LIBROS-BULLYING-VP-2222.png

  • Plumas invitadas

    Plumas invitadas

  • 16-06-2017Gran Bretaña trae consigo la negra

    Por Mónica Uribe

    Desde la malhadada idea de sacar al Reino Unido de la Unión Europea - mediante el famoso referéndum del 23 de junio de 2016, el Brexit, pues -  parece que en Londres, concretamente en 10 Downing Street no ven su suerte. La reina Isabel, a sus noventa y un años, permanece incólume, pero lo cierto es que entre atentados terroristas y accidentes, los británicos han ido de tragedia en tragedia aún antes de la ocurrencia de David Cameron, el ex primer ministro conservador, de llamar a un referéndum para definir la permanencia o no del Reino Unido en la UE; y para su mal cálculo (y suerte) salieron a votar los euroescépticos de todas las ideologías, especialmente los hiperconservadores nacionalistas del UKIP (United Kingdom Independence Party), mientras que los laboristas y liberales, por alguna razón misteriosa, se quedaron en sus casas.

    El último incidente fue el pasado martes 13 de junio, con el incendio de la torre Grenfell en el poniente de Londres, una torre habitacional de 24 pisos y con 102 departamentos. Ahora mismo no queda más que la estructura chamuscada; el saldo es de doce muertos, pero los bomberos y rescatistas sospechan que aún hay más personas muertas entre los escombros. El problema para el gobierno de Theresa May (be), además del tema de seguridad, es que su jefe de gabinete, Gavin Barwell, fue ministro de vivienda y tuvo conocimiento del peligro que suponía no dar el debido mantenimiento a torres habitacionales para evitar incendios y otros accidentes … El caso es que, tras las elecciones del 9 de junio, donde las conservadores se quedaron con apenas 318 escaños de los 326 necesarios para formar mayoría de gobierno, frente a los 261 de los laboristas, el gobierno de Theresa May ha quedado sumamente endeble, y en general, los conservadores están en la cuerda floja por el tema de seguridad. Es más, dependen de los votos de los 61 legisladores de los partidos minoritarios para formar mayoría ….

    Por lo que toca a los actos terroristas, desde 2013, la racha no ha cesado. En abril, un ultraderechista ucraniano asesinó a un anciano musulmán que volvía de la mezquita a su casa en Birmingham. Al mes siguiente, en Londres fue asesinado un soldado británico en Londres. Los siguientes actos de terrorismo, básicamente por diferencias religiosas, ocurrieron en Irlanda del Norte. En octubre de 2013, disidentes del IRA (Irish Republican Army) asesinaron a un súbdito católico en Belfast. Dos días después, otro ciudadano murió en Londonderry a manos del IRA. A principios de 2015, un hombre fue asesinado en Balleymoney, pequeña ciudad al norte del Ulster.

    El asesinato perpetrado por ultraderechistas más sonado fue en junio de 2016, una semana antes del referéndum, cuando la diputada laborista Jo Cox fue asesinada en Birstall, en el norte de Inglaterra, a manos de un fanático de ultraderecha. En ese momento se pensó que los laboristas y liberales en general saldrían a votar con más interés, pero resulta que los euroescépticos y ultraderechistas no dejaron pasar la oportunidad y de ahí el resultado para la salida de la Unión Europea, que ni siquiera el primer ministro David Cameron quería. Mala decisión que le costó el cargo y fue reemplazado por Theresa May, cuyo desempeño ha dejado bastante que desear en varios temas, especialmente en que se le percibe como sojuzgada por Donald Trump. Además, May ha tenido que hacer frente a los tres últimos atentados en el Reino Unido, los cuales sí son responsabilidad de musulmanes radicales. El primero, ocurrió el 22 de marzo de este año, cuando un terrorista arrolló a varias personas a las afueras del Parlamento en Londres, murieron seis personas, entre ellas, el policía que intentó detener al asesino. Dos meses más tarde, esta vez en Manchester, un terrorista suicida hizo estallar su carga explosiva al término de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande en el estadio Manchester Arena. Las víctimas fueron principalmente niños y adolescentes. Menos de dos semanas más tarde, y una semana antes de las elecciones anticipadas, siete personas fallecieron y 48 resultaron heridas, 21 graves, después de que tres terroristas atropellaran a veinte peatones en el Puente de Londres y apuñalaran a varias personas en el cercano Borough Market, en un acto de microterrorismo bastante poco controlable.

    Lo peor es que la primera Ministra Theresa May (be) ha mostrado poca agudeza política. No había necesidad de convocar a elecciones adelantadas. Creyó que los resultados le favorecerían, sin darse cuenta que el mal manejo del Brexit y su cercanía con Donald Trump le iban a jugar en contra en la elección. Las elecciones del 9 de junio mostraron la fragilidad del gobierno conservador. Pues bien, la endeblez se ve agravada porque Gavin Barwell, hoy jefe de gabinete, fue uno más de la serie de ministros de vivienda que hicieron caso omiso de un estudio que desde hace cuatro años advertía sobre el peligro de las torres tipo la de Grenfell con respecto a la posibilidad de un incendio y sus consecuencias, ya que la regulación habitacional era deficiente. Grenfell que fue ministro de vivienda y planeación de 2016 a 2017, prometió  - según expresaron parlamentarios laborista al periódico británico The Guardian - revisar el apartado B de la regulación de vivienda de 2010, lo que nunca hizo mientras ocupó el cargo, hasta el 10 de junio, tres días antes de la tragedia.

    Por lo pronto, se sabe que hay doce fallecidos, 78 heridos que han sido canalizados a seis hospitales, de los cuales, 34 permanecen en el hospital y 18 están en estado crítico. Los bomberos rescataron a 65 personas, otros salieron por su propio pie, e incluso una señora aventó a su hijo de meses desde un décimo piso para salvarlo. Afortunadamente, cayó el bebé en brazos de una persona y está sano y salvo.

    El falso populismo de Theresa May la está llevando a perder no sólo la mayoría parlamentaria, sino el apoyo popular. Errores en materia de seguridad: los organismos de inteligencia no han sido suficientes para atajar los ataques terroristas. Tampoco las políticas de vivienda, ni sociales en general, han sido las adecuadas. Para muestra un botón: el incendio de la Torre Grenfell. Jeremy Corbyn, los laboristas y la oposición tienen una oportunidad de oro. Parece factible que Theresa May se encamina a la renuncia, carece de apoyos internos y su principal valedor, Donald Trump, se halla en problemas. De verdad que los británicos no están en su mejor etapa histórica.

     

    Por Mónica Uribe

    Desde la malhadada idea de sacar al Reino Unido de la Unión Europea - mediante el famoso referéndum del 23 de junio de 2016, el Brexit, pues -  parece que en Londres, concretamente en 10 Downing Street no ven su suerte. La reina Isabel, a sus noventa y un años, permanece incólume, pero lo cierto es que entre atentados terroristas y accidentes, los británicos han ido de tragedia en tragedia aún antes de la ocurrencia de David Cameron, el ex primer ministro conservador, de llamar a un referéndum para definir la permanencia o no del Reino Unido en la UE; y para su mal cálculo (y suerte) salieron a votar los euroescépticos de todas las ideologías, especialmente los hiperconservadores nacionalistas del UKIP (United Kingdom Independence Party), mientras que los laboristas y liberales, por alguna razón misteriosa, se quedaron en sus casas.

    El último incidente fue el pasado martes 13 de junio, con el incendio de la torre Grenfell en el poniente de Londres, una torre habitacional de 24 pisos y con 102 departamentos. Ahora mismo no queda más que la estructura chamuscada; el saldo es de doce muertos, pero los bomberos y rescatistas sospechan que aún hay más personas muertas entre los escombros. El problema para el gobierno de Theresa May (be), además del tema de seguridad, es que su jefe de gabinete, Gavin Barwell, fue ministro de vivienda y tuvo conocimiento del peligro que suponía no dar el debido mantenimiento a torres habitacionales para evitar incendios y otros accidentes … El caso es que, tras las elecciones del 9 de junio, donde las conservadores se quedaron con apenas 318 escaños de los 326 necesarios para formar mayoría de gobierno, frente a los 261 de los laboristas, el gobierno de Theresa May ha quedado sumamente endeble, y en general, los conservadores están en la cuerda floja por el tema de seguridad. Es más, dependen de los votos de los 61 legisladores de los partidos minoritarios para formar mayoría ….

    Por lo que toca a los actos terroristas, desde 2013, la racha no ha cesado. En abril, un ultraderechista ucraniano asesinó a un anciano musulmán que volvía de la mezquita a su casa en Birmingham. Al mes siguiente, en Londres fue asesinado un soldado británico en Londres. Los siguientes actos de terrorismo, básicamente por diferencias religiosas, ocurrieron en Irlanda del Norte. En octubre de 2013, disidentes del IRA (Irish Republican Army) asesinaron a un súbdito católico en Belfast. Dos días después, otro ciudadano murió en Londonderry a manos del IRA. A principios de 2015, un hombre fue asesinado en Balleymoney, pequeña ciudad al norte del Ulster.

