que se traduce en 28 mil 800 millones de pesos anuales.

    El compromiso número 5 establece que: “Todos los estudiantes de los Colegios de Bachilleres, escuelas técnicas, vocacionales y preparatorias públicas, recibirán una beca de 800 pesos mensuales.” Según el INEE, hay alrededor de cinco millones de alumnos en este nivel por lo que, sin distinción de su situación socioeconómica, se les darán cuatro mil millones de pesos mensuales, lo que se traduce en 48 mil millones de pesos anuales. El compromiso 6 señala qué: “Trescientos mil jóvenes, en condiciones de pobreza, que ingresen o estén estudiando en universidades, tendrán derecho a una beca de 2400 pesos mensuales.” En total, ocho mil 640 millones de pesos al año más.

    Hay más, el compromiso 17 indica: “Dos millones 300 mil jóvenes desempleados serán contratados para trabajar como aprendices en actividades productivas en el campo y la ciudad, y ganarán un sueldo de 3 mil 600 pesos mensuales.” Esto se traduce en 99 mil 360 millones de pesos anuales para estos jóvenes a los que despectivamente se ha llamado ninis.

    A la tercera edad, dijo AMLO que: “Se aumentará la pensión a los adultos mayores en todo el país; es decir, se le entregará a cada uno, mil 274 pesos mensuales.” Si se toma en cuenta que hay ocho millones 500 mil adultos mayores de 68 años, se requerirán 129 mil 948 millones de pesos al año.

    El gran total de estos programas suma 314 mil millones de pesos, aproximadamente tres veces el monto que la SEDESOL de Peña Nieto les destinó a sus 14 programas estrella durante 2018. Sin duda, se trata de una aportación trascendental del gobierno de López Obrador a estos sectores. Su efecto será sentido en dos vías: le dará dinero contante y sonante a los jóvenes y personas de la tercera edad y, segundo, repercutirá todo esto en el mercado interno. Es un dinero bien gastado y merecido para quien lo recibirá.

    Sin embargo, hay tres problemillas: ¿cómo garantizar que el recurso no se desvíe a actividades políticas?, ¿se dará a través de las instituciones o será como el de la tercera edad en el sexenio de López Obrador, un instrumento de cooptación?, ¿no se está formando el ejército político personal de AMLO con estos recursos? Si atendemos a lo que hizo como jefe de Gobierno, ya se saben las respuestas.  

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  • CRÓNICAS DEL AÑO CERO (XXIII): LOS SUPERHUMANOS04-12-2018CRÓNICAS DEL AÑO CERO (XXIII): LOS SUPERHUMANOS

    Dice el escritor francés Michel Houellebecq (La posibilidad de una isla, 2005): "Todo lo que la ciencia permite será realizado, incluso si modifica profundamente aquello que hoy estimamos humano o deseable.” Al parecer, este autor tiene razón si se atienden los experimentos que se realizan para modificar genéticamente a los seres humanos.  Por supuesto, las cosas deben tomarse con mucha precaución dado el alto nivel de charlatanería. Basta recordar el caso de la fusión fría de los químicos Stanley Pons y Martin Fleischmann en un experimento de fines de los ochenta que no se logró repetir en ninguna parte del mundo. O el anuncio de la investigadora Brigitte Boisselier de que había nacido una niña, a la que llamaron Eva, producto de una clonación. La noticia fue difundida en 2002, pero la comunidad científica receló de inmediato. La señora Boisselier era integrante de una secta canadiense denominada los raelianos. Las autoridades norteamericanas investigaron, ya que el anuncio se hizo en el estado de Florida, pero no encontraron ninguna evidencia del asunto. Otra charlatanería.

    Sin embargo, ahora sí parece que el siguiente paso en la alteración del ser humano por medio de la manipulación genética va en serio. El científico chino He Jiankui anunció a finales de noviembre pasado que había modificado genéticamente a unas gemelas para hacerlas resistentes a enfermedades como el VIH y que existía otra mujer embarazada con un embrión cuyos genes habían sido modificados.  He señaló que sus resultados, a los que calificó de positivos, habían sido entregados a la comunidad científica.

    Evidentemente, buena parte de la comunidad científica condenó el experimento y las autoridades chinas están llevando a cabo una investigación y le han prohibido a He y a su equipo continuar con su trabajo. Lo cierto es que la puerta ha sido abierta ya y no habrá manera de cerrarla. Si los chinos no quieren que sigan estas operaciones habrá al menos media docena de países que estarán dispuestos a recibir al investigador chino y a su equipo y habrá decenas de personas que deseen someter a sus futuros hijos a algo así como un seguro de vida por adelantado. El siguiente escalón es que, una vez perfeccionada la técnica, hospitales y farmacéuticas comenzarán a interesarse y es muy probable que las personas con algunos de estos problemas comiencen a presionar para que se modifiquen las legislaciones restrictivas. ¿Se podrá parar esto?

    Pero, ¿qué sigue?, ¿Gattaca o Blade Runner? Si se toma en cuenta el curso que ha seguido la medicina moderna en países como Estados Unidos, será posible vislumbrar que siendo técnicas sofisticadas y costosas, la infraestructura médica querrá sacar provecho. ¿Quién podrá pagar una intervención de estas para hacer un hijo más alto o más inteligente? Sólo aquellos que cuenten con los recursos suficientes. De esta forma, el poder financiero podrá agregar una ventaja adicional a las que ya tiene, una ventaja definitiva, podría decirse. En su último libro, Stephen Hawking dijo: “Estoy seguro de que durante este siglo la gente descubrirá cómo modificar tanto la inteligencia como sus instintos.

    “Probablemente aprueben las leyes contra la ingeniería genética con humanos. A pesar de ello, algunas personas no podrán resistir la tentación de mejorar sus características humanas, como la memoria, la resistencia a las enfermedades y su expectativa de vida.

    “Una vez que aparezcan tales superhumanos, surgirán problemas políticos importantes con las personas no mejoradas, que no podrán competir con ellos.

    Presumiblemente, morirán o dejarán de ser importantes. En cambio, habrá una raza de seres que se diseñarán a sí mismos y que estarán mejorando a un ritmo cada vez mayor.”

    Profético.

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  • LÓPEZ OBRADOR, PRIMER DÍA03-12-2018LÓPEZ OBRADOR, PRIMER DÍA

    1.- Una de las primeras cosas que se dice acerca de las acciones de López Obrador es que hay que darle el beneficio de la duda. Pero el beneficio de la duda se da a quien no se conoce y llega hablando de buenas intenciones. En el caso del estrenado presidente de la República no se le puede dar ese beneficio simplemente porque se le conoce en demasía. Si alguna virtud destaca de AMLO es la simpleza de su espíritu. Lo que ves es lo que es. Los numerosos analistas que esperan un hombre diferente están a un palmo de llevarse un chasco.

