LIBROS-BULLYING-VP-2222.png


Cultura

  • 5 PELÍCULAS DE ROBIN WILLIAMS DONDE ESTE ACTOR NO RESULTABA INSOPORTABLE
    5 PELÍCULAS DE ROBIN WILLIAMS DONDE ESTE ACTOR NO RESULTABA INSOPORTABLE

    Robin Williams se suicidó a los 63 años y si usted lo recuerda por bodrios como Una noche en el museo 1 y 2, Patch Adams o el Hombre Bicentenerio, les diremos, para su sorpresa, que hubo buenas y entrañables cintas con este actor. Van 5 básicas para conocer su lado actoral (en orden cronológico):

     

    1.- El Mundo según Garp (1982): esta cinta, plena de evocaciones sesenteras y setenteras, narra la historia de una feminista (Glenn Close) y su hijo (Robin Williams) en una especie de lucha contra los valores machistas de la sociedad. La actuación de John Lithgow en el papel del travesti Roberta Muldoon es soberbia y adorable. Close y Lithgow fueron nominados al Oscar por esta cinta de George Roy Hill.

     

    2.- Good morning, Vietnam (1987): Williams hace el papel de un locutor norteamericano en Vietnam, enviado para dar entretenimiento a las tropas. Eventualmente, los jefes se dan cuenta de que el locutor hace comentarios fuera de lugar e incluso antibélicos, por lo que deciden enviarlo de regreso a casa. 

     

    3.- La sociedad de los poetas muertos (1989): tal vez la mejor película de Williams. Hace el papel de un maestro lleno de vitalidad, que inspira a un grupo de chicos de una escuela para hombres para que exploren más allá de las costumbres conservadoras que los sujetan. 

     

    4.- Despertares (1990): en un mano a mano con Robert de Niro, quien hace el papel de enfermo milagrosamente recuperado, Williams luce su condición de actor, lejos de las patrañerías de pastelazo que lo hicieron famoso. De Niro y Williams hacen la película. Tierna, esperanzadora y, finalmente, cruda.

     

    5.- Good Will Hunting (1997): esta película, escrita y actuada por Matt Damon y Ben Affleck, habla de un joven obrero (Damon) que es un genio para las matemáticas. Williams hace el papel de un terapeuta que trata de mostrarle al joven Will la necesidad de disciplinarse para alcanzar su potencial. La cinta cuenta con las actuaciones de Minnie Driver y Stellan Skargard.

     

    Robin Williams merece ser recordado por estas y otras pocas películas. No se las pierda.

  • Robin Williams, filmografía
    Robin Williams, filmografía

    Más de 70 películas fue en las que participó Robin Williams, desde papeles protagónicos hasta doblajes para cintas infantiles. El actor, originario de Chicago, Illinois fue ganador de 1 Oscar y cinco Globos de Oro.

     

    Robin Williams inició su carrera en el cine en el año de 1977 con la cinta Can I Do It 'Till I Need Glasses?, es por eso que te dejamos con las 22 películas más memorables del comediante estadounidense.

     

    1.- Popeye (1980).

    2.-Good Morning, Vietnam (1987).

    3.- Cadillac Man (1990).

    4.- Hook (1991).

    5.- Toys (1992).

    6.- Aladdin (1992).

    7.- Mrs. Doubtfire (1993).

    8.- Jumanji (1995).

    9.- Jack (1996).

    10.- Flubber (1997).

    11.- Patch Adams (1998).

    12.- What Dreams May Come (1998).

    13.- El Hombre Bicentenario (1999).

    14.- Inteligencia Artificial (2001).

    15.- Robots (2005).

    16.- El Hombre del Año (2006).

    17.- Noche en el Museo (2006).

    18.- Happy Feet (2006).

    19.- RV (2006).

    20.- August Rush (2007).

    21.- Old Dogs (2009).

    22.- Noche en el Museo 3 (2014).

     

    Este lunes, Robin Williams murió aparentemente por suicidio por asfixia en el interior de su domicilio en Tiburón, California.