    El asesinato perpetrado por ultraderechistas más sonado fue en junio de 2016, una semana antes del referéndum, cuando la diputada laborista Jo Cox fue asesinada en Birstall, en el norte de Inglaterra, a manos de un fanático de ultraderecha. En ese momento se pensó que los laboristas y liberales en general saldrían a votar con más interés, pero resulta que los euroescépticos y ultraderechistas no dejaron pasar la oportunidad y de ahí el resultado para la salida de la Unión Europea, que ni siquiera el primer ministro David Cameron quería. Mala decisión que le costó el cargo y fue reemplazado por Theresa May, cuyo desempeño ha dejado bastante que desear en varios temas, especialmente en que se le percibe como sojuzgada por Donald Trump. Además, May ha tenido que hacer frente a los tres últimos atentados en el Reino Unido, los cuales sí son responsabilidad de musulmanes radicales. El primero, ocurrió el 22 de marzo de este año, cuando un terrorista arrolló a varias personas a las afueras del Parlamento en Londres, murieron seis personas, entre ellas, el policía que intentó detener al asesino. Dos meses más tarde, esta vez en Manchester, un terrorista suicida hizo estallar su carga explosiva al término de un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande en el estadio Manchester Arena. Las víctimas fueron principalmente niños y adolescentes. Menos de dos semanas más tarde, y una semana antes de las elecciones anticipadas, siete personas fallecieron y 48 resultaron heridas, 21 graves, después de que tres terroristas atropellaran a veinte peatones en el Puente de Londres y apuñalaran a varias personas en el cercano Borough Market, en un acto de microterrorismo bastante poco controlable.

    Lo peor es que la primera Ministra Theresa May (be) ha mostrado poca agudeza política. No había necesidad de convocar a elecciones adelantadas. Creyó que los resultados le favorecerían, sin darse cuenta que el mal manejo del Brexit y su cercanía con Donald Trump le iban a jugar en contra en la elección. Las elecciones del 9 de junio mostraron la fragilidad del gobierno conservador. Pues bien, la endeblez se ve agravada porque Gavin Barwell, hoy jefe de gabinete, fue uno más de la serie de ministros de vivienda que hicieron caso omiso de un estudio que desde hace cuatro años advertía sobre el peligro de las torres tipo la de Grenfell con respecto a la posibilidad de un incendio y sus consecuencias, ya que la regulación habitacional era deficiente. Grenfell que fue ministro de vivienda y planeación de 2016 a 2017, prometió  - según expresaron parlamentarios laborista al periódico británico The Guardian - revisar el apartado B de la regulación de vivienda de 2010, lo que nunca hizo mientras ocupó el cargo, hasta el 10 de junio, tres días antes de la tragedia.

    Por lo pronto, se sabe que hay doce fallecidos, 78 heridos que han sido canalizados a seis hospitales, de los cuales, 34 permanecen en el hospital y 18 están en estado crítico. Los bomberos rescataron a 65 personas, otros salieron por su propio pie, e incluso una señora aventó a su hijo de meses desde un décimo piso para salvarlo. Afortunadamente, cayó el bebé en brazos de una persona y está sano y salvo.

    El falso populismo de Theresa May la está llevando a perder no sólo la mayoría parlamentaria, sino el apoyo popular. Errores en materia de seguridad: los organismos de inteligencia no han sido suficientes para atajar los ataques terroristas. Tampoco las políticas de vivienda, ni sociales en general, han sido las adecuadas. Para muestra un botón: el incendio de la Torre Grenfell. Jeremy Corbyn, los laboristas y la oposición tienen una oportunidad de oro. Parece factible que Theresa May se encamina a la renuncia, carece de apoyos internos y su principal valedor, Donald Trump, se halla en problemas. De verdad que los británicos no están en su mejor etapa histórica.

     

    -->
    Leer más
  • 06-06-2017Veintidós años después.

    Por Mónica Uribe

    El 13 de junio de 1995, Mons. Norberto Rivera, entonces obispo de Tehuacán, fue designado arzobispo primado de México por Juan Pablo II, trigésimo quinto sucesor de Fray Juan de Zumárraga y custodio de la imagen de la Virgen de Guadalupe. La próxima semana, casi veintidós años después, Rivera tendrá que presentar su renuncia a la sede, en virtud de lo dispuesto por el primer párrafo del canon 401 del Código de Derecho Canónico vigente.

    Norberto Rivera es prácticamente el último vestigio del llamado Club de Roma  - grupo de obispos cercano al recientemente fallecido nuncio Girolamo Prigione -, integrado, además de Rivera, por Emilio Berlié, arzobispo emérito de Yucatán; Onésimo Cepeda, obispo emérito de Ecatepec  - y mentor de Eruviel Ávila -  Juan Sandoval, ex arzobispo de Guadalajara y Héctor González, ex arzobispo de Durango. Algunos incluían en este grupo a Mons. Luis Reynoso, pero el obispo de Cuernavaca era otra clase de persona en muchos sentidos. Las características centrales del Club de Roma eran su excelente relación con el Nuncio Prigione, su cercanía ideológica con Juan Pablo II, su lealtad al cardenal Angelo Sodano, que se apersonaban lo más posible en Roma y su mala relación con el resto de los obispos mexicanos. Salvo Juan Sandoval, todos eran muy amigos de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, de tan infausta memoria, pero tan hábil para hacer relaciones públicas. Tanto, que prácticamente Maciel fue el artífice de la buena relación de estos obispos con muchos los principales empresarios del país, casi los mismos que en agosto de 1993 estuvieron con Norberto Rivera en Avión, el pueblo gallego de donde son originarios los Vázquez Raña: Carlos Slim, Miguel Alemán, Alberto Abed e incluso ex funcionarios como el contralmirante Mariano Saynez. A los convivios de san Roque (con todo y perrito), patrón de Avión, también asistían magnates españoles como Amancio Ortega (dueño de Zara), el presidente de El Corte Inglés y el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijoo. Nada mal para un hombre que nació en una zona indígena, considerada de alta marginalidad de Durango, el 6 de junio de 1942. Aunque también hay que recordar que, como sacerdote diocesano, Norberto Rivera no hizo voto de pobreza, aunque llegó al extremo de ser considerado el “capellán de los magnates” gracias al apoyo de Marcial Maciel y a un referente teológico, cuestionable hasta cierto punto, pero real: la teología de la prosperidad.

    Para llegar a donde está, Norberto Rivera tuvo que aguantar lo suyo. Su mentor Antonio López Aviña, arzobispo de Durango, si bien lo ayudó para ir a estudiar a Roma y luego lo apoyó para obtener la dignidad episcopal, no fue tan bondadoso como se cree con Rivera. Al igual que López Aviña, Rivera es conservador y un político nato.

    Aceptar la renuncia de inmediato o no, es una decisión del papa Francisco y del cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin. Ninguno de los dos es particularmente afecto Rivera. Por ello, todo indica que el cardenal arzobispo primado de México, como sus antecesores, presentará su renuncia y será nombrado administrador apostólico de la Arquidiócesis por algunos meses, mientras en la Santa Sede deliberan quién será su sucesor. La única diferencia es que el proceso será bastante rápido, quizá en este mismo año veremos al nuevo arzobispo, porque las orientaciones pastorales de Rivera no cuadran con las del Papa Bergoglio y las cuentas que entrega en la arquidiócesis no son del todo positivas: su gobierno pastoral estuvo centrado en participar en la política vaticana y en la nacional, en la medida de lo que pudo. Cae en la definición bergogliana de “obispo de aeropuerto” que no atiende a su diócesis.

    El número de católicos de la CDMX disminuyó de 1995 a 2017. Si bien la tasa de natalidad descendió, las deserciones y el indiferentismo han socavado más el número de fieles en el territorio arquidiocesano; el último censo general señala que apenas 7 millones y medio de personas mayores de cinco años profesan el catolicismo en la CDMX. Ahora se aprecia una vida parroquial poco activa y cada vez menos personas asisten a misa dominical. Un indicador palpable de la poca sintonía de Rivera con los fieles de la CDMX es la poca presencia de éstos en la visita del papa Francisco a México en 2016. Por discrepancias con la Conferencia del Episcopado, el cardenal no puso empeño en la organización de la visita en el territorio arquidiocesano.

    Norberto Rivera tiene mala fama dentro y fuera de la Iglesia. Dentro, por haber sido competitivo y porque, cuando tuvo poder, no tuvo empacho en deshacerse de quien le estorbaba de fea forma, como lo hizo con el abad Guillermo Schulenburg, el último abad de la Basílica de Guadalupe, a la que Rivera convirtió administrativamente en una parroquia, obviando la importancia histórica, pero no económica, de la Colegiata de Guadalupe. Para ello, Rivera y su grupo rebuscaron y encontraron una declaración del abad acerca de la no historicidad de Juan Diego; se ensañaron contra Schulenburg, obligándolo a exponer en Roma los argumentos para no canonizar a Juan Diego. Tales argumentos fueron establecidos de forma independiente, y, por cierto, magistral, por el historiador y sacerdote vicentino Stafford Poole en su libro The Guadalupan Controversies, publicado en 2006, y en donde hace una crítica mordaz a la actuación de Rivera durante el proceso de canonización de Juan Diego. El trasfondo del pleito por la Basílica fue económico. Sólo controlando jurídicamente el templo, ahora una parroquia aunque con cabildo de canónigos, la Basílica y sus ganancias serían casi exclusivamente del arzobispo. Y así fue, gracias al apoyo de varios empresarios.

    El acercamiento a los empresarios explica también, en parte, la defensa casi ignominiosa que Rivera hizo de Marcial Maciel y su Legión. Inolvidable cuando Rivera increpó al entonces reportero Salvador Guerrero Chiprés, acusándolo de recibir dinero para acabar con la reputación de Maciel. Esto tuvo consecuencias, sobre todo, cuando también se supo a nivel nacional acerca de los sacerdotes pederastas que Rivera había encubierto a su paso por Tehuacán. Rivera obstruyó la impartición de justicia eclesiástica y civil en el caso de Nicolás Aguilar, cura acusado de abuso de menores al que envío a Los Ángeles, donde reprodujo las mismas conductas y le creó un problema jurídico mayúsculo al cardenal arzobispo Roger Mahoney. Tras ese incidente, la reputación de Rivera quedó por los suelos; lo más grave es que generó un rechazo generalizado al clero y a la Iglesia. Hoy, la gente de a pie equipara al clero, por default, con pederastas. Y Norberto contribuyó a ello, por lo menos en la CDMX.