    2.- A veces las frases de un discurso revelan lo que hay detrás de las personas. Ese es el caso de algunas de las frases del presidente López Obrador. Dijo en el Zócalo: “yo ya no me pertenezco, yo ya soy de ustedes, soy del pueblo de México.” En el terreno discursivo, lo dicho se parece a muchas de las cosas que decían los presidentes mexicanos emanados del PRI: demagógicas y absurdas. En el terreno psicológico, la frase de marras es una delicia para analizar. En el terreno político, puede traducir en: si él es el pueblo, el pueblo es él. Y si el pueblo es él, todo lo que el haga lo hace el pueblo. Grave.

    3.- En ese primer día, aseguró que acabará con la corrupción y la impunidad, “pero sin entrar a una dinámica de fractura, conflicto y confrontación.” Se dijo partidario del perdón y la indulgencia. En una palabra, prometió borrón y cuenta nueva. ¿Hasta dónde llegará ese borrón y cuenta nueva? Se sabe que es una especie de amnistía de facto para políticos, pero la pregunta es si también a los narcos y criminales a los que ofrece paz a cambio de que se porten bien los incluye. De un solo plumazo la Presidencia se convirtió en reinado, el rey tiene derecho a ignorar la ley porque el Estado es él. Grave.

    4.- Pero tal vez la frase más preocupante fue: “bajo ninguna circunstancia habré de reelegirme.” ¿Por qué la afirmación si la ley es muy clara al respecto? No hay reelección presidencial y ese ha sido el espíritu y la letra desde 1917. Si la República maltrecha tiene unas bases que aún permanecen, la no reelección es una de las más firmes. Sólo alguien que ha pensado largamente en la reelección es capaz de soltar una frase así. Grave.

    5.- “No tengo derecho a fallar” es una frase tremenda. Todos los seres humanos (y los que viven en la estación espacial) son susceptibles de fallar, es algo que viene con la humanidad. Negarse a fallar es una manera de decir que no se admitirá haber fallado y también que no permitirá que nadie se lo diga. López Obrador es más que humano. Grave.

    El dinosaurio (y otras especies) siempre asoma la cola. En medio de los buenos propósitos, las buenas propuestas y las frases emotivas (es un decir), algunas frases delatoras cuentan una narración distinta. Sería bueno anotar en la memoria todas las frases de analistas, intelectuales, periodistas, cineastas y actores que saludan con gusto la nueva época, para que en seis años se las recuerden a sus autores. La realidad nunca tiene piedad.

     

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  • PEÑA NIETO, EL ÚLTIMO DÍA30-11-2018PEÑA NIETO, EL ÚLTIMO DÍA

    Se va el gobernante que prometía que sabría cómo hacer las cosas, acabar con la inseguridad y mover a México. Es difícil hacer una evaluación adecuada y desapasionada de su paso por la Presidencia de la República, está demasiado cerca en el tiempo para que esto sea posible. La mayoría de sus críticos le señalan su incapacidad para entender el país, la corrupción que propició y su ineficacia para combatir la inseguridad. Quedan las estadísticas y las percepciones, casi todas ellas negativas, casi todas ellas interesadas y parciales. Lo que no les quita validez, al menos no a todas.

    No se ve en el horizonte del PRI un líder como lo fue Enrique Peña Nieto cuando era gobernador del Estado de México. Joven, carismático, inexperto, pero con una buena curva de aprendizaje. Es cierto que el dinero le abrió puertas, pero no fue sólo eso; es cierto que el hartazgo que provocaba el PAN y Felipe Calderón le allanó el camino, pero no fue sólo eso. El gobernador Peña Nieto tenía lo suyo.

    Logró al principio de su gobierno varios éxitos políticos innegables, pero también cometió errores graves de diagnóstico. Uno de ellos fue creer que, si no hablaba de la violencia, esta pasaría a un segundo o tercer plano mediático. La verdad es que no tenía un plan de seguridad y cuando el tema lo rebasó recurrió a los mismos esquemas que Felipe Calderón: fuerzas armadas y policía federal. Sin embargo, logró echar a andar una serie de reformas trascendentes: educación, fiscal, telecomunicaciones y energía. Su gran error fue esperar que estas reformas no causaran controversias y que los beneficios llegarían rápido. Los grandes monopolios políticos y económicos (SNTE, CNTE, Televisa, TV-Azteca, TELMEX, etc.) le declararon la guerra y se dedicaron a destruir su imagen y sus acciones. Los resultados de sus reformas no llegaron lo rápido que había anunciado y esto fue una mancha más. La torpeza de Peña Nieto al responder y la ausencia de una política adecuada de comunicación social sumadas a sus errores hicieron el resto. Recibía golpes fuertes y daba golpecitos. Ayotzinapa, Tlatlaya, Tanhuato y otros casos lo involucraron y les dieron a sus adversarios elementos para destrozar sus acciones. Nunca pudo remontarlos. El remate fue la casa blanca y las acusaciones de corrupción en contra de su eslabón más débil: Rosario Robles. Se le ha juzgado y condenado con información filtrada, pero sin que medie ninguna acusación formal contra ella.

    Tal vez sus mejores aciertos fueron en lo económico. En un escenario internacional sumamente difícil, en donde muchas economías se fueron a pique (Brasil, Argentina, Venezuela, Grecia), logró dar estabilidad al modelo, mantener bajo control la inflación y crear empleos. No obstante, no afectó ni un poco la tendencia a acentuar la desigualdad social y económica que padece el país.

    En un país en donde los presidentes salen pensando en “su legado”, Peña Nieto se irá a casa no a esperar el juicio de la historia (rimbombante frase para quienes lo juzgaron de antemano), sino a esperar que le vaya lo suficientemente bien a López Obrador para que no decida voltear hacia atrás y perseguirlo.

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  • RADICALES CONTRA MODERADOS, ¿QUIÉN GANARÁ EL CORAZÓN DEL LÍDER?29-11-2018RADICALES CONTRA MODERADOS, ¿QUIÉN GANARÁ EL CORAZÓN DEL LÍDER?

    Es difícil saber a ciencia cierta lo que pasa al interior del que será el equipo gobernante a partir del 1° de diciembre. Hay muchos rumores acerca de que tal o cual de los nuevos funcionarios o legisladores se enfrentaron a otros o fueron criticados por el propio López Obrador. En realidad, trasciende poco y se interpreta mucho.