  • La gallina, un cuento de Clarice Lispector
    La gallina, un cuento de Clarice Lispector

     

    Era una gallina de domingo. Todavía vivía porque no pasaba de las nueve de la mañana. Parecía calma. Desde el sábado se había encogido en un rincón de la cocina. No miraba a nadie, nadie la miraba a ella. Aun cuando la eligieron, palpando su intimidad con indiferencia, no supieron decir si era gorda o flaca. Nunca se adivinaría en ella un anhelo.

    Por eso fue una sorpresa cuando la vieron abrir las alas de vuelo corto, hinchar el pecho y, en dos o tres intentos, alcanzar el muro de la terraza. Todavía vaciló un instante -el tiempo para que la cocinera diera un grito- y en breve estaba en la terraza del vecino, de donde, en otro vuelo desordenado, alcanzó un tejado. Allí quedó como un adorno mal colocado, dudando ora en uno, ora en otro pie. La familia fue llamada con urgencia y consternada vio el almuerzo junto a una chimenea. El dueño de la casa, recordando la doble necesidad de hacer esporádicamente algún deporte y almorzar, vistió radiante un traje de baño y decidió seguir el itinerario de la gallina: con saltos cautelosos alcanzó el tejado donde ésta, vacilante y trémula, escogía con premura otro rumbo. La persecución se tornó más intensa. De tejado en tejado recorrió más de una manzana de la calle. Poca afecta a una lucha más salvaje por la vida, la gallina debía decidir por sí misma los caminos a tomar, sin ningún auxilio de su raza. El muchacho, sin embargo, era un cazador adormecido. Y por ínfima que fuese la presa había sonado para él el grito de conquista.

    Sola en el mundo, sin padre ni madre, ella corría, respiraba agitada, muda, concentrada. A veces, en la fuga, sobrevolaba ansiosa un mundo de tejados y mientras el chico trepaba a otros dificultosamente, ella tenía tiempo de recuperarse por un momento. ¡Y entonces parecía tan libre!

    Estúpida, tímida y libre. No victoriosa como sería un gallo en fuga. ¿Qué es lo que había en sus vísceras para hacer de ella un ser? La gallina es un ser. Aunque es cierto que no se podría contar con ella para nada. Ni ella misma contaba consigo, de la manera en que el gallo cree en su cresta. Su única ventaja era que había tantas gallinas, que aunque muriera una surgiría en ese mismo instante otra tan igual como si fuese ella misma.

    Finalmente, una de las veces que se detuvo para gozar su fuga, el muchacho la alcanzó. Entre gritos y plumas fue apresada. Y enseguida cargada en triunfo por un ala a través de las tejas, y depositada en el piso de la cocina con cierta violencia. Todavía atontada, se sacudió un poco, entre cacareos roncos e indecisos.

    Fue entonces cuando sucedió. De puros nervios la gallina puso un huevo. Sorprendida, exhausta. Quizás fue prematuro. Pero después que naciera a la maternidad parecía una vieja madre acostumbrada a ella. Sentada sobre el huevo, respiraba mientras abría y cerraba los ojos. Su corazón tan pequeño en un plato, ahora elevaba y bajaba las plumas, llenando de tibieza aquello que nunca podría ser un huevo. Solamente la niña estaba cerca y observaba todo, aterrorizada. Apenas consiguió desprenderse del acontecimiento, se despegó del suelo y escapó a los gritos:

    -¡Mamá, mamá, no mates a la gallina, puso un huevo!, ¡ella quiere nuestro bien!

    Todos corrieron de nuevo a la cocina y enmudecidos rodearon a la joven parturienta. Entibiando a su hijo, ella no estaba ni suave ni arisca, ni alegre ni triste, no era nada, solamente una gallina. Lo que no sugería ningún sentimiento especial. El padre, la madre, la hija, hacía ya bastante tiempo que la miraban sin experimentar ningún sentimiento determinado. Nunca nadie acarició la cabeza de la gallina. El padre, por fin, decidió con cierta brusquedad:

    -¡Si mandas matar a esta gallina, nunca más volveré a comer gallina en mi vida!