    Se barajan cuatro sucesores para Rivera. Carlos Aguiar Retes, cardenal-arzobispo de Tlalnepantla; Jorge Patrón Wong, secretario para los Seminarios de la Congregación para el Clero, en el Vaticano; Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y Víctor Sánchez Espinoza, arzobispo de Puebla. En el blogspot Santa&Pecadora, dedicado a la política interna eclesial, se maneja un quinto candidato: Raúl Vera, obispo de Saltillo, debido a que tuvo un encuentro privado con el Papa el pasado 11 de mayo en la Santa Sede.

    Si se busca un arzobispo que sea de transición en espera de encontrar al idóneo, quizá la elección estaría entre Vera y Víctor Sánchez  - aunque éste sufrió un infarto a principios de año -. Si se quiere un arzobispo que consolide cambios y ordene internamente el arzobispado de México, está Patrón Wong, cuyas credenciales son impecables; además, es el más joven. Si se quiere un arzobispo combativo, que utilice la infraestructura arquidiocesana, sobre todo los medios y las redes para enfrentarse, ahí está Ramón Castro. También puede darse el caso de que sea un obispo de segundo nivel, poco conocido, o también que se difiera la elección, aunque esto último es el escenario menos probable.

    De todos modos, Norberto Rivera deberá estar en Roma para el consistorio de fines de junio, justo el día 28, víspera de la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo. El Papa creará cinco cardenales para completar el mínimo de electores, 120. Ellos son: Jean Zerbo, arzobispo de Bamako (Mali); Juan José Omella, arzobispo de Barcelona; Anders Arborelius, obispo de Estocolmo; Louis Marie Ling Mangkhanekhoun, vicario apostólico de Paske (Laos) y Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador.

    Salvo el arzobispo de Barcelona, que generalmente obtiene la dignidad cardenalicia, el Papa se decantó por obispos que podrían ser considerados de segundo nivel. El obispo de Estocolmo apenas representa a 150 mil fieles católicos que hay en Suecia y el obispo Rosa Chávez está a punto de jubilarse. Quizá lo que tienen en común es que son cercanos a la visión del Papa, quien pretende asegurar que los cardenales electores sean lo suficientemente “leales” como para que su obra no sea derribada por el eventual sucesor. Habrá que dar seguimiento al consistorio, pues si no se sabe nada antes, es posible que en esa reunión cardenalicia haya alguna señal que nos dé un norte acerca de quién será el nuevo arzobispo primado de México.

    Por Mónica Uribe

    El 13 de junio de 1995, Mons. Norberto Rivera, entonces obispo de Tehuacán, fue designado arzobispo primado de México por Juan Pablo II, trigésimo quinto sucesor de Fray Juan de Zumárraga y custodio de la imagen de la Virgen de Guadalupe. La próxima semana, casi veintidós años después, Rivera tendrá que presentar su renuncia a la sede, en virtud de lo dispuesto por el primer párrafo del canon 401 del Código de Derecho Canónico vigente.

    Norberto Rivera es prácticamente el último vestigio del llamado Club de Roma  - grupo de obispos cercano al recientemente fallecido nuncio Girolamo Prigione -, integrado, además de Rivera, por Emilio Berlié, arzobispo emérito de Yucatán; Onésimo Cepeda, obispo emérito de Ecatepec  - y mentor de Eruviel Ávila -  Juan Sandoval, ex arzobispo de Guadalajara y Héctor González, ex arzobispo de Durango. Algunos incluían en este grupo a Mons. Luis Reynoso, pero el obispo de Cuernavaca era otra clase de persona en muchos sentidos. Las características centrales del Club de Roma eran su excelente relación con el Nuncio Prigione, su cercanía ideológica con Juan Pablo II, su lealtad al cardenal Angelo Sodano, que se apersonaban lo más posible en Roma y su mala relación con el resto de los obispos mexicanos. Salvo Juan Sandoval, todos eran muy amigos de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, de tan infausta memoria, pero tan hábil para hacer relaciones públicas. Tanto, que prácticamente Maciel fue el artífice de la buena relación de estos obispos con muchos los principales empresarios del país, casi los mismos que en agosto de 1993 estuvieron con Norberto Rivera en Avión, el pueblo gallego de donde son originarios los Vázquez Raña: Carlos Slim, Miguel Alemán, Alberto Abed e incluso ex funcionarios como el contralmirante Mariano Saynez. A los convivios de san Roque (con todo y perrito), patrón de Avión, también asistían magnates españoles como Amancio Ortega (dueño de Zara), el presidente de El Corte Inglés y el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijoo. Nada mal para un hombre que nació en una zona indígena, considerada de alta marginalidad de Durango, el 6 de junio de 1942. Aunque también hay que recordar que, como sacerdote diocesano, Norberto Rivera no hizo voto de pobreza, aunque llegó al extremo de ser considerado el “capellán de los magnates” gracias al apoyo de Marcial Maciel y a un referente teológico, cuestionable hasta cierto punto, pero real: la teología de la prosperidad.

    Para llegar a donde está, Norberto Rivera tuvo que aguantar lo suyo. Su mentor Antonio López Aviña, arzobispo de Durango, si bien lo ayudó para ir a estudiar a Roma y luego lo apoyó para obtener la dignidad episcopal, no fue tan bondadoso como se cree con Rivera. Al igual que López Aviña, Rivera es conservador y un político nato.

    Aceptar la renuncia de inmediato o no, es una decisión del papa Francisco y del cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin. Ninguno de los dos es particularmente afecto Rivera. Por ello, todo indica que el cardenal arzobispo primado de México, como sus antecesores, presentará su renuncia y será nombrado administrador apostólico de la Arquidiócesis por algunos meses, mientras en la Santa Sede deliberan quién será su sucesor. La única diferencia es que el proceso será bastante rápido, quizá en este mismo año veremos al nuevo arzobispo, porque las orientaciones pastorales de Rivera no cuadran con las del Papa Bergoglio y las cuentas que entrega en la arquidiócesis no son del todo positivas: su gobierno pastoral estuvo centrado en participar en la política vaticana y en la nacional, en la medida de lo que pudo. Cae en la definición bergogliana de “obispo de aeropuerto” que no atiende a su diócesis.

    El número de católicos de la CDMX disminuyó de 1995 a 2017. Si bien la tasa de natalidad descendió, las deserciones y el indiferentismo han socavado más el número de fieles en el territorio arquidiocesano; el último censo general señala que apenas 7 millones y medio de personas mayores de cinco años profesan el catolicismo en la CDMX. Ahora se aprecia una vida parroquial poco activa y cada vez menos personas asisten a misa dominical. Un indicador palpable de la poca sintonía de Rivera con los fieles de la CDMX es la poca presencia de éstos en la visita del papa Francisco a México en 2016. Por discrepancias con la Conferencia del Episcopado, el cardenal no puso empeño en la organización de la visita en el territorio arquidiocesano.

    Norberto Rivera tiene mala fama dentro y fuera de la Iglesia. Dentro, por haber sido competitivo y porque, cuando tuvo poder, no tuvo empacho en deshacerse de quien le estorbaba de fea forma, como lo hizo con el abad Guillermo Schulenburg, el último abad de la Basílica de Guadalupe, a la que Rivera convirtió administrativamente en una parroquia, obviando la importancia histórica, pero no económica, de la Colegiata de Guadalupe. Para ello, Rivera y su grupo rebuscaron y encontraron una declaración del abad acerca de la no historicidad de Juan Diego; se ensañaron contra Schulenburg, obligándolo a exponer en Roma los argumentos para no canonizar a Juan Diego. Tales argumentos fueron establecidos de forma independiente, y, por cierto, magistral, por el historiador y sacerdote vicentino Stafford Poole en su libro The Guadalupan Controversies, publicado en 2006, y en donde hace una crítica mordaz a la actuación de Rivera durante el proceso de canonización de Juan Diego. El trasfondo del pleito por la Basílica fue económico. Sólo controlando jurídicamente el templo, ahora una parroquia aunque con cabildo de canónigos, la Basílica y sus ganancias serían casi exclusivamente del arzobispo. Y así fue, gracias al apoyo de varios empresarios.

    El acercamiento a los empresarios explica también, en parte, la defensa casi ignominiosa que Rivera hizo de Marcial Maciel y su Legión. Inolvidable cuando Rivera increpó al entonces reportero Salvador Guerrero Chiprés, acusándolo de recibir dinero para acabar con la reputación de Maciel. Esto tuvo consecuencias, sobre todo, cuando también se supo a nivel nacional acerca de los sacerdotes pederastas que Rivera había encubierto a su paso por Tehuacán. Rivera obstruyó la impartición de justicia eclesiástica y civil en el caso de Nicolás Aguilar, cura acusado de abuso de menores al que envío a Los Ángeles, donde reprodujo las mismas conductas y le creó un problema jurídico mayúsculo al cardenal arzobispo Roger Mahoney. Tras ese incidente, la reputación de Rivera quedó por los suelos; lo más grave es que generó un rechazo generalizado al clero y a la Iglesia. Hoy, la gente de a pie equipara al clero, por default, con pederastas. Y Norberto contribuyó a ello, por lo menos en la CDMX.

