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Disputa por la muerte (el abatimiento del H2 y H9)

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Disputa por la muerte (el abatimiento del H2 y H9)

por Moisés Campos Montes

Por la noche del viernes 10 de febrero, el gabinete de seguridad a través de un comunicado reportó que el presunto delincuente Juan Francisco Patrón Sánchez, “El H2”, líder del grupo delictivo de los Beltrán Leyva en Nayarit y del sur de Jalisco, fue abatido la noche del jueves 9 en un enfrentamiento con elementos de las fuerzas armadas en la ciudad de Tepic, Nayarit. El operativo dejó un saldo de 11 personas fallecidas, todos integrantes del grupo criminal, quienes perecieron tras dos enfrentamientos con elementos de la Marina.

 

Después del mediodía del sábado 11 de febrero, elementos de la Fiscalía de Nayarit informaron que habrían abatido la noche del viernes 10 en el poblado El Aguacate, a las afueras de Tepic, a un hombre identificado como Daniel Silva Gárate, alias “El H9”, a quien señalaron como el posible sucesor de “El H2”.

 

Cabe destacar que “El H2” había tomado el control del Cártel de los Beltrán Leyva, tras la detención de Héctor Beltrán Leyva, “El H”, en 2014. Patrón Sánchez, quien formaba parte de los 122 objetivos principales buscados por las autoridades mexicanas, disputaba la plaza de Nayarit con el Cártel del Pacífico, con el que rompieron relaciones tras acusar a Joaquín “El Chapo” Guzmán de traicionarlos y entregar información de sus actividades.

 

En tanto, Silva Garate, “El H-9” o “El Señor de las Tanquetas”, presuntamente era sobrino de Patrón Sánchez y se le consideraba uno de los líderes del Cártel de los Beltrán Leyva que opera en Sinaloa, aunque tenía un bajo perfil y no ocupaba un sitio en la lista de los 122 objetivos prioritarios del gobierno federal. Fuentes federales relacionan a “EL H9” con Los Mazatlecos, una célula al servicio de los Beltrán Leyva que pretende arrebatarle Mazatlán al Cártel de Sinaloa, además de Baja California Sur.

 

Declaraciones sobre los sucesos

 

Por la tarde, del sábado 11 de febrero, Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa Nacional, dijo que no tenía la certeza si “El H2” encabezó el ataque contra un convoy militar en Culiacán, Sinaloa, en septiembre de 2016, donde cinco militares perdieron la vida. Asimismo, consideró que los problemas de violencia que han surgido se ven asociados a la disputa que se vive entre los miembros del Cártel de Sinaloa por suplir la ausencia de quien fue su jefe, Guzmán Loera.

 

Ese mismo día, Andrés Manuel López Obrador, líder nacional del MORENA, cuestionó que durante el operativo en el que se abatió a “El H2” y 10 personas más, la autoridad haya optado por ejecutar a los presuntos responsables en lugar de detenerlos, como sucede en otros operativos. El excandidato presidencial acusó que durante el operativo asesinaron a menores de edad, declaración que generó indignación en el PRI, que por medio de un comunicado le pidió pruebas, de lo contrario, indicó, presentará una denuncia contra López Obrador. El texto priista sentenció que López Obrador está acostumbrado a la “comodidad de prometer y acusar detrás del micrófono, porque lleva 18 años en campaña”.

 

El lunes 13, el secretario de Marina (SEMAR), Vidal Francisco Soberón Sanz, indicó que la participación de un helicóptero en el operativo en el que fue abatido “El H2”, no representó “un uso excesivo de la fuerza”, sino que fue para demostrarle a los sicarios “que había con qué quitarles” el lugar preferente que tenían en el inmueble, desde el cual disparaban a los elementos de Marina. El almirante subrayó que en el enfrentamiento no estuvo involucrado ningún menor de edad y que la muerte de ninguno de los sicarios fue producto de disparos hechos desde el helicóptero.

 

Por la tarde del martes 14, Miguel Ángel Osorio Chong, titular de la SEGOB, declaró que quien pretenda victimizar a las personas que murieron en un enfrentamiento con elementos de la SEMAR, en Tepic, Nayarit, “está en realidad tratando de sacar un beneficio político” y puntualizó que no había menores de edad, además, que se trataba de individuos que portaban armas de grueso calibre involucrados con grupos del crimen organizado. También subrayó que las autoridades no están en estos momentos para complacer a nadie, sino enfocadas en el combate a la delincuencia.

 

El miércoles 15, Margarita Zavala exigió vía Twitter a López Obrador presentar pruebas de sus señalamientos contra la SEMAR, a la cual acusó de haber matado a menores de edad en el operativo en Tepic, Nayarit.

 

Ese mismo día, Francisco Garfias, columnista de Excélsior, informó que “Andrés Manuel López Obrador había admitido el día anterior, implícitamente, que no tiene certeza de que hayan muerto menores de edad en el operativo de la Marina”.

 

No obstante, López Obrador insistió en su denuncia. En su reciente visita a Los Ángeles, habló de la “masacre de Nayarit” y contestó a Margarita Zavala que estaba “acostumbrada a las masacres de su esposo”. Aseguró que en los últimos diez años ha habido una masacre al mes y culpó de ello al “PRIAN”. 

 

El asunto he tenido buena cobertura mediática, la cual se ha dado principalmente tras las declaraciones de López Obrador, quien fiel a su estilo realiza señalamientos estridentes cuyo objetivo es lastimar la imagen del gobierno federal y a su vez, aprovechar ese daño en pro de su agenda electoral.

 

 

CONSIDERACIONES

 

Se ha especulado que el operativo de Marina en Nayarit en la que fue abatido el “H2”, habría servido como un mentís de las fuerzas armadas, a los supuestos cuestionamientos que hizo Trump de su labor durante la conversación telefónica que sostuvo con el presidente Peña Nieto.

 

El debate que en algunos medios ha suscitado la acusación de que en el operativo de la Marina hubo exceso de fuerza, ha impactado en la discusión de la Ley de seguridad interior que se da en el Congreso.

 

Los opositores a dicha ley, señalan que su aprobación ampararía a las fuerzas armadas de operativos aún más violentos que el recientemente verificado en Nayarit.

 

En tanto, quienes impulsan la norma, han señalado que los cuestionamientos al operativo nayarita, evidencian la necesidad insoslayable de definir las reglas de participación de las Fuerzas Armadas en la guerra contra las drogas. 

 

Para muchos analistas ha sido una sorpresa que, por primera vez, Andrés Manuel López Obrador haya cuestionado directamente la labor de las fuerzas armadas en el combate anticrimen.

 

Algunas posibles razones de esta posición podrían ser: 

 

Su crítica lo acerca a activistas de derechos humanos como el padre Solalinde y Javier Sicilia.

 

Lo contrasta con las posturas del PRI y el PAN y a estos los encajona en una misma posición. 

 

Se trata de un guiño hacia sectores de las fuerzas armadas que están hartas de una lucha sin fin y sin estrategia y del desprestigio en el que las ha sumido. 

 

Más allá de cuáles sean los verdaderos propósitos del tabasqueño, lo cierto es que ha tomado una posición clara, no solo respecto a la estrategia del combate anticrimen con la participación de las fuerzas armadas, sino, sobre todo, por la causa de los derechos humanos.

 

Esta posición será en adelante fuente de constantes reclamos para que mantenga la congruencia. ¿Podrá lograrlo?

 

Ultima Modificacion: Lunes 20 de febrero 10.27 hrs

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