    En este terreno especulativo hay bases para suponer que algunos de los personajes más radicales, con una concepción autocalificada como de izquierda, están intentando “jalar” al todavía presidente electo, mientras otros, que se pueden calificar de “moderados” con relación a los radicales, tratan de hacer lo mismo. Se podría decir que es la misma lucha que siempre se da en los equipos gobernantes. Por ejemplo, se sabe que durante todo el sexenio que agoniza estuvieron en desacuerdo y a veces enfrentados Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio. Sin embargo, había diferencias importantes: ni en el punto más alto de su poder Peña Nieto (o Calderón o Fox) contó con el espacio político que tiene AMLO ahora. Este poder político del tabasqueño recuerda al de los presidentes priistas de los años 50, 60 y 70. Esto significa que la pelea política interna del nuevo equipo gobernante deberá ser más discreta, más complaciente con los deseos del líder y más dura abajo, entre los morenistas radicales y moderados.

    ¿Cuáles son las diferencias entre uno y otro grupo? En primer lugar, los radicales no desean que se perdone a los pasados equipos gobernantes del PRI y del PAN. Nada de perdón cristiano. Quieren que se procese a los Felipe Calderón, a los Peña Nieto, a los Luis Videgaray. En este sentido, fue interesante como la periodista Carmen Aristegui casi obligó a López Obrador a decir que llevaría a consulta si el “pueblo” quiere procesar a los priistas y panistas. A los moderados, muchos de ellos priistas hasta hace muy poco, no parece preocuparles el perdón real.

    Tal vez el segundo punto importante de desacuerdo es la distancia o cercanía con los grandes industriales y concesionarios de los medios, la mayoría beneficiarios de las políticas y decisiones de priistas y panistas. Los radicales creen que hay que desechar el consejo asesor que se le ofreció a AMLO y este aceptó. De igual manera, hay que ver la entrevista de Aristegui que cuestionó al tabasqueño por aceptar este acercamiento. Muchos radicales seguramente no solo quieren un distanciamiento, sino que también se les pase por la picota por sus supuestas corruptelas y transas.

    Un tercer punto sería tomar distancia de los bancos extranjeros, de los órganos financieros internacionales (FMI, BM, OCDE) y de la política estadounidense, con un marcado acercamiento al tercer mundo, en especial a países latinoamericanos. Los moderados no parecen plantear en lo esencial grandes diferencias con las actuales políticas peñistas.   

    El presidente electo López Obrador no es un radical, es más bien un priista sesentero o setentero, del tipo de Luis Echeverría o López Mateos. Tratará de capotear a los más radicales, pero los usará cuando convenga a sus intereses. A los moderados los controlará, al fin y al cabo, esos son los que harán el trabajo pesado.

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  • EL PRESIDENTE LÓPEZ, EL GRAN ÁRBITRO28-11-2018EL PRESIDENTE LÓPEZ, EL GRAN ÁRBITRO

    El charrismo sindical se ha sostenido en México pese al declive del PRI. Más aún, lo que se denomina “charrismo” sigue vigente en buena parte del mundo, es decir un sistema de control de los sindicatos por un pequeño grupo de dirigentes. Los intereses económicos son muy altos para dejar a la libertad sindical la elección de liderazgos.

    En la época inicial del poder priista, el control de los sindicatos era fundamental. No podía dejarse este en manos de líderes independientes, con el riesgo de que paralizaran al país o retaran al gobierno. El sistema de control que duró sexenios fue diseñado por Lázaro Cárdenas, a quien la mayoría de las izquierdas mexicanas reconocen como un gran presidente. Tal vez esas izquierdas tienen una vocación de sujeción a los liderazgos fuertes.

    De esta forma, durante sexenios, el presidente de la República se convirtió en el gran árbitro de la vida sindical. Ponía y quitaba líderes, estos se le cuadraban y quedaban sujetos a sus órdenes. Este sistema funcionó bien para el control político del PRI.

    Paradójicamente, Zedillo y Peña fueron menos partidarios de usar ese control presidencial que Fox y Calderón, emanados de un partido que había criticado esos usos y costumbres. Recuérdese la relación de estos presidentes panistas con la maestra Elba Esther Gordillo. Acostumbrados a ser leales al poder, la desafección de los presidentes priistas les causó angustia del vacío, pero ahora estarán de plácemes los líderes charros: Andrés Manuel López Obrador (AMLO) será un presidente de los de antes, será el gran árbitro de los sindicatos, por el bien de México, claro, cualquier cosa que eso signifique. De esta manera, los líderes que estén bien con el Señor Presidente de la República, Licenciado Andrés Manuel López Obrador, podrán dormir en paz. Por supuesto, tendrán que usar un “uniforme” sindical en apariciones públicas (reloj barato, cochecito Tsuru o equivalente, trajecito barato y plumas no ostentosas), pero podrán gozar de las mieles del liderazgo en la vida privada, siempre y cuando sean discretos.

    Hay muchas muestras de esto: el regreso de Napoleón Gómez Urrutia de la mano de López Obrador, la reinserción de la maestra Gordillo en la vida del SNTE y la angustia de Romero Deschamps porque se equivocó de gallo en la elección presidencial (pero ya está tratando de arreglarlo). Pero hay más: siempre generoso, el día 26 AMLO se reunió con los liderazgos enfrentados de la SNTE (Elbistas y antielbistas) y se ofreció a ser el juez de ambos bandos. “Tengo que procurar unidad”, les dijo. Semanas antes había advertido que habría elecciones con voto secreto en los sindicatos. Es posible que estas votaciones sean tan transparentes y legales como las consultas que ha hecho el inminente presidente mexicano.

    Los sindicatos están en vías de estar de nuevo en la esfera de influencia del presidente de la República, el gran juez. Si Peña Nieto (o cualquier otro presidente antes) hubiera dicho y hecho lo que López Obrador le hubiera llovido una serie de insultos, descalificaciones y señalamientos. Cabe preguntarse: ¿dónde están las izquierdas que protestaron contra este sometimiento, contra los líderes charros, a favor de libertad sindical, etc.?

    ¿Haciendo fila para obtener un puesto?

     

     

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  • AMLO, PERDIENDO EL TEFLÓN28-11-2018AMLO, PERDIENDO EL TEFLÓN

    Durante años, los adversarios políticos de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) le han adjudicado la capacidad del teflón porque, a pesar de sus pocos argumentos, su lentitud para hilar ideas y su estancamiento, nada parecía hacerle daño políticamente hablando. ¿Ha terminado esa cualidad que antaño lo distinguía?