    -¡Y yo tampoco -juró la niña con ardor.

    La madre, cansada, se encogió de hombros.

    Inconsciente de la vida que le fue entregada, la gallina empezó a vivir con la familia. La niña, de regreso del colegio, arrojaba el portafolios lejos sin interrumpir sus carreras hacia la cocina. El padre todavía recordaba de vez en cuando: ¡”Y pensar que yo la obligué a correr en ese estado!” La gallina se transformó en la dueña de la casa. Todos, menos ella, lo sabían. Continuó su existencia entre la cocina y los muros de la casa, usando de sus dos capacidades: la apatía y el sobresalto.

    Pero cuando todos estaban quietos en la casa y parecían haberla olvidado, se llenaba de un pequeño valor, restos de la gran fuga, y circulaba por los ladrillos, levantando el cuerpo por detrás de la cabeza pausadamente, como en un campo, aunque la pequeña cabeza la traicionara: moviéndose ya rápida y vibrátil, con el viejo susto de su especie mecanizado.

    Una que otra vez, al final más raramente, la gallina recordaba que se había recortado contra el aire al borde del tejado, pronta a renunciar. En esos momentos llenaba los pulmones con el aire impuro de la cocina y, si se les hubiese dado cantar a las hembras, ella, si bien no cantaría, cuando menos quedaría más contenta. Aunque ni siquiera en esos instantes la expresión de su vacía cabeza se alteraba. En la fuga, en el descanso, cuando dio a luz, o mordisqueando maíz, la suya continuaba siendo una cabeza de gallina, la misma que fuera desdeñada en los comienzos de los siglos.

     

    Hasta que un día la mataron, se la comieron y pasaron los años.

     

    Tomado de: http://narrativabreve.com/2013/10/cuento-clarice-lispector-gallina.html

  • El violinista del diablo
    El violinista del diablo

    “No soy el diablo, sólo le sirvo”

    El emisario del Diablo

     

    En primer lugar hay que decir que El violinista del Diablo, escrita y dirigida por el británico Bernard Rose, no ha sido bien tratada por la crítica, al menos de México. El público sale de ver la cinta con opiniones divididas. No es la primera vez que Rose acomete la vida un músico para hacer una película, en Inmortal Beloved abordó la vida y la obra de Beethoven. Por lo demás, este director le ha entrado a todo, con algunos filmes interesantes.

     

    Tampoco es la primera vez que una cinta se refiere a Paganini, uno de los músicos más talentosos que han existido. Klaus Kinski dirigió una cinta con el mismo nombre en 1989. Obviamente, el personaje principal era interpretado por él mismo. La película de Kinski es lenta y a ratos insufrible por el ego del actor, en detrimento de la historia.

     

    Para esta nueva cinta el papel de Paganini recayó en un músico y no en un actor, el maravilloso David Garret. Hay que decir de este músico alemán que toca el violín con una facilidad asombrosa, como si hubiera nacido con el instrumento pegado. Es el violín más rápido del oeste (y del este), capaz de tocar el Vuelo del abejorro en menos de 80 segundos (para los villamelones les diré que es un logro). 

     

    Por supuesto, nada de esto importa en el lenguaje cinematográfico, pero hay que decir que si alguien podía encarnar con veracidad el papel de Paganini es este músico alemán. Paganini aprovechó en su época el epíteto del violinista del diablo y causaba sensación en casi toda Europa. Ese mismo magnetismo tiene David Garret, pero sin el lado oscuro del italiano.

     

    La cinta se concentra en tres momentos de la vida del músico: el instante en que hace un pacto con el diablo, la conquista del público inglés y la muerte de Paganini. La ejecución musical es excelente y la actuación  de los actores más que aceptable. En lo particular, me parece una película que vale la pena de ver.

  • Physics of the Future: un libro inquietante
    Physics of the Future: un libro inquietante

     

    Autor: Michio Kaku

    Doubleday, Random House, Inc.