    Se barajan cuatro sucesores para Rivera. Carlos Aguiar Retes, cardenal-arzobispo de Tlalnepantla; Jorge Patrón Wong, secretario para los Seminarios de la Congregación para el Clero, en el Vaticano; Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y Víctor Sánchez Espinoza, arzobispo de Puebla. En el blogspot Santa&Pecadora, dedicado a la política interna eclesial, se maneja un quinto candidato: Raúl Vera, obispo de Saltillo, debido a que tuvo un encuentro privado con el Papa el pasado 11 de mayo en la Santa Sede.

    Si se busca un arzobispo que sea de transición en espera de encontrar al idóneo, quizá la elección estaría entre Vera y Víctor Sánchez  - aunque éste sufrió un infarto a principios de año -. Si se quiere un arzobispo que consolide cambios y ordene internamente el arzobispado de México, está Patrón Wong, cuyas credenciales son impecables; además, es el más joven. Si se quiere un arzobispo combativo, que utilice la infraestructura arquidiocesana, sobre todo los medios y las redes para enfrentarse, ahí está Ramón Castro. También puede darse el caso de que sea un obispo de segundo nivel, poco conocido, o también que se difiera la elección, aunque esto último es el escenario menos probable.

    De todos modos, Norberto Rivera deberá estar en Roma para el consistorio de fines de junio, justo el día 28, víspera de la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo. El Papa creará cinco cardenales para completar el mínimo de electores, 120. Ellos son: Jean Zerbo, arzobispo de Bamako (Mali); Juan José Omella, arzobispo de Barcelona; Anders Arborelius, obispo de Estocolmo; Louis Marie Ling Mangkhanekhoun, vicario apostólico de Paske (Laos) y Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador.

    Salvo el arzobispo de Barcelona, que generalmente obtiene la dignidad cardenalicia, el Papa se decantó por obispos que podrían ser considerados de segundo nivel. El obispo de Estocolmo apenas representa a 150 mil fieles católicos que hay en Suecia y el obispo Rosa Chávez está a punto de jubilarse. Quizá lo que tienen en común es que son cercanos a la visión del Papa, quien pretende asegurar que los cardenales electores sean lo suficientemente “leales” como para que su obra no sea derribada por el eventual sucesor. Habrá que dar seguimiento al consistorio, pues si no se sabe nada antes, es posible que en esa reunión cardenalicia haya alguna señal que nos dé un norte acerca de quién será el nuevo arzobispo primado de México.

    -->
    Leer más
  • 22-05-2017Los vericuetos de la elección mexiquense

     

    Por Mónica Uribe

    A la oportunidad la pintan calva y debe ser cierto. Muy pocos la pescan al vuelo. Uno de esos seres se llama Elba Esther Gordillo, quien a lo largo de su carrera en la política magisterial al principio y después en la política de las grandes ligas  - codeándose por años con presidentes, empresarios, legisladores, intelectuales, clérigos y demás miembros de la élite nacional – ha sabido aprovechar las oportunidades que le ha presentado la diosa Fortuna, y con ello ha incidido en el destino del país. Desde su participación en el Grupo San Ángel hasta las elecciones presidenciales de 2012, la maestra chiapaneca fue un factor importante en el escenario político.

    Salvo en una ocasión, infausta para ella, la profesora Gordillo ha sabido oler la oportunidad política y cuándo los vientos corren a su favor. Sin embargo, en 2011 y 2012, quizá por la edad, las enfermedades y las tragedias familiares que vivió, perdió un poco esa habilidad y comprometió todo su haber en favor del grupo Atlacomulco y su candidato. Craso error el suyo, que pagó con la traición y la cárcel. Pero también un error mayúsculo de análisis de parte del gobierno federal porque la reforma educativa pasaba por el acotamiento y el retiro paulatino de Elba Esther, no su aniquilación (que no fue tal) independientemente de la opinión pública o de los grupos no gubernamentales que ambicionan imponer sus intereses particulares en el sector educativo. ¿Qué quiero decir con ello? Que si los peñistas pensaron  -o les aseguraron - que la desaparición de Elba Esther como líder moral del magisterio sería la llave para implementar la reforma educativa  - mejor dicho, la reforma laboral de la educación - , se equivocaron de cabo a rabo y sólo alborotaron el avispero, con una medida efectista, pero sin profundidad. La cabeza de Elba Esther era un trofeo para el pequeño grupo empresarial que pretende  - aún ahora -  hacerse con la educación pública a través de la cogestión y convertirla en un negocio más. Ese grupo  - entre los que está Mexicanos Primero -  exigió reiteradamente la salida de la profesora de la dirigencia del SNTE, no sin cierta razón. Independientemente de que se trataba de un liderazgo caciquil, estos grupos apostaron a la caída y criminalización de la profesora, porque para ellos era el último dique para influir en los derroteros de las políticas educativas del gobierno y hacer del tema una plataforma política a mediano y largo plazos para hacerse con el poder. Lo menos que puede decirse es que tanto el grupo en el gobierno como los empresarios se vieron simplistas. La realidad, especialmente la realidad política, es más compleja y la líder magisterial les lleva años luz  - les guste o no -  en cuanto astucia política, la que parece haber recobrado.

    Por principio, la profesora Gordillo en 2013 estaba preocupada más por su vida personal que por la política. Quizá por ello se confió en que el gobierno peñista no se atrevería a enfrentarla directamente y en ese sentido, perdió piso. Los peñistas llegaron hasta las últimas consecuencias para sacarla del escenario. Le atribuyeron una serie de delitos que no han sido probados por la PGR  - por alguna misteriosísima razón, cada vez que la Procuraduría integra un expediente, algo sale mal, de modo en que no pueden probar las acusaciones formuladas-, pero aún así, no le han brindado las prerrogativas que le corresponden por edad, como el arresto domiciliario. Lo que sí, es que curiosamente, extrañísima casualidad, el jueves 18 se dio la noticia de que había sido exonerada de la segunda acusación por defraudación fiscal. Así, sólo queda pendiente el juicio por lavado de dinero.

    Curiosísimo que la decisión llegara después de que la sección 36 del SNTE se comprometiera a votar por una agremiada suya, la morenista Delfina Gómez, y que tanto el yerno de Elba Esther, Fernando González Yáñez, como el ex líder nacional del SNTE, Rafael Ochoa, se apersonaran en un mitin de MORENA en Tlalnepantla.

    Y es que, en esta ocasión, la elección del estado de México tiene muchos significados y está reñidísima. En un principio se pensó que los dos contrincantes serios eran Alfredo del Mazo y Josefina Vázquez Mota. Pero la embestida del PRI acabó con las aspiraciones de la panista que, según las encuestas, ocupa el tercer lugar de preferencias, si no es que ya el cuarto.

    Han surgido toda clase de teorías acerca de componendas electorales: que sí Josefina declinará por Juan Zepeda para beneficiar a del Mazo, que si Josefina era el plan B de un sector del PRI, que sí Juan Zepeda declinará a favor de Delfina, que si Juan Zepeda es un alfil del PRI y que su candidatura surgió para quitarle fuerza a Delfina, etcétera, etcétera, algunas con ciertos visos de realidad, otras francamente contradictorias o inverosímiles.

    Lo que nadie discute es que Alfredo del Mazo se mantiene a la cabeza por un margen pequeño, casi en empate técnico con Delfina; que si ésta, a pesar de toda la guerra sucia en su contra  - lo real y lo inventado -  sigue sumando simpatías, lo mismo que Juan Zepeda, el perredista que resultó ser el mejor candidato de todos; y, por supuesto, todo mundo coincide en que Josefina Vázquez Mota perdió muchísima intención de voto, además de que se le percibe abandonada por la dirigencia nacional panista. 

    Las diversas encuestas ubican, en general, a del Mazo en primer lugar y a Delfina Gómez en segundo, en un manifiesto empate técnico. La encuesta del CISEN ubica a Delfina con 24.56% y a del Mazo en 25.34%, a menos de un punto de diferencia. Salvo una encuesta de intención de voto local, de una empresa “Parámetro” recuperada por SDPnoticias, en la cual Juan Zepeda aventajaría a Delfina por medio punto porcentual (23.7% versus 23.2%, respectivamente), el resto de las encuestas no difieren en que la contienda está entre el abanderado del PRI-PVEM-PANAL y la candidata de MORENA

    La única auténtica novedad es la interferencia de Elba Esther Gordillo en estas elecciones. Con ese singular olfato político que le caracteriza  -  aun con sus fallas -  ha visto en esta coyuntura electoral una escenario sin igual para cobrarse las afrentas, y lo hace de la mano de quién menos se pudo haber imaginado: Andrés Manuel López Obrador.

    Se dice, se cuenta, se rumora que la profesora y el Peje encontraron que tienen el común interés de acabar con el peñismo. La primera por obvias causas personales; el segundo, porque pretende destruir a la “mafia en el poder”. Después de tanta enemistad, ahora coinciden en que a ambos les interesa que Delfina Gómez gane la gubernatura del Estado de México. López Obrador, tan renuente a relacionarse con Gordillo, hoy recibe de plácemes el apoyo que la sección 36 del SNTE, la del Estado de México - la que alguna vez fue dirigida por Elba Esther Gordillo -  manifestó que brindará a otra de sus agremiadas: Delfina Gómez, maestra normalista, catequista y ex alcaldesa de Texcoco.

    Los 250 mil votos que puede brindar, al menos, la sección 36 a la candidata de MORENA pueden hacer toda la diferencia en esta reñidísima elección del próximo 4 de junio. Ni la prevención ni los prejuicios de López Obrador impidieron valorar este extraño regalo que, junto con el expediente de Miguel Ángel Yunes, resultan ser oro molido en esta coyuntura.