    Es muy posible que sí, de acuerdo a una encuesta de El Universal. Según este medio, de agosto para acá, el presidente electo ha perdido nueve puntos porcentuales y bajó su calificación de 7.4 a 6.8. Es interesante constatar que creció levemente el número de quienes desaprueban al futuro mandatario al pasar de 12.7 a 12.8%. Sin embargo, los que dudan crecieron en cinco puntos y ahora están en 17.6 desde un 12.1%. Según todos los indicios, un sector de mexicanas y mexicanos comienzan a poner en duda la capacidad de AMLO.

    Al respecto, el futuro vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez, señaló que, a pesar de esta caída, la aprobación al político tabasqueño se mantiene alta e indicó que las expectativas sobre el cambio son muy altas también. Tal vez accidentalmente Ramírez Cuevas le dio al clavo: todo se reduce a expectativas. De acuerdo a las expectativas que el ex jefe de gobierno levantó y lo que se ha visto hasta el momento, se comienza a dudar de su capacidad para cumplir. Mala cosa para quien todavía no asume el poder.

    Siguiendo con la medición, en agosto pasado el 64% de los encuestados afirmaba que López Obrador cumpliría sus promesas. Ahora sólo el 49% contestó de manera positiva. Por supuesto, una golondrina no hace verano y una encuesta no es decisiva para cambiar posiciones y acciones.

    Suponiendo que la encuesta haya medido adecuadamente la baja en la popularidad de AMLO, la pregunta es: ¿a qué puede deberse esto? Hay varios temas que son candidatos a explicar esto: el perdón a los políticos del pasado, la probable despenalización de la mariguana, el acercamiento con grandes empresarios que antes colaboraron con sus adversarios, la cancelación del NAICM-Texcoco, las consultas a modo, la afectación a la bolsa de valores y el encarecimiento del dólar, en fin, hay para escoger. Tal vez fue una combinación de todo esto. Es imposible saberlo bien a bien.

    Si se tomara el día de ayer como muestra tal vez se podría empezar a entender la cosa. En la mañana del 26 de noviembre, un legislador del PT propuso que las AFORES regresaran a la administración del gobierno federal. Esto, combinado con la relación política y comercial con los Estados Unidos, dio por resultado el peor día en la BMV desde 2014 y un dólar casi en los 21 pesos. Posteriormente, quien será el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, desestimó la propuesta del PT, pero el daño ya estaba hecho. Por cierto, Urzúa ignora si la propuesta de las AFORES cuenta con la aprobación de su jefe. Ya se sabe que es él quien toma las decisiones. Por ejemplo, lo de las comisiones bancarias obligó a los representantes de los bancos a sentarse a negociar, pese a que AMLO había dicho que no estaba pensando en ese tema. Sin comisiones y AFORES los bancos se verían como lo que son: negocios de viudas glorificados. Pero hay formas de negociar sin que cause tantas turbulencias ¿o no?

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  • AMLO, PERDIENDO EL TEFLÓN27-11-2018AMLO, PERDIENDO EL TEFLÓN

    Durante años, los adversarios políticos de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) le han adjudicado la capacidad del teflón porque, a pesar de sus pocos argumentos, su lentitud para hilar ideas y su estancamiento, nada parecía hacerle daño políticamente hablando. ¿Ha terminado esa cualidad que antaño lo distinguía?

    Es muy posible que sí, de acuerdo a una encuesta de El Universal. Según este medio, de agosto para acá, el presidente electo ha perdido nueve puntos porcentuales y bajó su calificación de 7.4 a 6.8. Es interesante constatar que creció levemente el número de quienes desaprueban al futuro mandatario al pasar de 12.7 a 12.8%. Sin embargo, los que dudan crecieron en cinco puntos y ahora están en 17.6 desde un 12.1%. Según todos los indicios, un sector de mexicanas y mexicanos comienzan a poner en duda la capacidad de AMLO.

    Al respecto, el futuro vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez, señaló que, a pesar de esta caída, la aprobación al político tabasqueño se mantiene alta e indicó que las expectativas sobre el cambio son muy altas también. Tal vez accidentalmente Ramírez Cuevas le dio al clavo: todo se reduce a expectativas. De acuerdo a las expectativas que el ex jefe de gobierno levantó y lo que se ha visto hasta el momento, se comienza a dudar de su capacidad para cumplir. Mala cosa para quien todavía no asume el poder.

    Siguiendo con la medición, en agosto pasado el 64% de los encuestados afirmaba que López Obrador cumpliría sus promesas. Ahora sólo el 49% contestó de manera positiva. Por supuesto, una golondrina no hace verano y una encuesta no es decisiva para cambiar posiciones y acciones.

    Suponiendo que la encuesta haya medido adecuadamente la baja en la popularidad de AMLO, la pregunta es: ¿a qué puede deberse esto? Hay varios temas que son candidatos a explicar esto: el perdón a los políticos del pasado, la probable despenalización de la mariguana, el acercamiento con grandes empresarios que antes colaboraron con sus adversarios, la cancelación del NAICM-Texcoco, las consultas a modo, la afectación a la bolsa de valores y el encarecimiento del dólar, en fin, hay para escoger. Tal vez fue una combinación de todo esto. Es imposible saberlo bien a bien.

    Si se tomara el día de ayer como muestra tal vez se podría empezar a entender la cosa. En la mañana del 26 de noviembre, un legislador del PT propuso que las AFORES regresaran a la administración del gobierno federal. Esto, combinado con la relación política y comercial con los Estados Unidos, dio por resultado el peor día en la BMV desde 2014 y un dólar casi en los 21 pesos. Posteriormente, quien será el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, desestimó la propuesta del PT, pero el daño ya estaba hecho. Por cierto, Urzúa ignora si la propuesta de las AFORES cuenta con la aprobación de su jefe. Ya se sabe que es él quien toma las decisiones. Por ejemplo, lo de las comisiones bancarias obligó a los representantes de los bancos a sentarse a negociar, pese a que AMLO había dicho que no estaba pensando en ese tema. Sin comisiones y AFORES los bancos se verían como lo que son: negocios de viudas glorificados. Pero hay formas de negociar sin que cause tantas turbulencias ¿o no?

     

     

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  • RESPUESTA A LOS GOBERNADORES26-11-2018RESPUESTA A LOS GOBERNADORES

    Nada refleja tanto la personalidad de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y de sus seguidores como la respuesta que dieron a la inconformidad de un grupo de gobernadores acerca de tres temas: presupuesto, guardia nacional y superdelegados. Como se sabe, la semana pasada los gobernadores panistas, más Enrique Alfaro del Movimiento Ciudadano, se pronunciaron contra los planes de centralización y control político unipersonal del presidente electo que se derivan de los temas aludidos.