    New York 2011

     

    “Los imperios del futuro, serán los imperios de la mente”

    Winston Churchil

     

    El oráculo de Delfos, Nostradamus, la lectura del tarot, el milenario IChing y hasta los horóscopos del TVyNovelas, son muestras del interés permanente de los desválidos humanos por conocer y predecir el futuro. En este libro, el Dr. Kaku, profesor de Física Cuántica de la Universidad de Nueva York se enfrasca en el inquietante tema de predecir el mañana, ahora con bases científicas. 

     

    Así, se concreta este apasionante relato de los inventos y descubrimientos a punto de realizarse y/o perfeccionarse en el momento actual y que seguramente revolucionarán en unos cuantos años más a la civilización. 

     

    Más de 300 entrevistas con los investigadores más laureados y destacados del mundo le permiten al autor construir una ventana al año 2100 y ver cómo serán nuestras vidas siguiendo la tradición de otros grandes visionarios como Julio Verne, Leonardo da Vinci o el cercano, pero no menos importante, Gene Roddenberry. 

     

    Computadoras que podrán detectar enfermedades e incluso accidentes antes de que todo se salga de control, la creación de asombrosos mundos virtuales, automóviles que se desplazarán mentalmente, pantallas virtuales en hojas de papel,  resonancias magnéticas miniaturizadas, el Coliseo Romano o las Pirámides de Egipto tal y como fueron gracias a lentes de contacto inteligentes. Seremos capaces de videograbar nuestros sueños y reproducirlos a placer o de tener a voluntad sueños vívidos, podremos mover objetos a distancia, las máquinas serán capaces de hacer cualquier cosa que los humanos hagamos y quizá, lo más perturbador, seguramente podremos crear maquinas conscientes y por lo tanto capaces de aprender. 

     

    El libro es excitante y por momentos aterrorizante, como toda distopía, en este caso cada vez más cercana. 

     

    De venta en Amazon y otras librerías virtuales.

     

  • Un millón de dólares por episodio: The big bang theory
    Un millón de dólares por episodio: The big bang theory

    Luego de un retraso en las grabaciones de la octava temporada por la falta de contrato, los tres protagonistas de la serie  The Big Bang Theory, Jim Parsons (Sheldon Cooper), Johnny Galecki (Leonard Leakey)  y Kaley Cuoco (Penny) llegaron  a un acuerdo, por tres años  más, con la empresa  productora Warner Brothers.

     

    Tras diversas  jornadas de negociación,  los actores cobrarán un millón de dólares  por episodio, después de ganar  325 mil dólares, según publica  el sitio web The Hollywood Reporter. Mientras que  Simon Helberg (Howard) y Kunal Nayyar (Raj) continúan en pláticas y prevén llegar a un acuerdo en el transcurso de la semana.

     

    La serie estadounidense detuvo las grabaciones, que  iniciarían el pasado miércoles,  porque  los cinco actores  se negaron a filmar por el vencimiento de sus contratos en mayo pasado, al finalizar la séptima temporada. En ese momento, sólo Melissa Rauch (Bernadette Wolowitz) y Mayim Bialik (Amy Farrah)  habían firmado contrato.

     

    Según  medios estadounidenses, el retraso en la producción podría modificar la cantidad de capítulos de la nueva temporada,  ya que, argumentan,  se necesitan cerca de tres semanas para  la filmación de cada episodio.

     

    TheBigBangEn las últimas emisiones, The Big Bang Theory se convirtió en la comedia más vista en Estados Unidos tras el registro  promedio de 20 millones de espectadores semanales. Por lo que está nominada a Mejor Serie de Comedia en los premios Emmy,  que se otorgan este mes a lo más destacado de la televisión, mientras que el intérprete de Sheldon Cooper, Jim Parsons,  busca obtener por cuarta ocasión  el galardón a Mejor Actor de Comedia, en su séptima nominación consecutiva.

     

    Hasta el momento, pese al retraso, la  productora  Warner Brothers no ha  cambiado la  fecha de estreno de la octava temporada, programada  para el 22 de septiembre de este año.