    Elba Esther conserva aún ascendiente en la sección que la vio crecer políticamente. Los maestros de la sección 36 le son leales y además son una maquinaria electoral formidable que va a ser usada en contra del proyecto de trascendencia del grupo Atlacomulco. La amenaza es fuerte, tanto que ya mandaron los peñistas un mensaje para fumar “la pipa de la paz” con la Maestra y se le exoneró del delito de fraude fiscal. Pero realmente los agravios son mayores y las posibilidades de que Delfina gane no son menores. En todo caso, el apoyo del SNTE ya está dando dolores de cabeza a la campaña priísta, incluido Nueva Alianza. Tanto, que un promocional del PANAL  - aliado del PRI -  presenta a Gabriel Quadri en su Combi turquesa llevando como copiloto a Alfredo del Mazo, quien en lugar de la parafernalia priísta, lleva un chaleco turquesa …. Por lo visto, el PANAL y el SNTE no marchan del todo juntos en el Estado de México.

    Lo que es cierto es que el voto indeciso y los apoyos de última hora serán los que definan esta elección tan cerrada. Los 250 mil votos de la Sección 36 pueden inclinar la balanza. Si Delfina gana, será realmente un hito histórico porque por primera vez la oposición ganaría en el Estado de México. Sería el auténtico escenario del fin del PRI. Pero la moneda aún está en el aire.

    Leer más
  • 26-04-2017LA ORFANDAD DEL PRI DE 2000 AL 2012 Y LOS GOBERNADORES CORRUPTOS

    por Raúl González Avelar

     

    El fenómeno de la orfandad del PRI durante  los doce  años de los gobiernos del PAN, es un capítulo de la historia política del país poco analizado. Los  escasos enfoques  sobre el tema generalmente se refieren al aspecto de la alternancia como un  hecho que marcó un hito, que no ha tenido una explicación ni ponderación clara. (mucho menos resultados).

    Por lo que respecta al fenómeno de la corrupción, es claro que responde a un gran número de factores,  cuyo denominador común parece ser un elemento del ADN incrustado en un gran número de  mexicanos. No respeta niveles económicos ni sociales ni sectores (en el público y privado se establece como una conveniente simbiosis)  ni regiones, es como la humedad que invade todo el tejido social y se nutre en la impunidad. 

    Actualmente este flagelo se  ha manifestado mediáticamente en nuestro país en el gran número de gobernadores que han resultado unos atracadores de las finanzas públicas de sus estados, rebasando el campo simplemente delincuencial para ubicarse en el de la siquiatría, pues no es explicable que estos gobernadores que están señalados, iniciados y/o perseguidos (Chihuahua, Veracruz, Quintana Roo, Durango, Sonora y otros muchos más)   piensen que podrán vivir libremente después de robarse miles de millones de pesos. Y uno se pregunta: ¿por qué ese desenfrenado y enfermizo deseo de poseer tantos millones?  ¿Qué pasará por sus mentes cuando saquean a su estado?  ¿ a qué nivel de degradación ética y moral han llegado? ¿se sienten totalmente impunes? ¿no tienen familia?.

    En este complicado tema, trataremos de señalar un factor común que se registra en el caso de los gobernadores señalados  y otros anteriores, también con problemas de corrupción y es la forma en que fueron seleccionados como candidatos. 

    En efecto, la orfandad del PRI durante los doce años de gobierno del PAN. determinó que los candidatos a gobernadores de PRI en los distintos estados, estuviera, en el mayor de los casos,  decidido por el gobernador saliente y el presidente del partido, lo cual fue una pésima combinación, pues predominaron los mafiosos intereses locales y del presidente del partido en turno, sin control presidencial que atemperara  los interese locales, sin que esto quiera decir que antes, con la exclusiva  selección presidencial, no produjeran  gobernadores corruptos, la diferencia es el desenfreno observado en la orfandad  del PRI.   Veamos la situación: 

    En el 2003 en Sonora,  siendo presidente del PRI el impresentable Roberto Madrazo y gobernador Manlio Fabio Beltrones,   nombran entre los dos a Eduardo Bours C.

    En ese mismo año en Oaxaca, siendo gobernador José Murat y coludido con el presidente del partido Roberto Madrazo  nombran a Ulises Ruíz Ortiz (toda una banda).

    En  el 2004 en Durango, en un caso extraordinario, rebasan al gobernador Ángel Sergio Guerrero Mier,  e Ismael Hernández coludido con Roberto Madrazo, se auto nombran candidato en contra de la estructura partidista, lo que representó  de hecho: un  “golpe de estado” 

    En el 2004, en Veracruz el gobernador Miguel Alemán, no puede con Roberto Madrazo quien nombra a Fidel Herrera, otra fichita que después impondría al delincuente  Javier Duarte. 

    En el 2005, en Puebla, el gobernador Melquiades Morales, junto a Mariano Palacios Alcocer, presidente del PRI, nombran al “gobernador precioso”  Mario Marín Torres. 

    En 2005, en Coahuila siendo gobernador Enrique Martínez y Martínez se le impone Beatriz Paredes, presidenta del PRI y nombra a Rubén Moreira, otro cuestionado.

    En 2010 en Veracruz, el inefable Fidel Herrera convence a Beatriz Paredes para nombrar a Javier Duarte. “ El loquito fotogénico”, para cubrir su cochinero. 

    En 2010 en Chihuahua, siendo gobernador José Reyes Baeza y presidenta del PRI  Beatriz Paredes se nombra  al inolvidable Cesar Duarte, creo yo sin el visto bueno del gobernador. 

    En 2010 en Durango, el gobernador del estado Ismael Hernández Deras, convence a Beatriz Paredes para nombrar a Jorge Herrera Delgado.

    En el 2016 otra vez interviene Ismael Hernández Deras y convence a Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI,  asegurándole su triunfo, para que nombre  a Esteban Villegas, con lo cual logra  intervenir en tres elecciones de candidato a gobernador de  Durango: dos con éxito y una frustrada por la sociedad. 

    El otro factor común que posibilitó el saqueo de estos sátrapas, fue el arrebatado federalismo que canalizó recursos a los estados sin control federal, dejando éste a los Congresos locales, siempre dóciles y controlados por los ejecutivos correspondientes. La fugaz bonanza  petrolera engrosó lo bolsillos de la mayoría de los gobernadores, sin distingos de partido. 

    Finalmente a los señores gobernadores en funciones (de todos los partidos) un atento comentario: cuídense de saquear los recursos públicos: si no es por honestos, cuando menos para que no pasen sus últimos días pudriéndose  en la cárcel  sin poder disfrutar de lo robado, pues parece ser que finalmente el gobierno federal, está decidido a combatir la corrupción como elemental medida de supervivencia, de ellos y del país.  Ya veremos.

     

     

    Leer más
  • 21-04-2017Las elecciones en Francia ¿condicionadas por el último atentado?

    Por Mónica Uribe

    Escribo estas líneas justo cuando acaban de asesinar a un policía y herir a otros dos en plena Avenida Champs Elysees, una de las calles más emblemáticas de París, que conecta al Arco del Triunfo con la Plaza de la Concordia, a escasas cuadras del palacio del Elíseo, residencia oficial del presidente francés.

    El atentado, a pesar de ser de menores proporciones que los anteriores, denota un cálculo de tiempo perfecto para cambiar la correlación de fuerzas interna e iniciar un efecto mariposa cuyo desenlace podría resultar fatal para Europa y Occidente en su conjunto.

    El Estado islámico reivindicó la autoría del crimen, lo que impacta en otro ámbito: el electoral. Faltan apenas tres días para la elección presidencial en Francia y los ánimos están caldeados y confundidos. Los franceses no sólo han vivido durante los últimos cuatro años el gobierno mediocre tirando a malo de François Hollande, sino también han tenido que soportar una serie de atentados perpetrados por fundamentalistas islámicos  - la mayoría de nacionalidad y/o ciudadanía francesa -, que con toda razón han llenado de indignación a los ciudadanos galos de cepa, cuya cultura tradicional ven amenazada por los inmigrantes y sus descendientes. Los atentados y las discrepancias culturales con los millones de ciudadanos y/o refugiados que no se han integrado a la cultura y civilización  - como ellos le llaman –  francesa, así como una situación económica inestable, han propiciado el crecimiento y fragmentación de la oposición, pero lo curioso es que las distintas opciones han crecido, según sondeos, en proporciones iguales.

    La población de Francia es de casi 67 millones de habitantes y el padrón electoral consta de 44 millones 900 mil ciudadanos. En esta contienda participan once candidatos, algunos de partidos, otros de movimientos políticos, de los cuales realmente cuatro son los más visibles: el Frente Nacional (partido) con Marine Le Pen; En Marcha (movimiento), con Emmanuel Macron; Los Republicanos (partido) con François Fillon; y Francia Insumisa (movimiento) con Jean-Luc Mélenchon.

    El escenario electoral francés fue condicionado de inicio por la negativa de François Hollande a reelegirse. Lo demás ha sido una especie de efecto chapulín, pues Jean-Luc Mélenchon y Emmanuel Macron provienen del Partido Socialista, y ambos crearon nuevos movimientos, mientras que Le Pen y Fillon se mantienen bajo sus plataformas originales.

    La situación hoy es atípica, pero se explica por el hartazgo que provocan los partidos de derecha e izquierda tradicionales en los ciudadanos franceses, su falta de éxito en la atención de las políticas públicas y el crecimiento de la deuda pública que asciende a 2 mil millones de millones de euros. El pago y servicio de la deuda constituye la principal partida del presupuesto de egresos francés, a la que se destinan más recursos que a la educación.