    La primera respuesta provino del senador morenista Félix salgado Macedonio, quien de plano amenazó a los gobernadores que “no se justen o acaten” las leyes y políticas públicas que impulsa el todavía presidente electo. Para ellos el futuro sería la desaparición de poderes. La segunda respuesta provino de quien ocupará la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien no ve diferencia entre los delegados como existen actualmente y los superdelegados que comenzarán a trabajar el 1° de diciembre. ¿De qué se quejan? Preguntó. Por supuesto, el propio AMLO no podía dejar de contestar a lo señalado por los gobernadores. Primero aseguró que los gobernadores están nerviosos porque no habrá más negociaciones de jugosos presupuestos a cambio de silencio. Posteriormente, señaló que no será rehén de nadie y no se dejará chantajear.

    Se amenaza a los opositores y se reduce su queja al presupuesto que tratan de conseguir para sus estados (como si eso fuera poca cosa). Eso es: amenaza y reduccionismo, una buen a forma para aquietar a la oposición. ¿Se había visto esta clase de respuestas en algún otro sexenio? La respuesta es negativa. Ni Peña Nieto, Calderón, Zedillo o Salinas de Gortari respondieron tan rudamente, descalificando de entrada a los opositores. El más cercano a este tipo de respuestas fue Fox, quien acostumbraba ser dicharachero y reduccionista con las críticas de sus opositores.

    El lenguaje y el tipo de respuestas de los morenistas parecen los de un candidato y un partido en campaña y no como lo que son: representantes de las instituciones de la República. Resultan similares a los de Chávez y Maduro, a los de Daniel Ortega o Fidel Castro. Todos ellos ven complots en las críticas, ven una declaración de guerra en los señalamientos. Día con día se confirma que López Obrador gobernará exacerbando la división que ya existe en la sociedad mexicana en cuanto a su persona, sus dichos y sus políticas. Para el futuro presidente de la República y la mayoría de los morenistas la política en la democracia no conduce al diálogo, sino a la confrontación, a la descalificación de los contrarios, a la arenga en la plaza pública, al llamado a los seguidores para que se movilicen para defender su proyecto.

    Pero, ¿hay una guerra en contra de AMLO?, ¿puede haber un complot contra su gobierno? En realidad, una mirada desapasionada revela que no. Los partidos de oposición, todos ellos, son muy débiles para orquestar algo así. Los llamados grupos de presión o están muy divididos (iniciativa privada) o le son leales (fuerzas armadas e iglesia). La única amenaza real contra su gobierno proviene de sus promesas y su forma voluntarista de hacer las cosas. Si todo resulta bien, será mérito de él; si todo resulta mal, hay que abrocharse los cinturones porque se vendrán fuertes turbulencias.

     

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  • GOBERNADORES CONTRA AMLO23-11-2018GOBERNADORES CONTRA AMLO

    Como se recordará, el PRI que perdió la Presidencia de la República en el año 2000 se refugió en el Congreso de la Unión, pero sobre todo en los gobiernos estatales priistas, que eran mayoría en aquel momento. Esta fue una de las razones de la supervivencia del tricolor y un obstáculo continuo para el presidente Fox. Un fenómeno similar sucedió durante la Presidencia de Felipe Calderón.

    En este espacio se ha dicho que las condiciones de aquellos dos momentos no se pueden repetir actualmente. El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), no sólo ganó con un porcentaje muy alto, sino que tiene el control completo del Congreso, de gubernaturas y de una buena cantidad de congresos estatales. Su influencia sobre políticos panistas, verdes o priistas es clara. La oposición no sólo está debilitada, sino dividida, pero además hay muchos que no siendo morenistas juegan con la camiseta morada.

    Algunos analistas han apostado a que la oposición podría venir de los gobernadores, algo difícil de creer luego de las recepciones con mariachis y festividades que le han dado gobernadores de oposición, incluso el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas, quien le había declarado la guerra a López. Pero hay dos gobernadores que parecen hablar en serio y se han pronunciado contra los planes de centralización y control político unipersonal del presidente electo: Javier Corral, de Chihuahua, y Enrique Alfaro, inminente gobernador de Jalisco.

    Contra los superdelegados han alzado su voz los mandatarios de Michoacán, Silvano Aureoles (PRD); de Nuevo León, Jaime Rodríguez El Bronco (independiente); de Chihuahua, Javier Corral (PAN); de Guerrero, Héctor Astudillo (PRI), y de Guanajuato, Miguel Márquez (PAN), así como los gobernadores electos de Jalisco, Enrique Alfaro (MC), y de Morelos, Cuauhtémoc Blanco (Morena).[1] Consideran que la figura propuesta por AMLO lesiona el pacto federal al concentrar atribuciones que claramente le corresponderían al mando estatal.

    Enrique Alfaro ha señalado que, por un lado, AMLO les prometió en una reunión de CONAGO celebrada el 27 de agosto pasado que los superdelegados no asumirían ninguna función en materia de seguridad, por otro lado, el Plan de Paz del nuevo gobierno y las propuestas presentadas y en proceso de aprobación por el Congreso de la Unión dan esas funciones a la nueva figura. El doble lenguaje de López en acción. Pero Alfaro ha ido más lejos. Por medio de un posicionamiento que circula ha señalado que en el proceso de Presupuesto se están ignorando las necesidades del su estado y los municipios y se pronuncia claramente en contra de la política del perdón del político tabasqueño. ¿Se echarán para atrás estas acciones como sucedió con la intentona de que la Secretaría de Gobernación fijara los lineamientos de la televisión y la radio públicas? Es poco probable, porque la tríada de temas (presupuesto, superdelegados y plan de paz) son parte esencial del sistema de control político unipersonal que se está desarrollando ante los ojos de todes.

    Como anotación final se puede decir que están levantando su voz varios actores políticos (gobernadores, senadores diputados, intelectuales, periodistas), pero hasta que no unan sus acciones no podrán detener los planes lopezobradorista. Ya lo decía Marx: los políticos no han hecho más que interpretar el mundo, lo que necesitan es transformarlo. O algo así.

    [1] http://www.eluniversal.com.mx/estados/seis-gobernadores-rechazan-los-superdelegados

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  • GOBERNADORES CONTRA AMLO23-11-2018GOBERNADORES CONTRA AMLO

    Como se recordará, el PRI que perdió la Presidencia de la República en el año 2000 se refugió en el Congreso de la Unión, pero sobre todo en los gobiernos estatales priistas, que eran mayoría en aquel momento. Esta fue una de las razones de la supervivencia del tricolor y un obstáculo continuo para el presidente Fox. Un fenómeno similar sucedió durante la Presidencia de Felipe Calderón.