     

    http://www.24-horas.mx/

  • Un día como hoy, nació Louis Armstrong
    Un día como hoy, nació Louis Armstrong

    El 4 de agosto de 1901, en el seno de una familia pobre de Nueva Orleans, EE.UU., nace Louis Armstrong, trompetista y cantante estadounidense de jazz y una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la historia de este estilo musical.

    Se trata de una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la historia del jazz y, probablemente, su músico más popular. Gracias a sus habilidades musicales y a su brillante personalidad, transformó el jazz desde su condición inicial de música de baile con raíces folclóricas en una forma de arte popular. Aunque en el arranque de su carrera cimentó su fama sobre todo como cornetista y trompetista, más adelante sería su condición de vocalista la que le consagraría como una figura internacionalmente reconocida y de enorme influencia para el canto jazzístico.

     

     

  • Romper el cerdito, de Etgar Keret*
    Romper el cerdito, de Etgar Keret*

    Mi padre no accedió a comprarme un muñeco de Bart Simpson. Y eso que mi madre sí quería, pero mi padre no cedió y dijo que soy un caprichoso.

    -¿Por qué se lo vamos a tener que comprar, eh? –le dijo a mi madre- . No tiene más que abrir la boca y tú ya te pones firme a sus órdenes.

    Mi padre añadió que no tengo ningún respeto por el dinero, que si no aprendo a tenérselo ahora que soy pequeño, ¿cuándo voy a hacerlo? Los niños a los que les compran sin más muñecos de Bart Simpson se convierten en mayores en unos maleantes que roban en las tiendas porque se han acostumbrado a conseguir todo lo que se les antoja de la forma más fácil. Así es que en vez de un muñeco de Bart Simpson me compró un cerdito feísimo de cerámica con una ranura en el lomo, y ahora sí que me voy a criar siendo una persona de bien, ahora ya no me voy a convertir en un maleante.

    Lo que tengo que hacer a partir de hoy, todas las mañanas, es tomarme una taza de cacao, aunque lo odio. El cacao con nata es un shekel; sin nata, medio shekel, pero si después de tomármelo voy directamente a vomitar, entonces no me dan nada. Las monedas se las voy echando al cerdito por el lomo, de manera que si lo sacudo hace ruido. Cuando en el cerdito haya tantas monedas que al sacudirlo no se oiga nada, entonces me regalarán un muñeco de Bart Simpson en patineta. Porque como dice mi padre, eso sí que es educar.

    El caso es que el cerdito es muy lindo, tiene el hocico frío cuando uno se lo toca y, además, sonríe al meterle el shekel por el lomo, lo mismo que cuando sólo se le echa medio shekel, aunque lo mejor es que también sonríe cuando no se le echa nada. Además le he buscado un nombre, le he puesto Pesajson, como el hombre que tuvo nuestro buzón antes que nosotros, un buzón del que mi padre no consiguió arrancar la etiqueta. Pesajson no es como mis oros juguetes, es mucho más tranquilo, sin luces ni resortes, y sin pilas que le derramen su líquido por la cara. Lo único que hay que hacer es tenerlo vigilado para que no salte de la mesa.

    -¡Pesajson, cuidado que eres de cerámica! –le digo cuando me doy cuenta de que se ha agachado un poco y mira al suelo, y entonces él me sonríe y espera pacientemente a que yo lo baje. Me encanta cuando sonríe; es sólo por él que me tomo el cacao con la nata todas las mañanas, para poderle echar el shekel por el lomo y ver que su sonrisa no cambia ni una pizca.

    -Te quiero, Pesajson –le digo después-, y para ser sincero te diré que te quiero más que a papá y a mamá. Además siempre te querré, pase lo que pase, aunque atraque tiendas. ¡Pero si llegas a saltar de la mesa, pobre de ti!

    Ayer vino mi padre, agarró a Pesajson y empezó a sacudirlo salvajemente boca abajo.

    -Cuidado, papá –le dije-, a Pesajson le va a doler la panza –pero mi padre siguió como si nada.

    -No hace ruido, ¿sabes lo que quiere decir eso, Yoavi? Que mañana vas a tener un Bart Simpson en patineta.