    Para la primera vuelta electoral a celebrarse el próximo 23 de abril, hay un empate técnico entre la nacionalpopulista Le Pen, el conservador Fillon, el de centro Macron y el izquierdista Mélenchon. Le Pen y Macron, según una encuesta del periódico Le Monde, obtendrían 22 por ciento cada uno; Mélenchon, el 20% y Fillon, el 19%. A la segunda vuelta pasará seguramente Marine Le Pen y el otro candidato estará entre Mélenchon y Macron. El primero aboga por el ecosocialismo, es nacionalista, populista, republicano, globalifóbico y moderadamente euroescéptico. Mélenchon no se aleja tanto de las propuestas de Le Pen, pero ideológicamente la diferencia es abismal, tanto que su actual pareja es de origen árabe. Macron, por su parte, es el más joven de todos los candidatos, apenas va a cumplir 40 años, proviene de la banca privada  - trabajó para los Rothschild – e incursionó en la política recientemente como asesor económico del presidente François Hollande hasta llegar a Ministro de Economía. Macron es la novedad, carece de experiencia electoral y su vida privada causa curiosidad pues está casado con una mujer que fue su maestra, 24 años mayor que él. Por ser tan distinto a los políticos profesionales de larga trayectoria, como el resto de los contrincantes. algunos sondeos lo consideran el favorito para ser presidente de Francia.

    François Fillon, ex primer ministro de Nicolás Sarkozy, hubiese sido el candidato a vencer, pero la cuestión del nepotismo  - su esposa e hijos tuvieron plazas de “aviadores” en el Parlamento -  le disminuyó puntos.

    Los días entre el 24 de abril y el 7 de mayo van a ser los más duros del proceso electoral, pues los electores van a tener que elegir entre dos opciones, una será Le Pen, el otro aún no es claro.

    Si hasta ayer la elección presidencial en Francia era de pronóstico reservado, hoy el pueblo está en vilo. Este último atentado en Champs Elysées puede tener el mismo efecto de cambiar la intención de voto  - favoreciendo a la oposición euroescéptica -  que los atentados del 11 de marzo de 2004, el 11 M, en la estación de Atocha y otras estaciones del metro de Madrid, reivindicado por Al Qaeda, aunque en una primera instancia se le atribuyó al grupo terrorista vasco, ETA.

    El ataque, perpetrado a las 21 hrs. locales de París, es decir, a las 2 de la tarde de México, sorprendió a los once candidatos en los estudios de la televisora pública France 2, en un programa de entrevistas individuales para presentar el resumen de sus plataformas programáticas, último acto televisado antes de las elecciones. Aunque el programa continuó, los candidatos usaron las redes sociales para condenar el ataque. Marine Le Pen y François Fillon cancelaron los actos del último día de campaña, es decir, este viernes 21 de abril.

    La puntera de la primera vuelta será sin lugar a dudas Marine Le Pen, porque es la candidata que más abiertamente reivindica la necesidad de impedir la llegada de refugiados musulmanes y de enfrentarse con todo a la amenaza que implica el Estado Islámico para Occidente, con los 4 y medio millones de musulmanes que viven en Francia, producto de su pasado colonial. Quizá el factor que defina quién pasará a la segunda ronda es precisamente una definición clara de qué hacer ante el terrorismo. Macron dijo que esto será parte de la cotidianeidad de los franceses, pero no definió claramente sobre qué va a hacer al respecto. Mélenchon señaló que ningún ataque terrorista será dejado impune. En estos momentos, este punto será central para los electores, más allá del Frexit o de la política económica.

    En la segunda vuelta, los temas van a ser más de fondo, menos condicionados por el atentado y el objetivo será conseguir el voto útil. ¿Le Pen y quién más serán los contendientes de mayo? Es aún una incógnita, pero personalmente creo que Mélenchon podría dar el salto al ser un político más avezado y menos “líquido” que Macron, aunque éste tiene a favor la edad y la frescura de un recién llegado a la política.

    Sabremos el domingo por la noche.

     

    Por Mónica Uribe

    Escribo estas líneas justo cuando acaban de asesinar a un policía y herir a otros dos en plena Avenida Champs Elysees, una de las calles más emblemáticas de París, que conecta al Arco del Triunfo con la Plaza de la Concordia, a escasas cuadras del palacio del Elíseo, residencia oficial del presidente francés.

    El atentado, a pesar de ser de menores proporciones que los anteriores, denota un cálculo de tiempo perfecto para cambiar la correlación de fuerzas interna e iniciar un efecto mariposa cuyo desenlace podría resultar fatal para Europa y Occidente en su conjunto.

    El Estado islámico reivindicó la autoría del crimen, lo que impacta en otro ámbito: el electoral. Faltan apenas tres días para la elección presidencial en Francia y los ánimos están caldeados y confundidos. Los franceses no sólo han vivido durante los últimos cuatro años el gobierno mediocre tirando a malo de François Hollande, sino también han tenido que soportar una serie de atentados perpetrados por fundamentalistas islámicos  - la mayoría de nacionalidad y/o ciudadanía francesa -, que con toda razón han llenado de indignación a los ciudadanos galos de cepa, cuya cultura tradicional ven amenazada por los inmigrantes y sus descendientes. Los atentados y las discrepancias culturales con los millones de ciudadanos y/o refugiados que no se han integrado a la cultura y civilización  - como ellos le llaman –  francesa, así como una situación económica inestable, han propiciado el crecimiento y fragmentación de la oposición, pero lo curioso es que las distintas opciones han crecido, según sondeos, en proporciones iguales.

    La población de Francia es de casi 67 millones de habitantes y el padrón electoral consta de 44 millones 900 mil ciudadanos. En esta contienda participan once candidatos, algunos de partidos, otros de movimientos políticos, de los cuales realmente cuatro son los más visibles: el Frente Nacional (partido) con Marine Le Pen; En Marcha (movimiento), con Emmanuel Macron; Los Republicanos (partido) con François Fillon; y Francia Insumisa (movimiento) con Jean-Luc Mélenchon.

    El escenario electoral francés fue condicionado de inicio por la negativa de François Hollande a reelegirse. Lo demás ha sido una especie de efecto chapulín, pues Jean-Luc Mélenchon y Emmanuel Macron provienen del Partido Socialista, y ambos crearon nuevos movimientos, mientras que Le Pen y Fillon se mantienen bajo sus plataformas originales.

    La situación hoy es atípica, pero se explica por el hartazgo que provocan los partidos de derecha e izquierda tradicionales en los ciudadanos franceses, su falta de éxito en la atención de las políticas públicas y el crecimiento de la deuda pública que asciende a 2 mil millones de millones de euros. El pago y servicio de la deuda constituye la principal partida del presupuesto de egresos francés, a la que se destinan más recursos que a la educación.

    Para la primera vuelta electoral a celebrarse el próximo 23 de abril, hay un empate técnico entre la nacionalpopulista Le Pen, el conservador Fillon, el de centro Macron y el izquierdista Mélenchon. Le Pen y Macron, según una encuesta del periódico Le Monde, obtendrían 22 por ciento cada uno; Mélenchon, el 20% y Fillon, el 19%. A la segunda vuelta pasará seguramente Marine Le Pen y el otro candidato estará entre Mélenchon y Macron. El primero aboga por el ecosocialismo, es nacionalista, populista, republicano, globalifóbico y moderadamente euroescéptico. Mélenchon no se aleja tanto de las propuestas de Le Pen, pero ideológicamente la diferencia es abismal, tanto que su actual pareja es de origen árabe. Macron, por su parte, es el más joven de todos los candidatos, apenas va a cumplir 40 años, proviene de la banca privada  - trabajó para los Rothschild – e incursionó en la política recientemente como asesor económico del presidente François Hollande hasta llegar a Ministro de Economía. Macron es la novedad, carece de experiencia electoral y su vida privada causa curiosidad pues está casado con una mujer que fue su maestra, 24 años mayor que él. Por ser tan distinto a los políticos profesionales de larga trayectoria, como el resto de los contrincantes. algunos sondeos lo consideran el favorito para ser presidente de Francia.

    François Fillon, ex primer ministro de Nicolás Sarkozy, hubiese sido el candidato a vencer, pero la cuestión del nepotismo  - su esposa e hijos tuvieron plazas de “aviadores” en el Parlamento -  le disminuyó puntos.

    Los días entre el 24 de abril y el 7 de mayo van a ser los más duros del proceso electoral, pues los electores van a tener que elegir entre dos opciones, una será Le Pen, el otro aún no es claro.

    Si hasta ayer la elección presidencial en Francia era de pronóstico reservado, hoy el pueblo está en vilo. Este último atentado en Champs Elysées puede tener el mismo efecto de cambiar la intención de voto  - favoreciendo a la oposición euroescéptica -  que los atentados del 11 de marzo de 2004, el 11 M, en la estación de Atocha y otras estaciones del metro de Madrid, reivindicado por Al Qaeda, aunque en una primera instancia se le atribuyó al grupo terrorista vasco, ETA.

    El ataque, perpetrado a las 21 hrs. locales de París, es decir, a las 2 de la tarde de México, sorprendió a los once candidatos en los estudios de la televisora pública France 2, en un programa de entrevistas individuales para presentar el resumen de sus plataformas programáticas, último acto televisado antes de las elecciones. Aunque el programa continuó, los candidatos usaron las redes sociales para condenar el ataque. Marine Le Pen y François Fillon cancelaron los actos del último día de campaña, es decir, este viernes 21 de abril.