    En este espacio se ha dicho que las condiciones de aquellos dos momentos no se pueden repetir actualmente. El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), no sólo ganó con un porcentaje muy alto, sino que tiene el control completo del Congreso, de gubernaturas y de una buena cantidad de congresos estatales. Su influencia sobre políticos panistas, verdes o priistas es clara. La oposición no sólo está debilitada, sino dividida, pero además hay muchos que no siendo morenistas juegan con la camiseta morada.

    Algunos analistas han apostado a que la oposición podría venir de los gobernadores, algo difícil de creer luego de las recepciones con mariachis y festividades que le han dado gobernadores de oposición, incluso el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas, quien le había declarado la guerra a López. Pero hay dos gobernadores que parecen hablar en serio y se han pronunciado contra los planes de centralización y control político unipersonal del presidente electo: Javier Corral, de Chihuahua, y Enrique Alfaro, inminente gobernador de Jalisco.

    Contra los superdelegados han alzado su voz los mandatarios de Michoacán, Silvano Aureoles (PRD); de Nuevo León, Jaime Rodríguez El Bronco (independiente); de Chihuahua, Javier Corral (PAN); de Guerrero, Héctor Astudillo (PRI), y de Guanajuato, Miguel Márquez (PAN), así como los gobernadores electos de Jalisco, Enrique Alfaro (MC), y de Morelos, Cuauhtémoc Blanco (Morena).[1] Consideran que la figura propuesta por AMLO lesiona el pacto federal al concentrar atribuciones que claramente le corresponderían al mando estatal.

    Enrique Alfaro ha señalado que, por un lado, AMLO les prometió en una reunión de CONAGO celebrada el 27 de agosto pasado que los superdelegados no asumirían ninguna función en materia de seguridad, por otro lado, el Plan de Paz del nuevo gobierno y las propuestas presentadas y en proceso de aprobación por el Congreso de la Unión dan esas funciones a la nueva figura. El doble lenguaje de López en acción. Pero Alfaro ha ido más lejos. Por medio de un posicionamiento que circula ha señalado que en el proceso de Presupuesto se están ignorando las necesidades del su estado y los municipios y se pronuncia claramente en contra de la política del perdón del político tabasqueño. ¿Se echarán para atrás estas acciones como sucedió con la intentona de que la Secretaría de Gobernación fijara los lineamientos de la televisión y la radio públicas? Es poco probable, porque la tríada de temas (presupuesto, superdelegados y plan de paz) son parte esencial del sistema de control político unipersonal que se está desarrollando ante los ojos de todes.

    Como anotación final se puede decir que están levantando su voz varios actores políticos (gobernadores, senadores diputados, intelectuales, periodistas), pero hasta que no unan sus acciones no podrán detener los planes lopezobradorista. Ya lo decía Marx: los políticos no han hecho más que interpretar el mundo, lo que necesitan es transformarlo. O algo así.

    [1] http://www.eluniversal.com.mx/estados/seis-gobernadores-rechazan-los-superdelegados

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  • EL PERDÓN DE AMLO, ¿DURARÁ?21-11-2018EL PERDÓN DE AMLO, ¿DURARÁ?

    Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no había dicho con tanta claridad, como ahora, que no perseguirá a presuntos culpables de actos de corrupción de sexenios anteriores. Agregó que se da un “…punto final a la época en que un gobierno entrante perseguía a ex funcionarios que presuntamente habían cometido actos de corrupción.” [1]

    A este respecto hay que decir que el primer significado de esta decisión, que ya había esbozado, aunque, se insiste, no con tanta precisión, es que se siente con la suficiente fuerza política para dejarlo claro. En su balance, los costos serán mucho menores que sus ganancias. En realidad, no necesita esa persecución de exfuncionarios dada la carta blanca política que el electorado en su mayoría le ha concedido. Buena parte del círculo rojo le saltará al cuello por esta decisión; es posible que también un sector de la iniciativa privada lo haga, pero las repercusiones no serán mayores. A diferencia de Guatemala, Brasil o Chile, la corrupción no es un tema que haga salir a la calle a protestar a cientos de miles de personas. ¿Por qué no pasa esto? Es un tema para un análisis sociológico y sicológico.

    Como jugada política es genial. Al no perseguir a nadie les da un espacio político a los integrantes de “pasadas administraciones” (léase a gente de Peña Nieto y al propio EPN) con lo que los llama a sumarse o al menos a no criticar su proyecto. Es de suponerse que también tranquiliza a un sector del empresariado que podría verse involucrado en las potenciales acusaciones. ¿Sucederá como en Argentina o Chile que miles y miles de personas se inconformaron contra el perdón a las juntas militares y a los crímenes que estas y sus cómplices cometieron? Es poco probable. Los “crímenes” de los que se habla aquí son la canalización de recursos a las campañas, de corrupción e ineficacia, no de sangre. Son delitos de cuello blanco en todo caso, los hechos de sangre no los propiciaron directamente los altos mandos del gobierno federal.

    Con esta decisión, AMLO suma, no divide. Los que no están de acuerdo con él son minoría de poca influencia. ¿Serán capaces Denise Dresser o Carlos Loret de Mola de hacer salir a miles o decenas de miles a la calle para exigir que se aplique la ley? Por supuesto, no le toca al presidente dar un perdón anticipado, es inmoral e ilegal. Se toma una serie de funciones y poderes que no tiene y que en todo caso le corresponden al Poder Judicial, ese que está temeroso que le quiten las jubilaciones y los sueldos. Pero como jugada política es genial (y cristiano, para decirlo en los términos morales que le gustan al prócer).

    Ahora bien, ¿durará ese “perdón” presidencial? No hay ninguna garantía. Ya se vio a AMLO sostenerle a López Dóriga que él nunca había dicho que saldrían los militares de las calles. Mintió como deben decirse las mentiras: cara a cara, con seguridad y negando las evidencias. ¡Qué magnifica lección digna de Michael Corleone!

    Es un perdón sin garantías. Si al nuevo presidente le salen las cosas mal o se siente muy presionado por los Estados Unidos luego de las revelaciones del Chapo y sus socios, ese perdón se acabará. Así de simple. Hay que ver El Padrino para entender la revolución moral que se viene encima.