    -¡Qué bien, papá! –le dije-. Un Bart Simpson en patineta, genial. Pero deja de sacudirlo, porque haces que se sienta mal.

    Papá dejó a Pesajson en su sitio y fue a llamar a mi madre. Volvió al cabo de un minuto arrastrándola con una mano y agarrando un martillo con la otra.

    -¿Ves cómo yo tenía razón? –le dijo a mi madre-, ahora sabrá valorar las cosas, ¿a que sí, Yoavi?

    -Pues claro –le respondí –le respondí, porque la verdad es que así era, pero a los pocos minutos mi padre se impacientó y me espetó:

    -¡Venga, rompe el cerdito de una vez!

    -¿Qué –exclamé yo-. ¿Romper a Pesajson?

    -Sí, sí, a Pesajson –insistió mi padre-. Anda, venga, rómpelo. Te mereces ese Bart Simpson, te lo has ganado a pulso.

    Pesajson me brindó la melancólica sonrisa de un cerdito de cerámica que sabe que ha llegado su fin. Al diablo con el Bart Simpson, ¿cómo iba a darle un martillazo en la cabeza a un amigo?

    -No quiero un Simpson –dije, y le devolví el martillo a mi padre-, me basta con Pesajson.

    -No lo has entendido –me aclaró entonces mi padre-, no pasa nada, así es como se aprende, ven, lo voy a romper yo. Alzó el martillo mientras yo miraba los ojos desesperados de mi madre y luego la sonrisa fatigada de Pesajson, y entonces supe que todo dependía de mí, que si no hacía algo, Pesajson iba a morir.

    -Papá –le dije sujetándolo de la pernera.

    -¿Qué pasa, Yoavi? –me respondió con el martillo todavía en alto.

    -Quiero un shekel más, por favor –le supliqué-, deja que le eche otro shekel, mañana, después del cacao, y entonces lo rompemos, mañana, lo prometo.

    -¿Otro shekel? –sonrió mi padre, dejando el martillo sobre la mesa-. ¿Ves, mujer?, he conseguido que el niño tome conciencia.

    -Eso, sí, conciencia –le dije-, mañana. –Y eso que las lágrimas ya me ahogaban la garganta.

    Cuando ellos ya habían salido de la habitación abracé con mucha fuerza a Pesajson y di rienda suelta a mi llanto. Pesajson no decía nada, sino que muy calladito temblaba entre mis brazos.

    -No te preocupes –le susurré al oído-, te voy a salvar.

    Por la noche me quedé esperando a que mi padre terminara de ver la tele en la sala y se fuera a dormir. Entonces me levanté sin hacer ruido y me escabullí con Pesajson por la galería. Caminamos juntos muchísimo rato en medio de la oscuridad, hasta que llegamos a un campo lleno de ortigas.

    -A los cerdos les encantan los campos –le dije a Pesajson mientras lo dejaba en el suelo-, especialmente los campos de ortigas. Vas a estar muy bien aquí.

    Me quedé esperando una respuesta, pero Pesajson no dijo nada, y cuando le rocé el morro como gesto de despedida, se limitó a clavar en mí su melancólica mirada. Sabía que nunca más volvería a verme.

     

     

    *Etgar Keret es un escritor de cuentos cortos, guionista de televisión y director de cine israelí, considerado el máximo exponente de la narrativa moderna en hebreo, por su empleo del lenguaje corriente para contar historias donde la vida cotidiana, el humor negro, el surrealismo, lo grotesco y lo infantil forman parte de un mismo universo.

    Sus cuentos, consumidos masivamente en Israel por un público mayoritariamente adolescente, se han traducido a más de diez idiomas. En tanto, su carrera cinematográfica es muy promisoria.