    La puntera de la primera vuelta será sin lugar a dudas Marine Le Pen, porque es la candidata que más abiertamente reivindica la necesidad de impedir la llegada de refugiados musulmanes y de enfrentarse con todo a la amenaza que implica el Estado Islámico para Occidente, con los 4 y medio millones de musulmanes que viven en Francia, producto de su pasado colonial. Quizá el factor que defina quién pasará a la segunda ronda es precisamente una definición clara de qué hacer ante el terrorismo. Macron dijo que esto será parte de la cotidianeidad de los franceses, pero no definió claramente sobre qué va a hacer al respecto. Mélenchon señaló que ningún ataque terrorista será dejado impune. En estos momentos, este punto será central para los electores, más allá del Frexit o de la política económica.

    En la segunda vuelta, los temas van a ser más de fondo, menos condicionados por el atentado y el objetivo será conseguir el voto útil. ¿Le Pen y quién más serán los contendientes de mayo? Es aún una incógnita, pero personalmente creo que Mélenchon podría dar el salto al ser un político más avezado y menos “líquido” que Macron, aunque éste tiene a favor la edad y la frescura de un recién llegado a la política.

    Sabremos el domingo por la noche.

     

    -->
    Leer más
  • 05-04-2017Los niños durmientes de Suecia.

     

    por Mónica Uribe

    Una de las noticias más extrañas que he leído últimamente es la de los “niños refugiados que han renunciado a vivir” o niños refugiados apáticos. Un reportaje de The New Yorker y un par de notas más, una de The Guardian y otra en The Independent, ambos diarios británicos, dan cuenta de un nuevo síndrome que se ha registrado en Suecia y que tiene que ver con la crisis de refugiados: el uppgivenhetssyndrom, o síndrome de resignación, enfermedad endémica en Suecia y sólo entre niños cuyas familias han buscado asilo político y/o humanitario y no lo han conseguido.

    The New Yorker relata el caso de Georgi Soslan, un chico ruso cuya familia buscó asilo en Suecia y fue denegado debido a que las autoridades migratorias no consideraron que la familia Soslan cumpliese con los requisitos para calificar como refugiados políticos. La historia es la siguiente: los padres de Georgi fundaron un grupo religioso pacifista en Ossetia del Norte y sufrieron la embestida de las autoridades civiles que protegen a la Iglesia ortodoxa rusa de la disidencia. Fueron amenazados de muerte si no disolvían el grupo, considerado una secta, y prefirieron exiliarse en 2007.

    Al llegar a Suecia, con dos niños, uno de 7 y otro de 4 años, los Soslan buscaron obtener el status de refugiados, pero se les negó porque no pudieron comprobar que efectivamente podrían ser asesinados si regresaban a Rusia. Seis años más tarde, nuevamente buscaron regularizar su situación migratoria. Entretanto, vivieron semi clandestinamente en la zona central de Suecia, a 250 kilómetros al norte de Estocolmo, sus hijos asistían a la escuela local; los niños se integraron a su nuevo país más que satisfactoriamente pues aprendieron el sueco y eran muy estimados dentro de la comunidad escolar, mientras que sus padres no habían aprendido el idioma. Aun así, presentaron sus papeles ante la autoridad de migración, incluidas las cartas de recomendación del director de la escuela de Georgi, el que alabó la forma en que el niño se había adaptado a la comunidad escolar, sus virtudes personales, su capacidad intelectual y emocional, así como la excelente relación con sus pares. Nuevamente, les fue negado el asilo y apelaron la resolución. En el verano de 2014, fue deportado un condiscípulo de Georgi, de nacionalidad afghana, en circunstancias similares. Eso provocó que Georgi asumiera una actitud negativista frente a sus padres, culpándolos de no haberse esforzado por asimilarse a la cultura sueca y que ello ponía en riesgo su estancia en el país. Dejó de hablar en ruso y sólo se comunicaba con sus padres a través de su hermano menor que la hacía de intérprete. En diciembre de 2014, la autoridad migratoria rechazó la apelación y dio de plazo a los Soslan hasta abril de 2015 para dejar Suecia. Tras leer la carta, Georgi empezó a languidecer literalmente, subió a su recámara con dolor de cabeza y oídos, se negó a comer, a hablar y su cuerpo quedó laxo. A partir de entonces no se levantó de la cama, siguió dormido. Tres días más tarde, fue revisado por una médica de la organización caritativa Doctors for the World, y constató que el chico no respondía a ningún estímulo, pero no estaba en coma. Simplemente estaba como dormido. Lo llevaron al área de urgencias de un hospital setenta kilómetros al norte, donde verificaron que Georgi tenía los signos vitales perfectos, los reflejos intactos, sin daño neurológico, pero no respondía a los estímulos. Se le suministró alimentación vía sonda nasogástrica y se le diagnosticó con el síndrome de resignación, un conjunto de síntomas de apatía absoluta que empezaron a ser descritos hacía el año 2000 y siempre entre niños refugiados, lo que empezaron a llenar todas las camas disponibles del único especial psiquiátrico para niños de Estocolmo. Lo singular es que el síndrome apareció cuando la regulación migratoria sueca empezó a volverse más rígida para conseguir el status de asilado.

    Hacia 2005, se registraron más de 400 niños de entre 8 y 15 años en esa condición, descrita como niños totalmente inmóviles, carentes de tono muscular, ausentes, mudos, incapaces de comer o beber por sí mismos, incontinentes, sin reacciones frente a estímulos físicos o al dolor. Lo singular es que la totalidad eran migrantes procedentes de las ex repúblicas soviéticas y Yugoslavia, y un buen número eran gitanos o de la etnia uigur, procedente del norte de China, emparentada con los turcos.

    Frente a la situación, un grupo de psiquiatras enviaron una carta al ministro de migración, explicándole que las nuevas restricciones a la concesión del asilo político estaban teniendo un fuerte impacto en la población infantil refugiada y que la actitud del gobierno era prácticamente un abuso infantil gubernamental sistematizado. La teoría considera que el origen de la enfermedad es una reacción tanto a las agresiones vividas por los niños en el país de origen y el horror que les causa, tras haberse aclimatado en Suecia, tener que regresar a su país. En todo caso, los psiquiatras coinciden en que se trata de una especie de muerte voluntaria, semejante a la apatía vivida por las víctimas de los campos de concentración nazis que perdían las ganas de vivir.

    Desde 2006, los casos de niños dormidos tocaron las fibras sensibles de la sociedad sueca y exigieron al gobierno dar atención a estos casos, pero algunos niños dormidos fueron deportados a sus países de origen, en condiciones deplorables. Cinco de los siete partidos políticos demandaron dar amnistía a los migrantes sin calidad de asilados y el parlamento sueco aprobó una ley para revisar las solicitudes de asilo de las familias de niños refugiados apáticos, que benefició a alrededor de 30 mil personas.

    Los estudios sobre el síndrome señalan que la condición y los síntomas son una forma del inconsciente para expresar el conflicto psicológico. Además de ello, la conceptualización del síndrome señala que los pacientes provienen de sociedades dónde la esfera personal y la comunitaria no tiene límites precisos, de manera en que los niños, al dormirse, se sacrifican a sí mismos por el bien de su familia o comunidad.

    Para algunos, el síndrome es el resultado de la enorme carga que es para los niños el proceso de asilo, pues se viven como padres de sus padres al convertirse en intérpretes en el diálogo con las autoridades. Así se enteran de la realidad de la situación, lo que les deprime y, en respuesta, inconscientemente “cierran” su cerebro para poder sobrevivir al estrés. Para otros, el entrar en coma significa una manipulación, pues ninguno de los niños ha muerto, y el caso de mayor duración ha sido de cuatro años.

    El caso de Georgi Soslan no fue el primero, una vecina suya padeció el mismo síndrome tres años antes. El tratamiento fue el mismo: sonda alimenticia, colchón especial, silla de ruedas, encender las luces de día y hacer que Georgi “participara” de las actividades familiares.  Al mes de quedarse dormido, sus padres registraron un cambio en la expresión facial, que de un rictus de angustia pasó a una expresión de tranquilidad y placidez.

    El presidente de la Asociación Sueca de Psiquiatría Infantil, Lars Joelsson, asegura que aún no se tienen las herramientas para curar a estos pacientes, pues los médicos sólo se limitan a evitar que mueran; pero en realidad, la medicina no puede resolver un problema estructural que es responsabilidad gubernamental, pues los refugiados creen que llegarán a un lugar con altos estándares éticos y resulta que no es así.

    Mientras estuvo en estado comatoso, Georgi recibió un sinnúmero de muestras de afecto por parte de sus compañeros y maestros. Además de cartas, le leían cuentos, le ponían música y, por diferentes medios, trataban de animarlo. Cuando Georgi despertó, dijo que no se había percatado de nada, que su sensación era la de haber estado dentro de una caja de cristal en el fondo del océano y que, si se hubiese movido o hablado, la caja se habría roto, con la consecuente angustia.

    A fines de mayo de 2016, y considerando la condición de Georgi y su necesidad de un ambiente estable y seguro, el Comité de Migración sueco autorizó la residencia permanente de la familia Soslan, lo cual fue informado a Georgi inmediatamente; durante dos semanas lo bombardearon con la información, pero no respondió sino hasta el 6 de junio, cuando abrió los ojos. Desde entonces, fue recuperando habilidades, en el orden inverso en que las había perdido; hasta fines de julio pudo comer de manera autónoma y comenzó a hablar. 