    [1] https://www.excelsior.com.mx/nacional/descarta-lopez-obrador-perseguir-a-exfuncionarios/1279488

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  • PROPUESTA DE AMLO SOBRE SEGURIDAD (III)20-11-2018PROPUESTA DE AMLO SOBRE SEGURIDAD (III)

    La propuesta de la guardia nacional implica un paso más en la militarización de la seguridad pública. Lo han dicho muchos analistas y especialistas en el tema. A este señalamiento, Alfonso Durazo, futuro secretario de Seguridad contestó: "Hay guardias nacionales en otros países que tienen un diseño militar, en caso de España es la guardia civil española que tiene una formación militar, la guardia civil francesa, en Chile en los carabineros, en Italia los carabineros y nadie habla de la militarización de la seguridad" (SIC). Aunque el futuro funcionario tuene razón en la composición u origen militar de estos cuerpos policíacos, hay dos objeciones que hacer a la fuerza de AMLO: en primer lugar, las experiencias en materia de aplicación de seguridad por parte de las fuerzas armadas están llenas de acusaciones de inexperiencia, excesos y violaciones a los derechos humanos; en segundo lugar, no hay la garantía de que un cuerpo militar sea más eficiente. De hecho, el haber sacado a soldados y marinos para luchar contra el crimen no ha garantizado una mayor seguridad.

    En sí misma, la idea de una guardia nacional militarizada no es buena ni mala, el problema es que suena más a una idea de relumbrón que a otra cosa, como en su momento fue la gendarmería de Peña Nieto. El Plan no dice exactamente qué se hará con las policías municipales y estatales existentes, ni los demás cuerpos del tipo de la policía bancaria e industrial. No hay un secreto para crear una policía eficiente, se trata de: salarios, controles de confianza, capacitación y entrenamientos. El nombre es lo de menos, pero esta receta nunca se ha aplicado en la realidad mexicana.

    Uno de los temas que suena a un buen propósito, que se comparte con la propuesta original de Peña Nieto, es el respeto a los derechos humanos. Plasmado en el papel se entiende que es una especie de estrella polar guía (también lo fue para Peña Nieto), pero suena más a un voluntarismo que a algo que se pueda garantizar.

    Además del de la guardia nacional, otro tema perturbador es el de la regeneración moral. En el texto nunca se alcanza a entender bien a bien su definición y alcances. Es un mal discurso con elementos cristianos que habla de la Constitución Moral y de valores que deberían ser personales. Preocupa que se pueden considerar delitos morales o conductas inmorales dignas de ser castigadas. México es una nación laica lo que significa que no se debería imponer la escala de valores morales de un individuo. Regresar a los subjetivos valores morales significaría correr el riesgo de enquistar a una religión o a un grupo de elegidos que se autodenominen plenos de una pureza moral. Por cierto, muchos de los discursos de AMLO revelan que él es el primero que se ostenta así.

    En la propuesta denominada “emprender la construcción de la paz”, se habla de varias fases o líneas de acción. En primer lugar, se hace una crítica al combate a la violencia por medios violentos y se propone, en cambio, una oferta para la desmovilización, el desarme y la reinserción. En teoría suena bien, pero nunca se precisa quiénes podrían ser los beneficiarios de esta “oferta”. La futura secretaria de Gobernación Sánchez Cordero ha precisado que no se habla de delincuentes con crímenes graves, pero en el Plan de Paz no se les excluye. Lo real es que la única palabra que importa es la del líder máximo, las otras opiniones son prescindibles.

    Tal vez lo único positivo del documento referido es su idea de despenalizar las drogas, pero casi se puede apostar que no se hará. La pureza moral no lo permitirá.

     

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  • PROPUESTA DE AMLO SOBRE SEGURIDAD (II)16-11-2018PROPUESTA DE AMLO SOBRE SEGURIDAD (II)

    PROPUESTA DE AMLO SOBRE SEGURIDAD (II)

    El Plan de Paz y Seguridad 2018-2024 contiene ocho puntos, está basado en un diagnóstico cuestionable en algunas partes, deja muchas interrogantes, no toca varios temas y abre puertas que generan dudas, preocupantes dudas.

    El diagnóstico considera una vieja idea de López Obrador: la pobreza (falta de empleo, incapacidad del sistema educativo, etc.) abre las puertas a la delincuencia. Esta relación (pobreza-delincuencia) no solamente es discriminatoria y digna del Partido Republicano de los Estados Unidos, sino que además es falsa. Se parece tanto a la idea de Donald Trump de que los migrantes son delincuentes en potencia porque no tienen empleo y “violan” las leyes de migración, que este siniestro personaje podría firmarla.

    Sin embargo, el diagnóstico no miente cuando afirma que se persiguen los delitos violentos o al crimen organizado, pero se dejan de lado los delitos de cuello blanco o los cometidos por funcionarios públicos. Aunque se soslaya el número de servidores públicos que han sido castigados por la ley, incluso algunos gobernadores, en el sexenio de Peña Nieto, la afirmación del Plan es esencialmente cierta. También es verdad que la corrupción permite que muchos de estos delitos queden impunes. No obstante, concebir a la corrupción como disparador de la delincuencia es un error grave. Supondría que bastaría acabar con ella para que la criminalidad se evaporara en gran medida. Se omiten por completo los aspectos intrínsecos a la criminalidad: la demanda de dinero fácil, de drogas, de armas, etc.

    El Plan señala que ante las fracasadas estrategias seguidas, es necesario un enfoque diferente, que haga hincapié en la prevención, la procuración y la impartición de justicia; abandonando “el autoritarismo y la violencia” para “avanzar a una perspectiva de respeto a las libertades y los derechos humanos”. En el papel este enfoque nuevo parece bien, pero, como se verá más adelante, deja abiertas las puertas a temas muy preocupantes.

    Sobre los ocho puntos, hay propuestas muy concretas. Sin duda la más destacable es la creación de la guardia nacional, un cuerpo bajo el control directo del presidente de la República, quien todos los días a las 7 de la mañana girará sus instrucciones en este sentido. Cabe señalar que no se sacará en lo inmediato a las fuerzas armadas del combate a la delincuencia y no se precisa si se hará. Con razón, se ha criticado a López Obrador por no fijar plazos para el cumplimiento de su promesa de sacar de las calles al Ejército y la Marina. No solamente eso, sino que toda la propuesta de la guardia nacional implica la militarización completa del combate a la delincuencia, ya que este cuerpo quedará adscrito a la Secretaría de la Defensa, tendrá disciplina militar y se integrará por militares. No puede ser más clara la propuesta, un cuerpo militar con tareas policíacas que se aspira a que cuente con 100 mil elementos distribuidos en 266 zonas, adscrito a la SEDENA, pero bajo control directo del presidente. Con la sola garantía voluntarista de que estos nuevos agentes del orden no serán corruptos y respetarán los derechos humanos. ¿De qué se está hablando aquí, de combate a la delincuencia o de control político a través de una instancia militar?