    “Romper el cerdito” pertenece al libro La chica sobre la nevera, Pizzería Kamikaze y otros relatos. Traducción: Ana Mª Bejarano Escanilla | Editorial:DEBOLSILLO

  • EL FIN DE LA FE
    EL FIN DE LA FE

     

    Religión, terror, y el futuro de la razón, de Sam Harrison

    Editorial Paradigma, 2004

     

    Este brillante y atrevido ensayo del filósofo y neurocientífico estadounidense Sam Harris nos sorprende al poner en blanco y negro y con argumentos de una lógica impecable cosas que muchos hemos pensado en cuanto a fe y creencias y no nos hemos atrevido a decir en voz alta.

     

    Su análisis descarnado y justo sobre la intolerancia de cada una de las religiones (a pesar de sostener todas formalmente lo contrario) y el cómo las ideas religiosas quedan al margen de cualquier discurso racional nos lleva a hacernos preguntas muy importantes sobre Dios y su muy improbable existencia.

     

     "Hay tantas pruebas que justifiquen la creencia en la existencia de Yahvé y Satanás como las que había de que Zeus se sentaba en su trono mientras Poseidón agitaba las aguas", nos dice el autor y confronta seriamente a los creyentes en la veracidad de la Biblia al sentenciar que el libro que millones de personas tienen en la cabecera de su cama y en el que creen a pie juntillas fue dictado por una deidad invisible que los castigará con una eternidad de fuego si no aceptan todas sus increíbles afirmaciones sobre el universo, sin que exista ninguna evidencia para creerlas.

     

    Para Harris el siglo XXI está plagado de ejemplos de histeria religiosa como santificar a un hombre que se opuso activamente al uso del condón y escondió de la justicia a hombres que abusaron de niños o los esfuerzos en al menos 20 estados de la Unión Americana por incluir en las escuelas explicaciones sobrenaturales sobre el origen de la vida y su evolución en el planeta. Altamente recomendable para mentes abiertas, democráticas e inteligentes que se oponen rotundamente a ser cómplices del exilio de la razón.

     

     

  • La feria de la torta este fin de semana
    La feria de la torta este fin de semana

    Con 4 minutos y tres segundos, en la explanada delegacional de Venustiano Carranza se elaboró la torta más grande del mundo que tuvo una longitud de 63 metros y un peso de más de 750 kilogramos.

     

    Con este nuevo récord inició la 11ª Feria de la Torta que se ha convertido en uno de los eventos gastronómicos más concurridos de la Ciudad de México. Una vez elaborada la mega torta se distribuyó entre los miles de asistentes que la degustaron.

    “Es un orgullo para Venustiano Carranza ser la sede de la Feria de la Torta que hemos llevado a cabo por 11 años y cada año establecemos un nuevo récord: en 2004 fue organizada por 25 torteros y se elaboró una megatorta de 25 metros y este año son 80 expositores y logramos hacer la torta más grande del mundo con 63 metros de largo”, destacó el Jefe Delegacional, José Manuel Ballesteros López.

     

    En la realización de la megatorta de múltiples sabores y colores participan expositores del Distrito Federal, otros estados como Yucatán, Michoacán, Puebla, México, Jalisco, y de países como Honduras, Venezuela, Argentina, Hungría, entre otros.

     

    Ante la presencia del Secretario de Gobierno del Distrito Federal, Héctor Serrano Cortés, y del presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Manuel Granados Covarrubias, el jefe delegacional dijo que en los cinco días que durará este evento asistirán más de 300 mil personas que podrán degustar más de 700 variedades de tortas y disfrutarán de grandes elencos musicales.

     

    Por su parte, el diputado federal y Presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, Julio César Moreno, aseveró que la Feria de la Torta es ya un magno evento de la Ciudad de México que busca que este platillo mexicano no sea desplazado por las hamburguesas, pizzas y todo tipo de comida rápida. “Por eso celebro que Venustiano Carranza impulse el fomento del consumo de este platillo”.

     

    Al felicitar al Jefe Delegacional por la organización de la 11ª Feria de la Torta, el diputado federal, Israel Moreno Rivera enfatizó que este evento es una gran fiesta gastronómica que busca conservar las tradiciones culinarias del país.

     

    Con información de: El punto crítico



Videos


bullying.jpeg

TV-ERH-PAG-GRR.png


Facebook



Twitter