    A pesar de que en un principio no se le dio la importancia que tiene al síndrome de resignación que provoca la evasión total de los niños refugiados apáticos, hoy existe un consenso generalizado de que se trata de una enfermedad mental seria relacionada con la falta de seguridad y, por tanto, de horizonte de vida.

    El tema ha causado conmoción en la sociedad sueca y generó un debate político y moral acerca de cómo enfrentar el tema de los refugiados. 

    Rachel Aviv, la periodista del The New Yorker que hizo el reportaje, entrevistó a Georgi Soslan, a los médicos que lo trataron, a los padres de otras niñas en el mismo estado, a autoridades suecas y da un panorama integral de la situación, que se agrava ante los miles de solicitantes de asilo en Suecia y el crecimiento de los grupos que cuestionan la pertinencia de ofrecer asilo a personas de una cultura no occidental como sirios, afghanos y demás. Sin embargo, la mayoría de los ciudadanos suecos están a favor de conceder refugio a migrantes víctimas de guerras o de trasgresiones a los derechos humanos. La sociedad sueca, con los valores tradicionales de solidaridad que le son inherentes, considera que la imagen de Suecia podría sufrir estragos internos y externos, si, siendo una sociedad tan rica, no atiende a los más débiles, en este caso, los niños refugiados apáticos. 

    Toda esta historia me lleva a preguntarme si no se ha manifestado algo similar entre los niños migrantes sin acompañamiento de adultos o con sus familias que han ido a Estados Unidos y enfrentan condiciones de extrema dureza, violaciones a sus más elementales derechos humanos. ¿Habrá algún estudio sobre cómo sobrellevan emocionalmente los “dreamers” o cualquier niño migrante, su posible deportación de Estados Unidos? ¿En México se ha hecho algo por los niños migrantes procedentes de Centroamérica? Salvo algunas iniciativas sociales para apoyar a los migrantes centroamericanos, como “Las patronas” lo dudo …

     

    Leer más
  • 13-03-2017Las hormonas y el voto

    Por Mónica Uribe

     

    Hace algunos días leí una entrevista en el periódico británico The Guardian, que me llamó poderosamente la atención por el tema: el papel de las masculinidades en el ascenso de la ultraderecha y la elección de Donald Trump.

    El entrevistado fue el profesor Michael Kimmel, sociólogo y director de Centro de Estudios del Hombre y la Masculinidad de la Stony Brook University, la universidad estatal de Nueva York, quien explicó, entre otras cosas, la relación entre masculinidad y el extremismo político de derechas.

    Actualmente, Kimmel se halla en medio de una investigación sobre por qué los hombres se unen a grupos de odio con objeto de convalidar su masculinidad y cómo es que se desafanan de ellos. Dicha investigación se publicará en 2018 y se basa en entrevistas a cuatro grupos que desprograman a ex miembros de organizaciones de extrema derecha, dos de esos grupos se dedican a desprogramar a neo-nazis en Alemania y Suecia; uno en Estados Unidos, Life after Hate, creado por ex miembros de extrema derecha (alt-right) y el cuarto, Quilliam, con sede en Londres, destinado a desprogramar ex yihadistas.

    Hace tiempo, Kimmel escribió un libro llamado Angry White Men: American Masculinity at the End of an Era (Hombres blancos furiosos: la masculinidad americana al final de una era) el cual va a ser reeditado el próximo mes de abril, precisamente porque contiene varias claves acerca de la base electoral que llevó al triunfo de Donald Trump. La hipótesis general del texto es que los formuladores de políticas públicas y los investigadores generalmente ignoran la masculinidad como una variable a considerar entre las motivaciones que inducen a los hombres a adherirse a los grupos de extrema derecha. Kimmel considera indispensable entender a estas personas para ayudarlos a salirse de esos grupos. Por cierto, cuando este libro fue publicado, los republicanos concluyeron que el departamento de estudios sobre la masculinidad y la Stony Brook University estaban haciendo la guerra a los hombres.

    Con respecto a la elección de Trump, Kimmel parte de dos premisas. La primera es que los hombres que votaron por Trump están objetivamente enojados con el sistema y una segunda, acerca de las bases biológicas y sociales de las conductas agresivas. Entre sus hallazgos están los siguientes.

    1. Basado en el estudio del experto en inteligencia e inteligencia Daryl Johnson publicado en 2009  - el cual prefiguraba el surgimiento de movimientos de extrema derecha en los Estados Unidos, nutridos de veteranos de las guerras de Irak y Afganistán -, Kimmel señala que la relación no es automática. Dice que efectivamente, los veteranos regresan con síndrome de estrés postraumático, pero ello no quiere decir que se van a integrar a la ultra derecha. Esto sucede si se agrega el factor odio racial u otro factor que desencadene el rechazo a ser rechazado, como por ejemplo quienes se han querido enrolar en la guerra y son rechazados por alguna falta de aptitud.

    2. Según Kimmel, las nociones de masculinidades imperantes entre quienes se adhieren a movimientos de ultraderecha se hallan enraizadas en un profundo sentimiento humillación. A esta conclusión llegó gracias a los estudios de James Gillian en torno a la violencia. La premisa de Gillian es que la vergüenza y la humillación subyacen a toda clase de violencia, por lo que quienes se sienten humillados y avergonzados tratarán de hacer sentir al otro más humillado y más avergonzado. Esta premisa la pudo comprobar Kimmel en las entrevistas que realizó a hombres activos en movimientos de ultraderecha y quienes habían dejado esas actividades. Esto mismo es observable en el yihadismo: son los musulmanes humillados por la hiper cosmopolitanización del mundo. La única forma que tienen de reivindicarse es a través de la recuperación del califato, lo que a su vez significa recuperar las formas tradicionales de masculinidad.

    3. Otro de los hallazgos de Kimmel es que quien se siente con derecho a un bien o servicio, y no lo obtiene, seguramente se sentirá humillado y eso es un elemento que propicia el acercamiento a la extrema derecha. En ese sentido, se trata de una elección emocional antes que política. Por ejemplo, en las entrevistas realizadas a ultraderechistas en Estados Unidos, se encontró casi invariablemente que durante su infancia habían sido agredidos sexualmente y humillados socialmente, bulleados, como hoy se dice. Eran chicos avergonzados de sí mismos, que no sobresalían en nada, poco amigueros y deprimidos, que querían escapar de su situación – muy parecido, según él, a las víctimas de abuso sexual por parte de paidófilos - y eso casi en automático los convierte en potenciales reclutas para la ultraderecha, pues la camaradería que desarrolla en esos grupos les da la sensación de convalidar su masculinidad, pero además los provee de un objetivo, una misión sagrada que da sentido a sus vidas.

    4. Con respecto al debate sobre si la agresividad es innata o aprendida, Kimmel considera que es un debate falso, pues ambos aspectos están entrelazados. Lo que la ciencia médica dice es que la testosterona  - la hormona encargada de expresar los caracteres físicos masculinos -  provoca la agresión y responde a ésta. Pero se trata de una hormona maleable, que actúa de manera diferenciada según las condiciones sociales existentes. El ejemplo clásico es que un hombre puede pegarle a su mujer, pero no le pega a su jefe, aunque ambos lo irriten. Y no le pega al jefe porque no pondrá en riesgo su espacio en el trabajo. Sin embargo, le pega a su mujer  - o alguien menor de tamaño o más viejo -  porque es una práctica “legítima” y, además, resulta que difícilmente lo traicionaría o le quitaría el status. Un experimento hecho en la Universidad de Stanford con chimpancés reveló que las jerarquías no se ven modificadas con más testosterona. Se midió la testosterona de cinco chimpancés, los que, encerrados en una jaula, establecieron jerarquías. El chimpancé dominante tenía el mayor nivel de testosterona y quedó con el número uno, así sucesivamente hasta el chimpancé 5, el más débil con menos testosterona. En un momento se retiró al chimpancé 3 de la jaula y se le inyectó más testosterona. Al regresarlo a la jaula, su comportamiento fue el mismo, siguió pegándole a los chimpancés 4 y 5, pero se doblegaba ante los 1 y 2. En ese sentido, la conclusión es que la testosterona no provoca las reacciones agresivas, sino sólo las posibilita, siempre y cuando, la agresión sea legítima, socialmente hablando. De ahí que la parte biológica y la parte social siempre están presentes en el ejercicio de la agresividad.

    En suma, con respecto a la elección de Trump, el factor de la masculinidad herida  - por diversos motivos, desde el paro laboral hasta el victimismo -  fue un factor importante en la identificación de los electores blancos que se viven como víctimas del sistema con el candidato republicano, que les prometió un renacimiento nacional, pero además les reforzó la idea de que el enojo contra el sistema es algo razonable porque no funciona. La crisis económica de 2008, que tanto afectó a un estamento poblacional blanco, de clase media para abajo, fue el detonante para que creciera el sentimiento antisistema, que la ultraderecha captara más adherentes y ello se volvió exponencial cuando los demócratas eligieron a una mujer representante de todo lo que es criticable desde la ultraderecha, como candidata presidencial. Más que razones políticas, en ese segmento poblacional hubo emociones y hormonas que posibilitaron el ascenso de Trump mediante un voto en el que se expresaron su ira contra el establishment que les ha debilitado su concepto de masculinidad. Lo anterior es una parte de la explicación de la victoria de Trump y de la pérdida de Hillary Clinton.

    Leer más

Inicio



Blog

Plumas invitadas

Plumas invitadas

En este espacio aparecerán artículos firmados por colaboradores ajenos al GRR quienes aportan su conocimiento y sus letras para enriquecer la información de este portal



Videos


ANUNCIO-IMER-STANLEY KUBRICK.png

Cartel-1.jpg



Facebook



Twitter