    (Continuará)

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  • SINCRONICIDAD JUNGUIANA: CHAPO, LEY DE SEGURIDAD INTERIOR Y PROPUESTA DE AMLO SOBRE SEGURIDAD (I)14-11-2018SINCRONICIDAD JUNGUIANA: CHAPO, LEY DE SEGURIDAD INTERIOR Y PROPUESTA DE AMLO SOBRE SEGURIDAD (I)

    Nada sucede por casualidad, hechos coincidentes (simultaneidad) se deben a la relación de los individuos con su entorno. Tal vez las cosas suceden de manera inesperada, pero siempre lo hacen en el momento exacto. Esta sería, más o menos, una explicación junguiana a la coincidencia de tres hechos que aparentemente tenían su propio desarrollo.

    En Nueva York, el abogado defensor del capo de capos Guzmán Loera, El Chapo, afirma que Felipe Calderón y Enrique Peña recibieron sobornos provenientes del narco. Es de suponerse que esto encantó a los creyentes de las leyendas urbanas (y no urbanas) que vieron sus “teorías” (simplonas) confirmadas acerca de cómo funciona México y el mundo. El mismo juez del caso reprendió al abogado por intentar desviar la atención del jurado presentando acusaciones sin fundamento. No está mal la defensa del capo: trata de demostrar que Guzmán sólo es un peón en un juego político con tintes narcos, incluso una especie de víctima social que no tuvo otra opción. Es decir, salirse del papel de jefe de uno de los más poderosos cárteles de la droga.

    En México, todo indica que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se apresta a echar por tierra la Ley de Seguridad Interna, una joya priista-panista tendente a dar amparo legal a las fuerzas armadas. Esta Ley fue denunciada, desde antes de su promulgación, por no apegarse a la Constitución de la República. Al final, sus mismos impulsores terminaron por abandonarla y, ya huérfana, se dispone a morir. Como comentario al margen, esto demuestra que las instituciones funcionan algunas instituciones (algunas veces).

    Pero, sin duda, el suceso más importante es la presentación de lo que la prensa denomina Plan Nacional de Paz y Seguridad. Después de semanas de posposición al fin se da el parto de los montes. Este Plan viene antecedido del fracaso de los foros de consulta, mismos que al final tuvieron que cancelarse con la excusa de que ya se habían reunido suficientes ideas (el perro se comió mi tarea).

    Vale señalar que algunos de los morenistas apuntaron elementos de diagnóstico que son irrebatibles y otros que no se sostienen. El diputado Mario Delgado señaló que desde finales de 2006 el país pasa por una crisis de violencia e inseguridad. Atribuyó esto a tres factores: políticas económicas instauradas desde hace 30 años, la creciente corrupción y la aplicación de una estrategia “rotundamente fallida”. La verdad es difícil afirmar que ahora hay más corrupción que en 1982, por ejemplo (Colina del Perro, Durazo, etc.). Simplemente, ahora hay encuestas que miden percepciones, no realidades, y en aquella época no las había. Es posible que la corrupción sea un elemento esencial del funcionamiento del sistema político, una especie de aceite, lo cual no significa resignación. La acusación en contra de las “políticas neoliberales” es necesaria para parecer de izquierda. Pero si esta fuera una causa, la inseguridad habría aparecido desde mucho antes (se aplican desde hace 30 años) y no sólo en los últimos 12 años. De la misma manera, cabría preguntarse por qué en países en donde se aplican dichas políticas no tienen los mimos problemas de inseguridad. Lo que sí es un hecho es que se ha aplicado una estrategia equivocada por insuficiente y que el problema se ha agravado gracias a la corrupción.

    (mañana la segunda parte)

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  • VERSE EN EL ESPEJO DEL PRI14-11-2018VERSE EN EL ESPEJO DEL PRI

    Se entiende que un partido apoye a un ejecutivo emanado de sus filas. O al revés, un partido emanado de una figura política, como es el caso del MORENA. Sin embargo, cabe preguntarse hasta dónde debe ser esa lealtad política. En este país se tiene amplia experiencia en el tema del apoyo ciego, pero se han analizado poco las consecuencias de operar de esta forma.

    Las décadas de apoyo ciego de los priistas a sus presidentes han acostumbrado a los medios a ver como natural algo que no lo es. Cuando sucede que un legislador o gobernador tiene una opinión distinta los mismos medios califican el asunto como desafío, en lugar de verlo como una forma lógica de hacer política. Así, la lealtad ciega se ha tornado una conducta “normal”.

    Esto viene a cuento porque no estaría de más que los legisladores morenistas se miraran en el espejo del PRI en el tema de la lealtad ciega que casi siempre termina convirtiéndose en una lealtad abyecta, sea en la guerra o en la política. Un factor que explica esto, pero no lo justifica, es el hecho de que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sigue presentando las cosas en términos de buenos y malos cuando las cosas se le atoran o se convierte en el centro de críticas. Acusa a los conservadores o la mafia en el poder, es decir un enemigo sin contenido real que hace sospechar que todo el que lo critica es eso precisamente: un enemigo. Desde luego, ningún morenista quiere abrir una fisura en este momento de “ataques”. Es un buen mecanismo político y sicológico que nos recuerda como funcionaron las izquierdas en la época de Stalin, Castro o Mao.

    En las filas del MORENA hay intelectuales, profesionistas honorables, hombres y mujeres que ayudaron a quitarle poder a la Presidencia y a fijar nuevas reglas institucionales. Hay gente con capacidad de análisis que en varios momentos de su biografía no se dejaron llevar por la opinión de la mayoría o la lealtad ciega y se dijeron: “esto está mal, no importa quien lo haga o lo diga”. ¿Por qué ahora destruyen reglas e instituciones que ayudaron a construir? Es difícil suponer que estas mentes supongan algún peligro real de la oposición a López Obrador o crean en la necesidad de otorgarle un poder casi ilimitado al presidente electo. Entonces, ¿por qué lo hacen? Sería poco creíble que lo hicieran por dinero o posiciones personales.  

    Estos personajes pueden creer que el poder se dará para llevar a cabo un saneamiento de la política. De manera cursi y reduccionista, pueden creer que ese poder se usará para el bien, pero esto no resulta ni siquiera en el Señor de los Anillos. El poder que se le da ahora a AMLO se usará para hacer cambios, pero los caminos escogidos por una sola persona a la postre nunca resultan bien. Saben que las consultas están mal planteadas y mal hechas, saben que lo que se consulta es innecesario porque los temas ya fueron aprobados al votar por el ahora presidente electo, saben que todo se está deslizando a una mayor demagogia y a un poder desmedido, saben que la oposición política es débil e incapaz de mermar el espacio alcanzado por MORENA, saben que los poderes económicos no están fraguando ningún complot. Entonces, si saben todo esto, ¿Cuándo harán uso de su facultad de decir no, aunque estén en minoría dentro de su partido?

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